Las peñas ponen alma en las calles

Video: María Gil Lastra

La Pirula invadió ayer Peña Herbosa con una caracolada y un concurso de ranas

RODRIGO CAMPOSSANTANDER.

La Semana Grande reúne un poco de todo. Durante unos días la ciudad ofrece conciertos, atracciones, casetas o festejos taurinos. Para que todo se combine, las peñas son imprescindibles. Ejes de la fiesta. Comparten tradiciones arraigadas y se convierten en el alma de las calles. Dan vida. Por ejemplo, a través del porgrama 'La peña se va de marcha', que combina las celebraciones con la recaudación de fondos con fines solidarios. Ayer fue el turno de La Pirula, «la peña más antigua y que más actividades propone». Eso decía Loli Fernández, vocal de la junta directiva. Cortaron parte de la calle Peña Herbosa. «El Ayuntamiento nos pone las cosas fáciles porque les interesa que esto pase. A ellos y a los bares de la zona». Ambientazo a la hora de comer.

Los que llegaban al festejo desde Lope de Vega se encontraban con 'El Pirulo III', el barco que les caracteriza. Jose María Marqués, uno de los fundadores, explicaba que es ya el tercero que tienen. Los dos anteriores «se hundieron». «Uno se nos cayó en Tetuán y el otro lo rodeamos de goma espuma y se nos pudrió». Allí invitaron a todo el que quiso unirse para disfrutar de un plan alternativo a la hora del aperitivo y la comida. Caracolada, concurso de ranas y un concierto de 'Tributo al Último de la Fila'.

Lorenzo Laso, uno de los cuarenta miembros de la peña, echaba cuentas. «Veinte kilos de caracoles, entre 200 y 250 raciones». Al cabo de un par de horas ya se habían acabado. Un recipiente de plástico y, para acompañar, un blanco o rebujito y un pedazo de pan. En la salsa, chorizo, bacon, lomo, huevo cocido, nueces y cayena. Y todo, por «la voluntad». La recaudación se donó, de hecho, a Médicus Mundi. Liébana Piedra estaba contenta por doble motivo. Porque es vicepresidenta de la asociación solidaria y porque es también de La Pirula. Ella explicaba que los beneficios irán destinados «a proyectos en Mali» donde trabajan «desde hace doce años». Era eso y vivir «las fiestas con mucha más intensidad y alegría», especialmente por su afición a los toros -esta peña, decía, «se caracteriza sobre todo por ser taurina»-.

Unos comían y otros jugaban. Megáfono en mano anunciaron que ya tocaba el concurso de ranas. Un juego de los de toda la vida que muchos jóvenes ya no conocen. Un euro por dos tiradas de diez monedas. Por resumir, se trata de hacer volar unas fichas de hierro con la idea de colarlas en la boca de una figura de sapo. Y fue un torneo serio. Aunque alguno, con un rebujito de más, estiraba el brazo antes de los lanzamientos y otros apuraban la línea de disparo. Por haber hubo hasta advertencia arbitral. Las puntuaciones se anotaron en una hoja y hubo premios para los mejores.

Y, mientras, en el escenario, para animar el ambiente, actuó 'Tributo al Último de la Fila'. Se escucharon los grandes éxitos del grupo de Manolo García y el espectáculo gustó.

De otras peñas

Blancada, juego de ranas, caracoles, concierto... Para los componentes de la peña y para todos los que se acercaron. Y, entre ellos, compañeros de otras peñas de la ciudad. De manera especial, los integrantes de 'El Pezón'. Su presidenta, Lucía Bedoya, no se quiso perder las actividades e hizo un llamamiento para acudir a la fiesta que organizarán ellos el próximo sábado en la Plazoleta de Tetuán. «Preparamos un arroz que te mueres». Otra cita más del ciclo de actividades solidarias de las peñas. Hermanadas para seguir poniendo el alma a la Semana Grande de la ciudad.