La OMS se propone reducir a la mitad las muertes por mordedura de serpiente

Crías de serpiente venenosa junto a sus huevos en Australia/R. C.
Crías de serpiente venenosa junto a sus huevos en Australia / R. C.

En la primera fase del programa se invertirán 7,5 millones de euros, con un alcance de 10-12 países, hasta 2020, para aumentar progresivamente la inversión

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

En el mundo, más de 5.800 millones de personas corren el riesgo de encontrarse con una serpiente venenosa, en actividades tan cotidianas como caminar a la escuela, cuidar jardines, buscar agua o ir al baño. La fatalidad puede estar en cualquier parte y un descuido es suficiente para desencadenarlo. Para salvar unas 70.000 vidas al año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha presentado la versión completa de su estrategia para prevenir y controlar las consecuencias de las mordeduras de estos letales reptiles.

En todo el mundo, suceden entre 81.000 y 138.000 muertes anuales por esta causa, según datos de la OMS, y unas 400.000 personas quedan con algún tipo de discapacidad permanente. Hay más de 7.000 ataques al día y la mayoría ocurre por debajo de la rodilla. La OMS considera las mordeduras de las serpientes venenosas una enfermedad tropical, que afecta a casi tres millones de personas al año. Bajo esta óptica ha presentado un plan que tiene el objetivo de reducir a la mitad el número de muertes y casos de discapacidad en una decena de años. En la primera fase se invertirán 7,5 millones de euros, con un alcance de 10-12 países, hasta 2020, para aumentar progresivamente la inversión hasta llegar a 120 millones de euros y más de 40 países en 2030.

El panel de expertos que redactaron el proyecto recomiendan trabajar directamente con las comunidades y sus sistemas de salud (donde se invertirá el 54% de los recursos), dar prioridad al desarrollo, suministro y distribución de antídotos y otros productos básicos necesarios para aminorar los efectos del veneno de las serpientes, y fomentar la investigación de nuevos tratamientos, aumentar los diagnósticos y apoyar los avances que mejoren los resultados del tratamiento y aceleren la recuperación del paciente. Sin embargo, serán los primeros cuatro años los que determinen si el proyecto ha tenido éxito.