Un 'Airbnb para perros' como alternativa a las residencias

Un 'Airbnb para perros' como alternativa a las residencias

Gudog y HouseMyDog se fusionan para crear un soporte con más de 25.000 cuidadores. ASCELCRE considera que son «plataformas ilegales y una intrusión apoyada en la tecnología»

ISAAC ASENJOMadrid

Afloran los lugares 'pet friendly' en la geografía española. En uno de cada cuatro hogares hay un perro como mascota y para muchos se ha convertido en un miembro más de la familia. Es posible recorrer el territorio nacional de norte a sur con ellos pero en ocasiones se hace imposible por varias razones. Para ello existe un 'Airbnb de los perros'. Sí, las mascotas también tienen su hueco en el consumo colaborativo a través de internet.

La española Gudog y la británica HouseMyDog se han fusionado para crear una plataforma con más de 25.000 cuidadores caninos. Una alternativa perfecta que no gusta demasiado a las residencias y que ofrecen tres tipos de servicios (alojamiento, guardería o paseo). Ambas se adaptan a los deseos de los dueños y los de sus mascotas; y a través de estos sitios webs se ponen en contacto con personas que cuidarán a sus canes mientras estén ausentes.

El método es muy sencillo. Uno se hace un perfil en la app, mira los cuidadores más cercanos, ves con quién conectas, y los comentarios de los últimos usuarios que han utilizado el sistema. Con un solo 'click' ya tiene a alguien que esté pendiente de Vera, Skye o Braco.

La aplicación Gudog surgió en el año 2012 de la mano de Loly Garrido y su socio Javier Cuevas. Cuenta con más de 15.000 cuidadores repartidos por toda España. Además, se ha extendido a otros países europeos como Francia, Reino Unido y Alemania. Los aspirantes a cuidadores deben ser mayores de edad, tener experiencia en el cuidado de perros y disponibilidad. Desde comunicación de Gudog cuentan que encuentran muchos perfiles que tienen formación específica en el ámbito canino aunque no es un requisito obligatorio. También tienen cuidadores que pasan muchas horas en casa, ya sea por su profesión o por encontrarse estudiando, y así aprovechan la oportunidad de sacarse un dinero y tener la compañía de un animal. Al reservar, ya sea contactando con los cuidadores o hablando con el centro de atención al cliente, los dueños tienen garantizada una «cobertura veterinaria en caso de accidente», además de la asistencia y el asesoramiento que proporciona el equipo del sitio online. Los cuidadores eligen sus tarifas, entre un mínimo de ocho euros por alojamiento durante 24 horas y cinco por un paseo. La app se lleva un porcentaje de la comisión.

Ahora la compañía española da un paso importante anunciando su alianza con HouseMyDog, su competidor británico. De esta manera nacerá la plataforma más grande de Europa en este ámbito.

Frente a ellos tienen a DogBuddy, una compañía adquirida recientemente por el gigante estadounidense Rover. DogBuddy nació de la fusión entre la empresa española Bibulu y la inglesa MyDogBuddy. A pesar de que, como su nombre indica, esta aplicación fue creada para amantes de los perros, sus responsables matizan que los servicios que ofrecen también están disponibles para gatos y otros animales.

Existen otras opciones como alternativa a la residencia canina. Por ejemplo Snau, una plataforma online especializada que ofrece guardería por horas y alojamiento por días en más de 2.000 sitios, principalmente en Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla. Su funcionamiento es muy similar al de las aplicaciones de alquileres vacacionales: el usuario indica cuáles son sus necesidades y Snau le propone un alojamiento de un determinado cuidador, previamente validado y que recibe el nombre de snauer. La diferencia es que aquí se concierta una cita previa entre las partes para ultimar detalles y conocerse personalmente y solo se prestará el servicio una vez que ambos están de acuerdo, pero si el dueño no está convencido del snauer asignado, solo debe indicarlo a través de la plataforma y se le escogerá otro.

De la misma naturaleza es Holidog , que aunque el nombre pueda parecer que esté centrada exclusivamente en cuidados caninos, también se encarga de los gatos. Y no sólo eso, sino que también posibilita ampliar la oferta a otras mascotas: roedores, peces, reptiles y animales de granja, entre otros. En Holidog existe la posibilidad de 'cuidado a domicilio', lo que quiere decir que la mascota sigue residiendo en su hogar y es el canguro el que se desplaza allí mientras los propietarios están fuera, bien para residir las 24 horas o bien para realizar visitas diarias para encargarse de todo lo requerido: comida, limpieza, paseos…

¿Competencia desleal?

Como es habitual, nunca llueve a gusto de todos. Se ha visto estos últimos días con la guerra de los taxis y las VTC. ¿Qué ocurre con las residencias caninas y las nuevas apps para cuidados caninos? Las primeras deben entre otros trámites, inscribirse como núcleos zoológicos para ejercer su actividad. Un requisito necesario a partir de las 6 especies conviviendo en un mismo espacio (salvo que sean hembras sin castrar, cuando el número baja), según se obseva en el capítulo III de la ley de protección de los animales de compañía (Artículo 14).

«Los airbnb para perros son plataformas totalmente ilegales y una intrusión apoyada en la tecnología» ASCELCRE

Pero ¿se han quejado las residencias caninas o interpuesto alguna demanda a Gudog? En una entrevista con Xataca, desde comunicación de la plataforma online aseguran que no, pero sí han recibido «quejas o llamadas». Es algo que atribuye a que estas empresas «han perdido volumen de negocio». La queja más habitual es que «ellos pagan y tienen obligaciones». ¿Su respuesta? «Les hacemos ver que nuestros cuidadores no son residencias caninas y que, por tanto, no tienen esas obligaciones».

Hay quien se muestra menos amigable con las aplicaciones de este tipo. «Los airbnb para perros son plataformas totalmente ilegales y en absoluto seguras», dice Encarnación Meruelo, presidenta de la Asociación de Centros Legales de Cría y Cuidado Responsable (ASCELCRE) en una entrevista con eldiario. La crítica de Meruelo se extiende a todo el sector del cuidado canino y la crianza, que califica de «caos», de modo que muchas veces no garantiza las mínimas condiciones para los perros, para el medio ambiente ni para el bienestar de los vecinos al núcleo.

«Tenemos centros homologados en condiciones maravillosas para los perros, pero son minoritarios y pasan casi desapercibidos entre la cantidad de centros ilegales, es decir que no tienen alguna de las dos licencias de núcleo zoológico», explica Meruelo. Según ésta, el «descontrol» implica que «existe un maltrato institucional hacia los animales», ya que «la Administración pasa de largo y mira hacia otro lado ante condiciones que muchas veces son denigrantes e inaceptables».

Respecto a los 'airbnb caninos' y las plataformas online, considera que es «una intrusión apoyada en la tecnología, pero no en las garantías para el cuidado animal, ni para el respeto al medio ni a la tranquilidad de los vecinos», critica.