Santander bautiza a Laureline

La rotura de la botella representa el bautismo oficial del buque Laurine. / Video: Pablo Bermúdez Foto: Roberto Ruiz

La naviera CLdN elige la capital cántabra para el bautismo de su buque | Autoridades de la región acudieron al acto de presentación y subieron al barco para conocer sus instalaciones

Ángela Casado
ÁNGELA CASADOSantander

La Estación Marítima amanecía esta mañana con Laureline a sus espaldas. Por las banderas y adornos que pendían del buque, se podía adivinar que su presencia en el Puerto de Santander no se debía únicamente a una escala. El nuevo barco de la naviera CldN estaba de celebración: la capital cántabra había sido seleccionada para su bautismo. Aunque Santander no será una de sus escalas regulares, la compañía quiso elegir este puerto como muestra de «agradecimiento y confianza» por el crecimiento de su negocio en el mercado de España y Portugal.

La presentación de Laureline, de 216 metros de eslora, contó con la presencia de las principales autoridades regionales y locales, entre ellas el presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla, y la alcaldesa de Santander, Gema Igual. También acudió el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, Jaime González y el presidente de CldN, Christian Cigrang.

Con bandera de Malta y fabricado por la constructora surcoreana Hyundai, el Laureline está diseñado para transportar tráileres, contenedores y vehículos. Lleva dos semanas navegando y, aunque no está adscrito a la línea regular que CLdN explota en el puerto cántabro, hará escalas semanales con el puerto de Brujas.

Igual ha destacado que la elección de Santander para este bautismo es una «demostración de confianza plena» que conlleva también la obligación de «estar a la altura y no defraudar la confianza». También ha afirmado que Santander es un puerto «seguro» y una ciudad «de acogida encantada de servir de base a una actividad creadora de empleo y riqueza». Por su parte, Revilla ha expresado su agradecimiento a la compañía luxemburguesa por escoger «esta bahía tan hermosa» para ser «un centro de operaciones con todo el mundo».

El bautismo ha sido oficiado por el párroco de la iglesia de Santa Lucía, José Olano. Tras bendecir el navío con agua bendita, ha dado paso a Véronique Hooybergs, la madrina de la celebración, que ha cortado la cuerda que representa la botadura del nuevo barco. En ese mismo instante y con la tradicional rotura de la botella, desde la cubierta de Laurine se han soltado globos y cintas de colores para festejar la ocasión. A continuación, las autoridades han subido al navío para conocer sus instalaciones. El acto ha concluido al regresar a tierra, donde CLdN ha preparado un aperitivo para todos los invitados.