BP pagará 18.548 millones de euros por el vertido en el Golfo de México de 2010

Explosión de la plataforma 'Deepwater Horizon'. /
Explosión de la plataforma 'Deepwater Horizon'.

La compañía petrolera desembolsará una cantidad récord para poner fin a las demandas por la catástrofe medioambiental

COLPISA / AFPWASHINGTON

British Petroleum pagará 18.548 millones de euros para poner fin a las demandas por el vertido en el Golfo de México que siguió a la explosión de la plataforma 'Deepwater Horizon' en 2010, ha anunciado la secretaria de Justicia de Estados Unidos, Loretta Lynch.

El monto del acuerdo es muy superior al anunciado previamente, según el cual BP pagaría 16.686 millones de euros para resolver las demandas federales y estatales en su contra.

"La histórica resolución es una respuesta fuerte y adecuada al peor desastre ambiental en la historia de Estados Unidos", ha dicho Lynch durante una rueda de prensa. "BP está recibiendo el castigo que se merece, a la vez que da una compensación importante por los daños que causó al medio ambiente y a la economía de la región del Golfo", ha añadido.

4,9 millones de barriles de crudo vertidos

El desastre de la plataforma 'Deepwater Horizon' provocó la muerte de once personas y el derrame de crudo durante 87 días. La Justicia consideró en su momento que BP estaba al corriente de que el pozo que perforaba, conocido como 'Macondo', era especialmente peligroso debido a su alto riesgo de explosión, que al final se produjo.

El vertido tras la explosión e incendio de la plataforma en abril de 2010 fue de 4,9 millones de barriles de crudo y afectó seriamente al ecosistema y la actividad económica de la zona del Golfo. Playas de cinco estados se vieron afectadas y el turismo y la actividad pesquera sufrieron por la tragedia.

Uno de los últimos estudios medioambientales sobre la catástrofe, publicado en mayo de 2015, reveló un fuerte aumento de la mortalidad en las poblaciones de delfines. Según la investigación de la Agencia Oceánica y Atmosférica estadounidense (NOAA), una cantidad inusualmente alta de delfines aparecieron varados en las costas del sur de Estados Unidos entre 2010 y 2012, con lesiones pulmonares y en las glándulas suprarrenales potencialmente relacionadas con la marea negra.