"La Feria de Santiago corre un serio peligro"

José María Manzanares, durante la lidia en la Feria de Santiago de 2015./
José María Manzanares, durante la lidia en la Feria de Santiago de 2015.

Constantino Álvarez, presidente del Consejo de Administración de la Plaza de Toros, adelanta que los festejos "tendrán que replantearse, y no será para mejor"

NIEVES BOLADOSantander

«El formato actual de la Feria de Santiago está en serio peligro, tanto en calidad como en duración del evento». Esta es la primera valoración que el presidente del Consejo de Administración de la Plaza de Toros de Santander, Constantino Álvarez, hace de la decisión impuesta por la oposición en el Ayuntamiento de Santander (mayoritaria frente al PP) de retirar el apoyo económico que el consistorio otorga a la plaza de toros . El Consejo de Administración se reunirá «en breve» y analizará el impacto «totalmente negativo» que ha tomado este asunto tras la unión de los grupos municipales del PSOE, PRC, Ciudadanos, Ganemos, IU y el concejal no adscrito Antonio Mantecón, que ha forzado la retirada de la aportación económica municipal para 2017 (100.000 euros) a la Sociedad Pública Plaza de Toros de Santander y, como consecuencia, a los festejos taurinos de la Feria de Santiago. Pero «es falso que hablemos de subvención», advirtió ayer Íñigo de la Serna, alcalde de Santander, «porque ese dinero sirve para cubrir parte de los gastos que supone el mantenimiento de la Plaza de Toros, un edificio con 126 años de historia, patrimonio arquitectónico de la ciudad, y para afrontar los costes del personal de la plaza. Y todo ello asegura debería cubrirlo el Ayuntamiento de todas maneras, se celebre o no la feria taurina». Y es que mantener anualmente este emblemático edificio de propiedad municipal cuesta 147.000 euros (personal, seguros, material, suministros, etc), según los datos aportados ayer por el Ayuntamiento.

EL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN

Composición. Presidente, Constantino Álvarez; vicepresidente, Ramón Sáiz Bustillo (PP); los presidentes de la Cámara de Comercio y de la CEOE, Modesto Piñeiro y Lorenzo Vidal de la Peña, y los concejales Ana González Pescador (PP), Luis de la Concha (PSOE), Julio Cebada (PRC), Pedro Vicente González (Ciudadanos) y Tatiana Yáñez-Barnuevo (Ganemos).

Dietas. Un consejero percibe 204 euros por reunión cuatro al año con retención del IRPF del 40%.

Veedores. Álvarez y Sáiz Bustillo actúan sin gastos de representación, que son de 0 euros.

Con la supresión de la ayuda municipal, la feria de 2017 el mayor espectáculo taurino que se celebra en Cantabria «queda en el aire», lamentó en declaraciones a este periódico Constantino Álvarez. Porque supondrá «limitar aún mucho más los espectáculos o bajar su calidad, lo que obviamente redundará en la economía, en el ocio y en la afición santanderina y cántabra», advierte Lorenzo Vidal de la Peña, presidente de la CEOE en Cantabria y miembro del Consejo de Administración de la Plaza de Toros.

Pero el presidente del órgano rector del coso va más lejos y avisa del impacto negativo que la medida aprobada por el Pleno del Ayuntamiento tendrá en el empleo. Según los datos facilitados por Álvarez, en la plaza trabajan con contrato fijo tres personas dos administrativas y un conserje a las que hay que añadir 130 empleados fijos discontinuos que se contratan alrededor de la feria taurina. Estas personas hacen el trabajo de areneros, mulilleros, alguacilillos, porteros, taquilleros, acomodadores y monosabios. «A ellos hay que sumar otros 150 entre personal de seguridad, limpieza, carniceros...», empleos indirectos que se nutren de la Feria. De hecho, cada día que se organiza una festejo taurino en el Coso de Cuatro Caminos «el coste no baja de 36.000 euros, dinero que revierte en la ciudad y en Cantabria».

ver más

«Varapalo» a la ciudad

De decaer la feria taurina, uno de los sectores que más acusará el golpe será el de la hostelería hoteles, bares y restaurantes. Para el presidente de los hosteleros, Ángel Cuevas y sin entrar «sobre lo idóneo o no de la tauromaquia» perder los toros «sería un varapalo, un golpe para nuestro sector al que le viene bien cualquier evento que haga salir al público de su casas y estar en la calle divirtiéndose. Reducir actividades significa, sencillamente, perder».

¿CUÁNTOS ABONOS NO SE COBRAN?

650
De las 10.000 plazas del Coso de Cuatro Caminos, 650 abonos se tarifan sin pago metálico. 100 se destinan a protocolo: dos por cada concejal del Ayuntamiento (algunos los devuelven), consejeros y presidente del Gobierno, cargos públicos, alcaldes, directores de medios de comunicación y Consejo de Administración. 95 abonos por compensación de inserciones publicitarias en medios de comunicación. 79 abonos para quienes dan servicios a la plaza sin coste (especialmente en sanidad). 184 por incentivo de venta de abonos en las peñas taurinas. Dos se entregan a cada presidente de asociaciones de vecinos, y por convenio laboral, 157 abonos van para trabajadores y jubilados de la plaza.

Modesto Piñeiro, presidente de la Cámara de Comercio de Santander, también miembro del Consejo de Administración, se abona a este argumento: «La Feria de Santiago ha supuesto un revulsivo para el sector turístico en la ciudad. Representa unos ingresos importantes para la hostelería pero también para el comercio porque, junto con otras exitosas iniciativas municipales, como la instalación de las casetas, los conciertos y actos culturales, contribuye a dar ambiente festivo a la ciudad y genera un ambiente favorable y propicio para la actividad económica. El apoyo económico que venía recibiendo la Feria en forma de subvención está más que justificado porque encaja perfectamente con el espíritu de otras medidas adoptadas por la Corporación, destinadas a generar riqueza y empleo en la ciudad».

Lorenzo Vidal de la Peña también se aparta de la consideración de si los toros «son buenos o malos». Se limita en sus declaraciones al impacto «negativo» del declive o desaparición de la feria taurina: «Es un desastre para la hostelería y el comercio, además de restar arraigo social, cultural, y de restar proyección exterior para Santander y Catabria. Esto no es más que el resultado de una espiral de controversias políticas que está paralizando la vida económica de este país. ¡Ya está bien de que los partidos nos usen para ajustar sus cuentas!».

Juan José Sánchez Asensio, presidente de los veterinarios cántabros, pidió ayer que no se usen subterfugios: «Si lo que quieren es prohibir los toros, que vayan por derecho, que tengan el valor de plantearlo y que no lo hagan por asfixia económica. Que sean valientes».

Más técnica es la opinión del presidente de los economistas cántabros, Fernando García, quien explica que «la carencia de subvención para una actividad lúdica no debiera tener una repercusión económica, salvo que represente el 100% de los ingresos y por lo tanto no pudiera llevarse a cabo. En ese caso, habría lógicamente algún impacto negativo sobre las actividades económicas ligadas al evento. No obstante, esos mismos recursos empleados de un modo eficiente, podrían compensar el coste de oportunidad incurrido por la no celebración del evento».