El estrés al volante aumenta un 28% la posibilidad de sufrir un accidente

Presentación de la campaña ‘Al Volante ZENtrate’./
Presentación de la campaña ‘Al Volante ZENtrate’.

Un estudio realizado por Race, BP y Castrol asegura que los conductores afectados dejan de ver un 20% de las señales de tráfico

DANIEL PANEROMadrid

Las preocupaciones personales y los males que estas originan son un riesgo para la seguridad en la circulación en carretera. Esa es la principal conclusión que se extrae del informe ‘Al Volante ZENtrate’, presentado este jueves por BP, Castrol y Race, una iniciativa con la que pretenden concienciar sobre cómo reducir el riesgo de accidentes a través de una conducción relajada.

El informe ha sido realizado a través de herramientas innovadoras en neurotecnología, monitorizando comportamientos de los usuarios para poder medir sus respuestas cognitivas. Gracias a estas pruebas se ha podido determinar que el estrés provoca una reducción de la concentración del 12%, haciendo que crezca el nivel de ansiedad, nerviosismo y precipitación en la toma de decisiones, un cóctel que genera un aumento del 28% de la posibilidad de sufrir un accidente.

“Casi el 50% de los accidentes son por distracciones, por eso queremos incidir en este tipo de acciones. Buscamos analizar el comportamiento del conductor centrado en sus propios sentimientos. Hemos hecho un estudio para intentar conocer sus reacciones ante determinados estímulos”, asegura Enrique González García, Director de Comunicación y Relaciones Institucionales de BP.

Su mensaje coincide con muchas de las conclusiones presentadas en el estudio. En él, se ha realizado una encuesta a una muestra de más de 1.000 conductores y se han extraído resultados que determinan que cuatro de cada diez no olvidan sus preocupaciones a la hora de coger un vehículo -ocho en caso de seguir un trayecto habitual-, más de la mitad coge el coche a pesar de estar en un estado alterado e incluso un 62% considera la carretera como un lugar de reflexión.

“Estamos centrados en que las distracciones suponen una de las causas más mortales en la carretera. No podemos evitar el estrés, pero si cambiar el modo de afrontarlo”, asegura Tomás Santa Cecilia, Director de Seguridad Vial del RACE. Por eso, la campaña 'Al Volante Zentrate' ofrece diez consejos útiles para evitar que el éste se apodere de la seguridad del conductor en su vehículo.

1. Toma conciencia de tu estado anímico antes de subir al coche. Si te encuentras especialmente alterado, un pequeño paseo de 5 minutos puede ayudarte a relajarte.

2. Antes deponer en marcha el coche, tómate un minuto de pausa para centrarte y planificar tu ruta.

3. Toma conciencia de tu cuerpo mientras conduces, una buena posición al volante facilitará una conducción más atenta y responsable.

4. Cuando descubras que estás conduciendo en piloto automático, respira profundamente, escucha tus emociones y fija de nuevo tu atención en la carretera.

5. Si realizas una frenada brusca debido a una distracción, respira tres veces profundamente, modera la velocidad y pregúntate si merece la pena el riesgo que has corrido por estar distraido.

6. Aprovecha un atasco para practicar la atención plena, siente tu cuerpo, respira profundamente y céntrate en el ritmo del tráfico.

7. Si las situaciones en las que hay mucho tráfico te generan estrés, usa la exhalación para conducir con atención plena y relajarte.

8. Una conducción consciente permite tener la capacidad de poner en marcha la acción-respuesta adecuada con los 5 sentidos.

9. Practica la conducción segura, conduce a una velocidad moderada, en marchas largas y anticipando el tráfico, te ayudará reducir tu estrés y a disfrutar más de la conducción.

10. Donde está tu atención, está tu acción. Deja tus preocupaciones fuera del coche

Otro de los elementos en los que el estudio hace hincapié es en la reducción de la visión periférica en aquellos conductores que circulan con estrés. Aquel que coge el vehículo libre de preocupaciones goza de un campo más amplio de visión y es capaz de prestar una mayor atención a elementos exteriores como señales o el entorno del tráfico.