Descubren una potencial opción terapéutica para niños con sarcoma de Ewing

Descubren una potencial opción terapéutica para niños con sarcoma de Ewing

Dos principios activos han logrado la remisión completa del tumor pediátrico maligno de hueso y partes blandas en los experimentos de laboratorio

REDACCIÓNbarcelona

Con la combinación de dos principios activos, Olaparib y Trabectedina, se ha observado la remisión completa del cáncer en el 100% de los casos en modelos animales, por un periodo muy prolongado, según los resultados de una investigación realizada por los hospitales Virgen del Rocío de Sevilla, y Sant Joan de Déu y el Institut dInvestigació Biomèdica de Bellvitge (IDIBELL) de Barcelona. Este hallazgo podría ser una nueva alternativa terapéutica para los menores que padecen un tumor pediátrico maligno de hueso y partes blandas denominado sarcoma de Ewing, que cuya posibilidad de curación es inferior al 20% en pacientes que presentan metástasis o que sufren una recaída post-tratamiento.

La combinación de estos principios activos mejora la sensibilidad de las células cancerígenas a estos fármacos, lo que parece aumentar su efecto, según el artículo publicado en la revista Oncotarget. «Nuestros resultados demuestran que la combinación de Trabectedina y Olaparib podría suponer una nueva estrategia terapéutica que debería ser estudiada en mayor profundidad para que puedan beneficiarse de ella los pacientes de esta enfermedad en un futuro próximo», afirma Enrique de Álava, director de la Unidad de Gestión Clínica de Patología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y del grupo de Patología Molecular del IBiS.

Durante el estudio se observó que las células del sarcoma de Ewing necesitan mantener los mecanismos de reparación del daño del ADN en buenas condiciones para sobrevivir y continuar dividiéndose. «La Trabectedina, sin embargo, provoca rupturas y alteración de la estructura del ADN de la célula cancerosa, por lo que induce a la muerte celular», explica Òscar Martínez Tirado, jefe del grupo de sarcomas del IDIBELL. «Por su parte, el Olaparib, trabaja en la misma línea, bloqueando la acción de un gen (PARP1), cuya función es reparar el daño en el ADN cuando detecta lesiones».

En conclusión, la combinación de ambos fármacos es sinérgica y consigue eliminar el sistema de reparación del ADN al completo, obteniendo un efecto antitumoral mucho más potente que el logrado con la aplicación de cada fármaco de manera individual.