La inmigración palía la crisis demográfica en España

La inmigración palía la crisis demográfica en España
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Sube el número de venezolanos, colombianos y marroquíes residentes en este país y desciende el de británicos, ecuatorianos y rumanos, según el INE

ENRIQUE SÁNCHEZ

La población en España aumentó en 74.591 personas durante la primera mitad del año y se situó en 46.733.038 habitantes. De esta forma se consolida el crecimiento de población iniciado en el segundo semestre de 2015 debido, sobre todo, al aumento de extranjeros, según se desprende de los datos provisionales de las cifras de población correspondientes a 1 de julio de 2018, publicadas este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Por lo tanto, la llegada de inmigrantes en el primer semestre del año ha conseguido contrarrestar la crisis demográfica que sufre España, país en el que cada vez nacen menos niños y, por consiguiente, con una población cada vez más vieja. En realidad, desde hace ya tres años el crecimiento de la población solo se sustenta por la llegada de extranjeros, lo que demuestra la incapacidad de los distintos gobiernos autonómicos a la hora implementar medidas de igualdad, conciliación e impulso a la maternidad que mejore su tasa de natalidad, que actualmente está en 1,33 niños por mujer en España, donde sólo hay ya dos millones de niños menores de cinco años.

Según el INE, el saldo migratorio, la diferencia entre el número de personas que ha llegado a España en el primer semestre y el que se ha ido fue de 121.564 personas. La resta entre el saldo migratorio y el vegetativo da como resultado un aumento de la población residente en España de 74.591 personas, hasta los 46,7 millones de habitantes, de los que el 10 %, 4,6 millones, son extranjeros. Los españoles nacidos en España se han reducido en 66.654 personas en la primera mitad de 2018.

Entre los extranjeros que han elegido España como país de residencia destacan los venezolanos, que aumentaron un 20 %, con 18.749 personas más mientras que los más numerosos entre quienes se marcharon son los de Reino Unido (4.318), sin obviar tampoco a ecuatorianos y rumanos.

Por lo que se refiere a los españoles que optaron por volver, el INE los sitúa en 39.166 personas, procedentes principalmente de Venezuela, Reino Unido y Ecuador, en un semestre en el que salieron 40.856 (a Reino Unido, Francia y Estados Unidos), lo que arrojó un saldo migratorio negativo de 1.690 muy inferior a las 11.035 de un año antes.

Análisis autonómico

Durante el primer semestre de 2018, la población creció en nueve comunidades autónomas y se redujo en las ocho restantes, así como en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

Los mayores incrementos en términos relativos se dieron en Baleares (0,83%), Comunidad de Madrid (0,58%) y Canarias (0,53%). En el otro extremo, los descensos de población más acusados se dieron en la ciudad autónoma de Ceuta (-0,35%) y en Castilla y León y Principado de Asturias (-0,32% ambas).

Además, todas las comunidades presentaron saldo migratorio positivo con el exterior en la primera mitad de 2018. Los mayores se dieron en Cataluña (33.125), Comunidad de Madrid (29.037) y Canarias (13.718). Por el contrario, las comunidades con menores saldos migratorios fueron La Rioja (568), Extremadura (682) y Cantabria (1.010).