"Se están pinchando cosas infumables"

Componentes de la banda Niños Mutantes./
Componentes de la banda Niños Mutantes.

Niños Mutantes actuará en Cantabria, por primera vez en veinte años de carrera, dentro del Santander Music Festival

PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

En torno al año 94, tres músicos granadinos (Nani Castañeda, Miguel Haro y Juan Alberto Martínez, a los que más tarde se uniría Andrés López) cruzaron sus caminos en lo que sería el germen de una de las bandas más longevas del movimiento indie; Niños Mutantes. No buscaban una etiqueta, solo "hacer canciones", y lo han logrado. Han publicado una docena de discos que incluyen auténticos himnos alternativos. Su último trabajo, 'El Futuro', les tiene actualmente de gira con parada en el Santander Music Festival el próximo 31 de julio (21.00 horas). Antes de la cita, hablamos de su historia, su presente y sus planes con Nani Castañeda, batería y cofundador de Niños Mutantes.

¿Qué significa ser un pionero del indie?

Esto del indie es una cuestión compleja en la que nosotros personalmente congeniamos poco. Lo que hay es música buena, mala y regular. En conjunto, significa que un grupo de jóvenes decidieron en los 90 alejarse de lo que se hacía en los 80. Quisimos hacer algo distinto que, inicialmente, la gente no entendió y era comprensible.

¿Dónde estamos ahora?

Ha costado casi veinte años, primero que los grupos mejoren y segundo que la gente empiece a escuchar música en español. Ahora estamos en un momento dulce; hay grandes bandas haciendo canciones buenas y se ha consolidado ese movimiento.

Y esas bandas trabajan con multinacionales.

Indie implica independencia de la marca industrial. Si esa es la etiqueta, hay muchos grupos que trabajan con multinacionales, que es una contradicción. Al final hacen lo que pueden. Ningún grupo está haciendo música para alabar a su compañía graben con quien graben. Se trata de hacer lo que te dé la gana, da igual quien pague el disco.

¿Eran conscientes al comenzar de que su música se iba a encasillar bajo una denominación así?

Éramos conscientes de que no queríamos hacer la música que se estaba haciendo. Cada década reniega de la anterior, es la única manera de avanzar. Sabíamos que estábamos en una corriente de música nueva, pero lo que queríamos era hacer buenas canciones, o al menos intentarlo. No hemos trabajado por estar en ningún sitio concreto.

¿Os ha condicionado la etiqueta?

No. Lo único que echamos de menos, tanto nosotros como otros compañeros, es que haya una simbiosis entre la radio fórmula y la radio independiente españolas. Hay un montón de bandas, entre las que nos incluimos, que hacen canciones a un nivel altísimo, que podrían sonar en las diez radio fórmulas y a ellos sigue sin interesarles.

¿Y cuál es el resultado?

A mí no me preocupa que triunfemos más o menos, sino que culturalmente, el espectro musical de la gente que escucha la radio es muy pobre porque la parrilla musical es muy pobre. Se están pinchando cosas infumables que forman la cultura musical de este país.

¿Falta conocimiento?

La música ligera siempre ha existido. Y no es un problema. El problema es si solo se pincha mainstream; reduces la música a poco válida. Hay otro mundo entero de artistas, desde Xoel a Dorian, Mucho, Belako, Pasajero que podrían perfectamente funcionar con éxito en las radios convencionales.

Influencias y planes

Sus influencias van de Radiohead a Wilco pasando por Los Brincos. Amplia variedad.

El espectro es gigante. Como músico, si no tienes un espejo grande donde mirarte, y no te influyen cosas buenas, tienes un futuro pequeño y constreñido. Empezamos por ser muy grunge, no nos salíamos de ahí. Del 95 a hoy, poco a poco, hemos ido abriendo las orejas y nos hemos visto influidos por otras cosas, como el folk británico. No renegamos de nada.

Y tienen cierta tendencia a reinterpretar temas ajenos (Versiones autorizadas y Grandes éxitos de otros)

Teníamos. Fue una etapa. Al principio fue un encargo, entre los dos primeros discos, que nos apeteció. Como salió bien, a la compañía se le ocurrió hacer un disco entero. Fue una bomba positiva y negativa, con caricias en el lomo y collejas con duras críticas del indie radical.

Tienen planes de empezar a trabajar en el nuevo disco a finales de año con la idea de "darle la vuelta a todo"

Queremos empezar a trabajar a partir de octubre y la intención es abrir una nueva brecha. Con Las noches de insomnio, Náufrago y El futuro hemos hecho una etapa de composición con unas líneas musicales bastante coherentes y el culmen quizá sea este último, que en producción, arreglos y conceptualización, es casi perfecto. Pero la perfección también aburre, así que queremos dar la vuelta a la manera de componer, volver al ruido y al canallismo adolescente. Otra cosa es que los consigamos y que el público note que eso ha ocurrido.

¿Es un cierre de ciclo?

De eso se trata. Lo hemos hecho con El Futuro. Era una trilogía dedicada a reflejar la realidad social. Lo bueno y malo de los últimos seis años. No somos un grupo de abismos, pero sí intentaremos olvidarnos de esto y tratar de partir de cero. Es como la dieta de beber ese jarabe de arce horrible. Pasas mucho hambre y al final estás nuevo. Pues es lo mismo.

¿Con qué márgenes?

En octubre empezaremos a ensayar, con la idea de grabar en 2016, en verano, lo cual es un cambio porque solemos hacerlo en invierno. Y publicaremos a finales de ese año.

IVA y cultura

¿Hablamos del IVA cultural?

¿Qué podemos decir? No han sido conscientes en ningún momento de cómo iba a afectar al sector. Los músicos no podemos subir los precios porque significaría morir. Se han mantenido las entradas y cuando le tienes que quitar un 21%, más los gastos, te das cuenta de que es inviable hacer una gira. Nosotros no nos podemos quejar, pero para los grupos noveles es casi imposible.

¿Qué se puede hacer?

Al final, nos cargaremos la cultura. Hay elementos que hay que cuidar porque si no, acabaremos viviendo en países que volverán a guerrear como hace doscientos años.

¿Es un reflejo de todo lo demás?

Sí. Es un reflejo de lo poco que nos importa todo, tanto a generaciones por encima o por debajo de la nuestra. Hay una masa que no valora nada. Por ejemplo, no valoran la Seguridad Social hasta que tienen una enfermedad que vamos a pagar entre todos. Somos unos inconscietes. Vivimos en una sociedad con errores pero con grandes conquistas que no deben pasar nunca al debe. Las grandes consecuciones, entre las que está la cultura, no hay que perderlas nunca.

Tienen constantes referencias temporales en sus composiciones, ¿les preocupa el paso del tiempo?

Sí. Es uno de los grandes temas de reflexión de Niños Mutantes. Lo que más nos preocupa es no poder utilizarlo para las cosas que nos gustan de la vida. Acabar siendo autómatas y estar pendientes de cosas que no te llenan tanto como la familia, amigos, ensayar y tocar, en nuestro caso Al final, la vorágine de la sociedad, con horarios inhumanos, te deja sin vida. Te deja muy poco tiempo para tener una vida natural. Vamos en contra de lo que la naturaleza te exige.

¿Cómo va la gira?

La gira va excelentemente. Niños Mutantes es un grupo que se mueve en una línea ascendente. Cada disco es un escalón más. El futuro ha sido un disco que ha confirmado el estado de salud del grupo.

¿Por qué han tardado tanto en venir a Cantabria?

En veinte años suelen producirse anomalías; hemos estado en algunas ciudades tres o cuatro veces, hasta siete en Vigo y sin embargo, no hemos ido a Santander. Por eso queremos dar el gran concierto que el público se merece.

¿Qué opinan de los X Men?

(Ríe) Pues yo sería Lobezno, Juan Alberto la chica del fuego, el tío del casco es Miguel y Andrés el de los poderes extrasensoriales. La verdad es que vi una película una vez y ¡me pareció horrorosa!

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