Las bebidas energéticas, peores que los refrescos en las copas

Una mujer coge una botella de vodka de las estanterías de un supermercado. /
Una mujer coge una botella de vodka de las estanterías de un supermercado.

Un estudio desmiente la leyenda urbana de que estas mezclas reducen el alcohol en sangre

EDURNE MARTÍNEZMadrid

La extendida creencia de que mezclar alcohol y bebidas energéticas reduce la embriaguez se acaba de convertir en una falsedad gracias a una investigación científica. Un estudio publicado en la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research, realizado en 594 personas con una media de edad de 22,3 años, señala que el nivel de alcohol en sangre de los que llevan a cabo esta práctica era mayor que el de los que mezclaron el alcohol con un refresco.

Sin embargo, la moda de realizar esta peligrosa mezcla parece estar instaurándose entre los jóvenes. Según el informe, actualmente el 15% de los que beben alcohol lo hacen junto con algún tipo de bebida energética y el 50% de los encuestados han probado esta combinación al menos una vez en los últimos seis meses. Esto puede deberse, según los investigadores, a la leyenda urbana de que las bebidas energéticas rebajan el nivel de alcohol en sangre, tal y como se decía hace años que hacía el café. Las bebidas energéticas se anuncian como potenciadores de la atención y del rendimiento físico y mental, por lo que esta estrategia de marketing podría llevar a pensar que anulan los efectos del alcohol, asegura uno de los autores del estudio, Nic Droste, investigador de la Universidad Deakin de Melbourne (Australia).

Además, Droste apunta que cientos de películas y programas de televisión muestran el café como una ayuda para recuperar la sobriedad rápidamente, por lo que muchos pueden pensar que la cafeína es un buen método para engañar a su jefe, a su pareja, a la Policía o al personal de seguridad de la puerta de las discotecas.

Mayor cantidad de alcohol

Por otro lado, el informe asegura también que existe una relación entre los que combinan estos dos productos y los que beben más alcohol a la semana. El argumento que más se repite para justificar esta conducta es el aumento de placer, ya que el sabor dulce de las bebidas energéticas ayuda a rebajar el gusto del alcohol. Además, según los encuestados, estos productos aumentan la energía y hacen disminuir el cansancio, por lo que aseguran que aguantan más horas de fiesta. También apuntaron la razón que intenta desmentir este estudio, la de que las bebidas energéticas reducen los niveles de alcohol en sangre.

El estudio concluye que las personas que mezclan alcohol y bebidas energéticas tienen más posibilidades de consumir globalmente más cantidad de alcohol y de tener un accidente o de resultar heridos en un siniestro. Los investigadores australianos realizaron el estudio tras ver el continuo aumento de los jóvenes que mezclan sus bebidas alcohólicas con sustancias energéticas en Europa y Estados Unidos. Es necesario que haya campañas de educación dirigidas a los consumidores que están cambiando sus habituales bebidas por las de tipo energético para asegurarnos de que están informados sobre los efectos que puede producir la mezcla de estas dos bebidas, señaló Amy Peacock, investigador de temas médicos y psicológicos de la Universidad de Tasmania (Australia).