Renovar la tecnología sanitaria, un reto necesario

Panorama del sector en cifras. /
Panorama del sector en cifras.

La inversión en innovación y reposición de los equipos supondrá la llegada de los hospitales del futuro, donde la prevención y el diagnóstico precoz serán los protagonistas

EDURNE MARTÍNEZmadrid

Los nuevos dispositivos de seguridad en los hospitales han reducido un 67% el riesgo de infecciones en el entorno sanitario. La tecnología sanitaria reduce los tiempos de hospitalización de los pacientes cardiacos y permite su seguimiento remoto, lo que ha supuesto un ahorro de más de 250 millones de euros anuales en Europa. El uso de la tecnología doppler supondría un ahorro de entre 70 y 130 millones de euros en Europa al acelerar la cicatrización de las heridas en caso de pacientes quemados.

Bajo el término de tecnología sanitaria se engloban todos los productos y terapias para la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de enfermedades, lesiones y deficiencias que mejoran la calidad de vida de los pacientes. La medicina del futuro, a la que se llegará a través del impulso de la tecnología sanitaria, supondrá el diagnóstico por imagen más preciso, la telemonitorización del paciente a través de dispositivos móviles, la utilización de impresoras 3D para la creación a medida de órganos y tejidos para trasplantes, el uso generalizado de robots quirúrgicos, o la introducción de la terapia génica.

Todos estos datos proporcionados por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) revelan que el sector de la tecnología sanitaria en España está «muy lejos» de los niveles europeos a nivel de actualización. Y todo ello a pesar de que este sector es «estratégico» para la economía española, según anuncia Enrique Álvarez, presidente de Fenin hasta el pasado mes de diciembre. «Entre el 10% y el 15% del crecimiento de la economía se genera por la innovación en el sector sanitario». Otros datos destacados son la facturación del sector en 2014, que llegó a los 6.900 millones de euros, o que más de 1.000 empresas se dedican a la tecnología sanitaria en nuestro país de una forma u otra, desde pequeñas startups hasta grandes multinacionales.

Por su parte, la secretaria general de la Federación, Margarita Alfonsel, explica que las empresas que apuestan por la innovación reciben mayores retornos, y que es un motivo de orgullo que el gasto medio de innovación actualmente de las compañías en España sea del 9,5%. «El sector de la tecnología sanitaria presenta una patente cada 50 minutos», señala Alfonsel, que reconoce que, hasta que llegó la crisis, «España estaba a la vanguardia en implantación de tecnología sanitaria». Por ello, «hay que retomar el ritmo que llevábamos», recomienda la experta.

Además hay datos importantes que no conocen la gran mayoría de los ciudadanos. Por ejemplo, según el estudio realizado por Fenin El perfil Tecnológico Hospitalario, una máquina para realizar TAC de menos de 10 años emite un 80% menos de radiación que una más antigua. El informe revela, además, que España es el quinto país por la cola entre los 35 países europeos de referencia en cuanto a la edad media de la tomografía computarizada (TAC), con el 23% de las máquinas con más de 10 años de uso.

Por comunidades autónomas, el parque instalado de esta tecnología más antiguo está ubicado en Castilla-La Mancha (solo el 12% de los equipos tienen menos de cinco años), Galicia (18%), Aragón (22%) y Murcia (27%). Por el lado inverso se encuentra Asturias, que con un 56% de los equipos instalados con menos de cinco años se convierte en la región de España mejor situada, seguida del País Vasco (43%) y Cataluña (42%).

¿Cómo hacer frente a este problema? Desde la Federación proponen añadir innovación para alargar la vida de los equipos, crear diferentes fórmulas para reducir otros costes, buscar acuerdos a varios años con entidades financieras o empresas privadas, y establecer una ITV sanitaria, es decir, un buen mantenimiento de los equipos llevado a cabo por personal cualificado.

Asimismo, el director de negocio de Philips para España y Portugal, Ignacio López, añade que «la sostenibilidad del sistema sanitario pasa por la innovación de los procesos» y, según su opinión, «esta es la llave para reducir los costes». Un punto muy importante a tener en cuenta hablando de obsolescencia de los equipos y la necesaria innovación es la seguridad, «debido a que esta tecnología está en contacto directo con las personas».

«Desde 2006 hasta 2010 la mayor parte de las inversiones del Ministerio de Sanidad y de las CC AA fueron a la creación de nuevos hospitales y los antiguos quedaron atrasados en infraestructuras y equipamientos, sin ser renovados tampoco más tarde debido a la llegada de la crisis», dice López. El también presidente de Tecnología Clínica de Fenin señala que, según diferentes estudios, la recomendación es que «al menos el 50% de los equipos tengan menos de cinco años, que el 30% entre 6 y 10 años, y que no haya más del 10% de los aparatos instalados con más de 10 años». Sin embargo, a día de hoy y según los datos proporcionados, la vida media de uso está por encima de los periodos recomendados por el Comité de Coordinación Europeo del sector de Radiología, Electromedicina y Tecnologías Sanitarias (COCIR) en todas las comunidades.

«El problema está en que hay una cierta miopía en ver que la renovación de los equipos y la apuesta por la innovación tendrá un beneficio a largo plazo», recuerda López, quien añade que «la falta de inversión en tecnología sanitaria puede suponer una lacra en el futuro y que se haga insostenible el sistema de salud por no haber invertido en innovación».

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