"La mejor lección de la universidad la he aprendido fuera de las aulas"

Lorena, durante sus horas de estudio en la biblioteca de la UC/
Lorena, durante sus horas de estudio en la biblioteca de la UC

Lorena Saiz apura sus últimas horas acdémicas con maratonianas jornadas en la biblioteca. Éste el día a día de un estudiante a punto de enfrentarse a su futuro laboral: libros, exámes y dudas

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Lorena Saiz es una de las alumnas de la primera promoción de Grado en Derecho de la Universidad de Cantabria. Este es su cuarto año en la universidad. Cinco asignaturas la separan del título por el que lleva trabajando los últimos años, el examen oral de inglés de nivel B2 y la presentación de su trabajo de fin de grado. En los días previos a sus exámenes finales compagina largas horas en la biblioteca con prácticas en un despacho de abogados algunas tardes. Comenzó en derecho porque quería ser juez, y aunque le gusta lo que ha estudiado, asegura haberse desencantado de muchos aspectos de la carrera y del derecho durante los últimos cuatro años.

Este es el día a día de una estudiante a punto de dejar el ámbito universitario para saltar al 'mercado' laboral. Muchas horas de estudios y las incertidumbres de una realidad que deja pocas alegrías a la hora de encontrar trabajo

''Creo que los resultados académicos no son reflejo absoluto de las capacidades de una persona, pero sin duda es lo que prima en la sociedad actual donde se valora mucho la competitividad y la excelencia'' comenta la joven de 22 años. Para poder optar a oportunidades laborales en su campo, su rutina de estudio en época de exámenes es maratoniana. ''Si has dormido bien, lo habitual es ir a la biblioteca desde primera hora de la mañana, hacer un descanso para comer y estudiar cuatro horas más por la tarde. Pero claro, eso no pasa todos los días. Muchas veces llego a casa y me doy cuenta de que el día no me ha cundido y me pongo de nuevo a estudiar desde las diez de la noche hasta las tres de la mañana'', relata Saiz.

No todos los días se estudia igual y tampoco todas las materias requieren el mismo esfuerzo. Mientras que algunas asignaturas las prepara con semanas de antelación, Lorena confiesa que a las materias más sencillas a veces le dedica unos pocos días o incluso ''estudio el día antes del examen. El día antes del examen Lorena prefiere estudiar en casa que en la biblioteca para evitar distraerse con los compañeros. Se levanta pronto, comienza con la sesión de estudio a las nueve de la mañana, hace un descanso para comer y vuelve a meter la cabeza entre los libros hasta la cena. Cuando estudia en casa tiene una regla de oro: alejarse de internet para evitar distracciones y sobre todo no recurrir a la red para aclarar dudas o ''puedes acabar estudiando el código civil de Perú cuando tu examen es de derecho civil español'' afirma entre risas Saiz.

Lorena ha aprobado el examen de B2 escrito y está a la espera de superar la parte oral de una prueba de la que está totalmente en contra ya que ''el nivel que imponen no es realmente un B2, es más bajo, y es un título no te sirve fuera de la Universidad de Cantabria". A su juicio, esto es "una forma de ralentizar la presentación del TFG. Hay gente que se queda colgada todo un año porque no ha aprobado inglés. No podemos ser estudiantes toda la vida''.

A punto de finalizar su vida universitaria y ante un panorama laboral tan inestable como el actual ¿Siente miedo una futura licenciada cuando piensa en su carrera profesional?

''Mucho miedo'' confiesa Saiz. ''Un grado no te facilita que te incorpores en el mercado laboral. No tienes la cualificación necesaria, necesitas hacer un máster o prepararte las oposiciones. Las oposiciones salen con cuentagotas, si se convocan, y los máster son muy caros''. Ante esta perspectiva, Lorena ve muy lejano encontrar un trabajo relacionado con sus estudios y se encuentra bastante pérdida a la hora de dar el paso siguiente. Su futuro a corto plazo es incierto, ya que aunque le gustaría ser juez tiene miedo a estudiar tres años y encontrarse con que no se convoquen plazas o que su nota no sea suficiente. Lo más probable es que haga un máster, pero aún no sabe cuál. De todas maneras no es algo que le motive mucho ya que cree que la mayoría de los máster ''son el título necesario para optar a un trabajo. No te aportan grandes conocimientos'' cuenta con resignación.

Lorena ha salido de la biblioteca para contar sus últimas horas universitarias. Un bolso y un sinfin de apuntes y libros la acompañan a todas partes estos días. Una gran parte del tiempo que dedica a estudiar lo invierte en organizar bien todos los apuntes y completar los datos que le faltan. Una vez que tiene esto listo, solo le queda ''encerrarse'' y mentalizarse de que tiene que ponerse en serio. A veces hasta altas horas de la madrugada, momento en el que asegura que aprovecha más el estudio.

Ahora, tras cuatro años de estudio asegura que la mejor lección de la universidad la ha aprendido fuera de las aulas, conociendo gente con sus mismas inquietudes, trabajando con compañeros para intentar mejorar las cosas e interesándose por la situación actual que vive el país. ''Evidentemente también las lecciones que he aprendido durante la carrera. Pero lo que hay fuera de las aulas es mucho más interesante''.