Santa Clotilde premia a su última lavandera

Consuelo Callado recibe el reconocimiento de sus compañeros por sus 45 años de trabajo en el hospital | El centro celebró la festividad de su patrono, San Juan de Dios, en un acto en el que se rindió homenaje también a María Ángeles Llata, recientemente jubilada

Consuelo Callado, ‘Chelo’ como se la conoce en el hospital, recibió el premio de manos de la concejala María Tejerina./Antonio 'Sane'
Consuelo Callado, ‘Chelo’ como se la conoce en el hospital, recibió el premio de manos de la concejala María Tejerina. / Antonio 'Sane'
Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

Consuelo Callado Martín, ‘Chelo’, como la llaman cariñosamente sus compañeros, recuerda cuando las lavadoras funcionaban a fuerza de manivela y había que tirar de las sábanas mojadas para hacer a mano el centrifugado. A ella le tocó vivir aquella época, antes de que las lavadoras automáticas llegaran para facilitar y agilizar todo el proceso, pero también para ir asumiendo las funciones del gremio. Tenía 19 años recién cumplidos cuando empezó a trabajar en la lavandería del Hospital Santa Clotilde, en 1973. «Tuve que aprenderlo todo poco a poco. Entonces, también planchábamos nosotras la ropa, y con una plancha muy corriente, no como las de ahora», apunta. Por aquel entonces, el hospital se dedicaba principalmente a la atención a niños con problemas de poliomielitis. «Cuando se empezó con los partos, el trabajo se multiplicó, costaba más quitar las manchas de sangre. Al principio, como éramos pocas nos movíamos por todo el hospital, a cocina, a quirófanos... después nos fuimos especializando y cada una tenía su puesto», rememora.

De aquellos recuerdos, que este jueves le venían a la memoria, han pasado ya 45 años, que son los que lleva trabajando en el centro. «He vivido toda la evolución de la lavandería, ahora es todo automático», dice esta santanderina, a punto de ser abuela por segunda vez, que este jueves se convirtió en protagonista discreta de la festividad de San Juan de Dios –patrono también de las enfermeras y los bomberos–, como ganadora del Premio Santa Clotilde, en su novena edición. Un galardón que distingue los valores, no solo profesionales, sino también humanos, de uno de sus trabajadores. Y son ellos los que deciden al destinatario con sus votos. Con la candidatura de ‘Chelo’ no hubo discusión, a juzgar por los resultados, ya que el 70% de los profesionales apoyaron que fuera ella la homenajeada en este 8 de marzo.

La transformación del servicio al que ha dedicado toda su vida fue descargando el trabajo físico de las lavanderas, un colectivo que fue mermando. Tanto que en la actualidad es casi un oficio en extinción dentro de la plantilla propia. De hecho, desde hace quince años, ‘Chelo’ es la única lavandera en activo. «Ahora ya me traen la ropa planchada de fuera, yo solo la tengo que poner en los carros para distribuir», cuenta.

Aún le queda un año para la jubilación, pero confiesa que le da «pena» pensar en el día que tenga que despedirse de Santa Clotilde, «porque llevo toda la vida aquí y me llevo muy bien con la gente». Y la prueba es que este jueves, en el acto de entrega de la distinción, que recibió de manos de la concejala de Familia, Servicios Sociales, Inmigración y Cooperación al Desarrollo del Ayuntamiento de Santander, María Tejerina, ‘Chelo’ estuvo arropada por un nutrido grupo de trabajadores, a los que ella agradeció, abrumada, el reconocimiento «y la confianza depositada en mí».

«La verdad es que no esperaba que me concedieran este premio, me ha hecho mucha ilusión. El hecho de que te lo den tus propios compañeros le da un valor añadido», declaraba luciendo la insignia en la solapa.

Convenio renovado

En el acto fue homenajeada también la auxiliar de Enfermería María Ángeles Llata Herrán, recientemente jubilada, que al igual que ‘Chelo’ siempre ha estado ligada laboralmente a Santa Clotilde. La celebración de la fiesta de San Juan de Dios, que abrió el gerente del centro, Andrés Muñoz, con un breve discurso, contó con la presencia del Delegado del Gobierno Samuel Ruiz, y del director gerente del Servicio Cántabro de Salud (SCS) Julián Pérez Gil.

Este último destacó «la gran ayuda de Santa Clotilde para poder ofrecer un servicio cuantitativa y cualitativamente mejor». Y alabó «la empatía de los trabajadores y de la institución, y la calidad en el trato con los pacientes». Además, recordó el convenio de concertación con el centro hospitalario, recién renovado, que «supone un esfuerzo para que esta institución tenga la mayor estabilidad económica». De hecho, «es el más estable firmado nunca con la Orden de San Juan de Dios, ya que abarca seis años en lo que concierne a hospitalización (cuatro, más dos prorrogables) y cuatro en lo que se refiere a actividad quirúrgica».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos