Después de la algarada pamplonesa, bueno es el sosiego cántabro. Del homogéneo manto rojiblanco de la Monumental navarra, a la heterogénea capa policromada la plaza de Cuatro Caminos. Del celeste y oro del cielo sanferminero, al cárdeno y plata de las alturas santanderinas. Un soplo de aire fresco. Como el que anunció el programa de mano: de los 3.914 abonados de la pasada temporada, a los 4.312 del presente abono de Santiago. Un incremento que supera por poco el diez por ciento. Bendita sea la salud taurina de la tierruca.

Rompió feria un toro de Los Espartales de nombre 'Bienplantao'. A un astado del mismo nombre le cortó Ventura el rabo en Las Ventas el pasado año. Histórico. Brindó al cielo su faena Andy Caratagena. De pelo negro, generoso cuello, hondo, algo silleto y suelto de carnes el toro. Abanto de salida y con pies. Atemperado con un solitario y certero rejón de castigo. De reservona condición, también algo distraído, el astado tendió a frenarse en los embroques y a agarrarse al ruedo. Generosa y laboriosa fue la lidia de Cartagena a lomos de 'Picasso', 'Bandera' y 'Cafetero'. Medida cada arrancada. Intencionadamente jugadas las querencias. Rica puesta en escena. Todo fuera por el espectáculo. Con el toro convertido en mármol, tres banderillas cortas y un fulminante rejonazo gracias al comprometido terreno que pisó 'Pinta'. Una oreja fue más que suficiente.

LA CORRIDA

Andy Cartagena
Oreja con petición minoritaria de la segunda y oreja. Salió a hombros por la puerta grande de Cuatro Caminos.
Sergio Galán
Ovación con saludos en ambos.
Diego Ventura
Dos orejas y cerrada ovación saludada desde el tercio. Pudo dar la vuelta al ruedo, pero prefirió abreviar. Salió en hombros por la puerta grande.
Incidencias
A destacar el magnífico ambiente reinante durante todo el festejo y el fenomenal sonido de la Banda Municipal de música de Santander. Bordaron la partitura del pasodoble 'Suspiros de España'. La presidencia, excesivamente magnánima al conceder los trofeos, se dejó presionar por las tretas de Andy Cartagena.

En segundo lugar saltó al ruedo un morlaco gacho, bajo, corpulento y atacado de kilos, que también barbeó las tablas. Igualmente desentendido de inicio. Lo lógico atendiendo a su encaste Murube. Bastó para pararlo un sobrio rejón de castigo algo caído. Acometió 'Zagalo' a destemplados arreones. Difícil, por no decir imposible, romper al toro hacia delante y ofrecer continuidad a sus cortos viajes. Cada vez más bronco y a la defensiva, el de Los Espartales soltó la cara con brusquedad. Nada que no pudiera limpiar y pulir 'Ojeda'. Le costó a Sergio Galán decidir el momento del definitivo rejonazo. Al final, cayó allá abajo. En el sótano. Como premio una cariñosa ovación.

Estrecho de sienes, largo cuello, vareado de carnes y falto de remate, el tercero lució una estampa anovillada. Parado en el terreno de una moneda de euro por el flexible 'Joselito', el toro únicamente recibió un rejón de castigo. Lo dejó crudito Ventura, que subido a 'Sueño', antes siquiera de clavar la primera banderilla, templó y condujo al encastado y enclasado ejemplar durante una vuelta al ruedo completa. A su entero antojo. Lo mismo hizo clavada la primera farpa. ¡Y la segunda! Dominio absoluto. Toreo de muchos quilates. Continuó el ascendente tono de la faena a lomos de 'Remate'. Antes de cada nuevo embroque, la suerte cargada al pitón contrario. Clasicismo y pureza. Y como colofón, tres banderillas cortas ejecutadas al violín y un atinado rejonazo, pelín trasero y atravesado. El único pero de su impoluta faena a 'Olivero' un toro de notable fondo y boyante fuelle. Necesitó de golpe con el descabello antes de recibir dos orejones incontestables.

Traspasado el ecuador del festejo, se lidió un musculado astado, de intermitentes arrancadas y marcada querencia a los adentros. Tras una larga probatura Andy se conformó con un solo rejón de castigo. A fuerza de insistir logró Cartagena sacar al toro de las tablas cuantas veces le hizo falta. A pesar de los continuos amagos de rajarse de 'Fandango'. Hasta llegó a encelar al toro lo justo para ir construyendo una meritoria faena, rematada con las ceñidas piruetas de 'Luminoso' y el vistoso caminar sobre los cuartos traseros de 'Luminoso'. Menudas fueron las dos banderillas al violín por los adentros. Demostró Andy en Santander su raza de figura del rejoneo. Un pinchazo y un feo rejónno impidieron la concesión de una oreja de escaso peso.

El quinto lució anchas sienes, dilatado cuello, finos y largos cabos y musculada morfología. Por hacer honor a su estirpe fue tan abanto de salida como sus hermanos. Más incluso. Llegó a asomar el hocico por encima de las tablas. Trotón y manejable, 'Maestro' tuvo la virtud de la fijeza y la prontitud. Fue a más y terminó entregándose con acompasado galope. Clavadas las banderillas de poder a poder, la académica y templada faena de Sergio Galán sobresalió a lomos de 'Apolo'. De costado cosió al toro al estribo; magnífico fue un par de banderillas a dos manos de inverosímil ajuste. Pasaportado el buen toro de rejón desprendido, Galán hubo de echar pie a tierra para propinar un golpe con el estoque de cruceta. Se enfrió el público. Una ovación resolvió el entuerto.

Al serio astado que completó el encierro inaugual lo saludó Ventura en la puerta de toriles garrocha en mano. Aires camperos en Cuatro Caminos. Tras el lucido inicio de lidia, un rejón de castigo y el cambio de tercio. Ambicioso a más no poder, Diego se fue hasta más allá del pitón contrario, provocando dos pasadas en falso. Cambiado 'Lío' por 'Bronce', la faena se lanzó hasta el infinito y más allá. Le apretó las tuercas de veras al descolgado 'Colombiano'. Tan de frente y en corto que el toro acusó la exigencia. Hubo Ventura de levantar el pie del acelerador. Pero poco. Presente en la arena 'Dólar' llegó un par a dos manos sin cabezal que puso en pie a los tendidos. Cuando todos presagiábamos el gordo del verano, llegaron los inoportunos pinchazos. ¡Qué lástima! Cerrada ovación y puerta grande.