Las máquinas vuelven a la calle Isabel II tras el parón veraniego

Las máquinas vuelven a la calle Isabel II tras el parón veraniego
R. Ruiz

Los taxistas amenazan con movilizaciones de protesta, ya que las obras de reforma eliminarán la parada en ese tramo

Mariana Cores
MARIANA CORESSantander

El acceso al centro de Santander por la calle Isabel II será un poco más complicado a partir de mañana. El Ayuntamiento reanudará este lunes las obras de renovación urbana de la vía, tras su suspensión temporal en los meses de julio y agosto para evitar molestias en la época estival. En esta ocasión, según explicó el concejal de Fomento, César Díaz, los trabajos se centrarán en la acera derecha (este), comprendida entre las calles Cádiz y Emilio Pino, tras completarse a comienzos de verano el tramo que va desde la calle Castilla hasta la calle Cádiz, así como Méndez Núñez.

Pero estas obras vuelven a provocar el enfrentamiento entre el Ayuntamiento y el colectivo del taxi, ya que dejarán fuera de servicio la parada provisional que existe actualmente en el carril de la derecha de la calle Isabel II.

La falta de información sobre dónde serán reubicados los taxis no ha sido bien acogida por parte del presidente de la Federación Cántabra de Taxis, Manu Andoni Ruiz, quien ha amenazado con la convocatoria de «movilizaciones, ya que «también van a suprimir la parada de la Plaza de Italia, frente al Casino». Ruiz subraya que «se planteó a la alcaldesa ubicar la nueva parada en Calvo Sotelo, 5. Si tiene voluntad, ahora es el momento de demostrarlo», insiste. Pero para César Díaz «no se trata de una operación fácil. Nunca lo es suprimir un carril para la circulación», lo que ocurrirá cuando se habilite la nueva parada. No obstante, según el concejal, «les hemos indicado que este mismo lunes nos podremos en contacto con ellos para darles a conocer las propuestas».

En cuanto a las obras de Isabel II, su ejecución se ha dividido en tres fases, de tal forma que la idea es ir terminando por completo y poniendo en servicio cada una de ellas de forma paulatina. Las obras se adjudicaron a la empresa Rucecan en un presupuesto de 844.117 euros y con un plazo de ejecución de nueve meses.