El muelle de Maura será rehabilitado

Bajos del muelle de Maura, imagen tomada durante una de las grandes bajamares del pasado mes de febrero. /Javier Cotera
Bajos del muelle de Maura, imagen tomada durante una de las grandes bajamares del pasado mes de febrero. / Javier Cotera

El Puerto de Santander y el Ayuntamiento acuerdan reforzar la vieja zona de atraque sin demolerla. El Consistorio redactará un proyecto y asumirá la mitad del coste de la obra

Violeta Santiago
VIOLETA SANTIAGOSantander

El muelle de Maura, cerrado al paso de peatones desde diciembre por haberse convertido en un riesgo al encontrarse gravemente deteriorado, finalmente será rehabilitado. La Autoridad Portuaria de Santander (APS) y el Ayuntamiento han llegado a un acuerdo para reforzar la infraestructura sin demolerla. Esta fue la opción inicial del Puerto, puesto que los expertos que contrató la entidad para valorar el estado del área recomendaron desmontarla. Pero la alternativa no gustó al Consistorio -que no quiere restar espacio en un lugar de referencia de la ciudad-, por lo que encargó su propio informe y, con éste a la vista, ambas instituciones acaban de decantarse por acondicionarlo. El Ayuntamiento se ha ofrecido tanto a redactar el proyecto como a aportar la mitad del coste de la obra, que puede estar en torno a los 1,4 millones de euros, según una estimación inicial.

César Díaz, primer teniente de alcalde de Santander y concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, informó de que en la casa consistorial se ha iniciado el trámite administrativo para redactar el proyecto en cuanto se tuvo el visto bueno de la APS. El plan de reconstrucción será supervisado por el Puerto, que tendrá que dar en todo momento luz verde ya que la actuación se desarrollará en dominio público portuario. En el futuro se planteará un convenio en el que se regule la colaboración económica entre ambas instituciones.

El Puerto cerró 700 metros cuadrados por seguridad. «La vida útil del muelle se ha terminado», desveló

Díaz señaló que el Ayuntamiento va hacia adelante, entre otros motivos, porque la entidad que preside Jaime González ha garantizado que ese muelle no se volverá a utilizar como área de trabajo portuaria. Es decir, no tendrá que soportar los esfuerzos que requiere un atraque de barcos. «Contemplamos la rehabilitación en el contexto de que este muelle seguirá siendo de uso peatonal» y solo tendrá que sustentar la entrada de vehículos de forma esporádica, con motivo de una obra o una emergencia, indicó el edil.

Cambiar el carril-bici

La voluntad del equipo de gobierno local es que el proyecto esté redactado «cuanto antes. Esperamos poder tenerlo antes del verano» si bien luego habrá que esperar los plazos para la licitación, la adjudicación, etc., lo que significa que el comienzo de la misma no es inminente. Hasta que se inicie, se reformará el carril-bici que transcurre por allí; se desplazará hacia la zona verde porque ha quedado poco espacio para la convivencia pacífica de peatones y ciclistas.

La Autoridad Portuaria era partidaria de demolerlo, pero el Ayuntamiento propuso la recuperación

Aún así Díaz está seguro de que el hecho de que sea el Ayuntamiento el que vaya adelante con el proyecto «acortará los tiempos» porque la Administración local es más ágil a la hora de tramitar un plan de estas características. Al 90% este es el motivo por el que el Consistorio ha tomado la iniciativa para que la solución no se retrasara en exceso.

El equipo de Gema Igual tuvo claro desde que el Puerto delimitó un área de más de 700 metros cuadrados al borde del mar entre la grúa de Piedra y el Palacete del Embarcadero, que su apertura era una prioridad dado que se encuentra en uno de los lugares más visitados de la ciudad: a escasos metros del Centro Botín y de los Jardines de Pereda, al borde del mar y muy cercano al embarcadero de Los Reginas. Todos ellos son puntos por los que pasan la mayoría de los turistas que recorren Santander.

El informe que encargó el Ayuntamiento para estudiar si era factible rehabilitar el muelle de Maura (y que hace un mes dio una respuesta positiva) establece que, técnicamente, es posible asegurar la estructura actual, que sería consolidada de manera que pudiera afrontar mucho más peso del que habitualmente admite como zona de paseo.

Una estimación inicial fija en 1,4 millones el presupuesto necesario para acometer la obra

La intervención irá dirigida a recuperar la integridad de todos los elementos del atraque que actualmente presentan patologías. Los materiales de construcción que se emplearon en 1941 para su aseguramiento -la instalación data de los años veinte y fue reforzada en esa fecha- están «agotados». El mal estado de los pilotes y el resto del muelle obligaron al Puerto a vallar la zona por motivos de seguridad. La restricción del paso se mantendrá hasta que se haya acometido la obra.