Las mujeres, más del 50% de la plantilla médica, sólo ocupan el 20% de los puestos de dirección

Una médico consulta una radiografía./Fotolia
Una médico consulta una radiografía. / Fotolia

La brecha salarial entre hombres y mujeres en la profesión médica supera el 27%

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Las mujeres representan más del 50% de la plantilla médica en España, sin embargo sólo ocupan el 20% de los puestos de dirección en la profesión médica. Es uno de los datos que se desprende del informe 'Diagnóstico de género de la profesión médica', editado por el Consejo General de Colegios Oficiales Médicos, que pretende ser el punto de partida hacia la igualdad entre mujeres y hombres en la profesión.

El estudio hace una fotografía fija de la situación demográfica en cuanto a género la hace desde tres ángulos de vista: el acceso a la universidad, el acceso a la colegialización médica por parte de los egresados y su situación laboral. Esa radiografía pone en números la evidente feminización de la profesión médica, que se ha acelerado en los últimos veinte años. Para muestra, un botón: desde 2011 a 2017 se han colegiado cinco veces más mujeres que hombres (4.999 hombres y 25.212 mujeres).

Sin embargo, también da buena cuenta de las desigualdades entre hombres y mujeres. Así, fija la brecha salarial en más del 27%, un dato que tiene estrecha relación con un menor acceso a los puestos directivos. Tomás Cobo, vicepresidente primero del organismo, lo explica con algunos ejemplos: «Parece que todo el mundo tiene acceso a los mismos sueldos y complementos, pero no es así. Cuando una mujer embarazada deja de hacer guardias, pierde poder adquisitivo. Ese periodo de baja no le va a contar y ya va a ir catorce meses detrás de mí. O por ejemplo, va a acabar la residencia dos años más tarde si en ese periodo de cuatro años tiene dos hijos. Esos son las zonas oscuras donde hay que poner la linterna».

El informe advierte también de que esta brecha «mantiene una tendencia a aumentar», ya que cuando en las jerarquías laborales hay una mayoría de hombres, afectan a los sistemas de cooptación, que es la designación de las vacantes de una corporación mediante el voto de los integrantes de la misma, que suelen priorizar también a hombres. «En la medida en que los puestos están masculinizados el complemento correspondiente lo reciben más los hombres que las mujeres», señala.

Hay otras cifras que también llaman la atención en el informe. Por ejemplo el hecho de que, pese a que las mujeres son un porcentaje importante en los estudios de Medicina desde hace ya treinta años, ocupan menos del 7% de las cátedras y menos del 16% del profesorado titular; o que pese a ser una profesión en la que la tasa de paro es sólo del 2,1%, en el 63,3% de los casos sean las mujeres las que están desempleadas. A ellas, además, también les cuesta más encontrar el primer trabajo.

Especialidades, ¿una cuestión de género?

El documento también pone de relieve cuáles son aquellas especialidades en las que la mujer está más representada. Pediatría es la que cuenta con más mujeres (66,2%), mientras que la especialidad de Cirugía Cardiovascular es la que menos presencia femenina tiene, con un 19,6%. «Faltan modelos de referencia para nuestras mujeres, sobre todo dentro de determinadas especialidades -apunta Mercedes Hurtado, presidenta del Colegio de Médicos de valencia-. Hay unos estereotipos asociados a la mujer donde el papel es de cuidadora». Para ella es evidente que «existen estos techos de cristal y que hay que romperlos». Hurtado va más allá y asegura que esa feminización de la profesión también ha dado lugar a una «feminización de la precariedad laboral». Los números le dan la razon: de las personas que no tienen plaza en propiedad, un 57,4% son mujeres «que se convierten en eternas interinas».

El propio Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos entona el 'mea culpa'. Y es que pese a que en estos últimos seis años se han colegiado muchas más mujeres que hombres, son hombres quienes en el 88,5% y en el 76,3% de los casos ocupan las presidencias y las vicepresidencias de los colegios de médicos, respectivamente. Hay, de hecho, un 36% menos de mujeres que de hombres en las juntas directivas de los colegios. Contaba el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales Médicos, Serafín Romero, al inicio de la presentación que «era necesario impulsar este debate para poder elevar propuestas», así que más allá de señalar el problema, han planteado una serie de medidas que ya se han puesto en conocimiento de las distintas consejerías.

Dichas medidas están expuestas en un decálogo para fomentar la igualdad entre hombres y mujeres en la profesión médica y que apunta, entre otros aspectos, a promover un cambio cultural entre los profesionales en aras de la igualdad, realizar campañas de corresponsabilidad entre hombres y mujeres, solicitar a las diferentes administraciones sanitarias la elaboración de planes directores para la igualdad, requerir planes a lasa dministraciones que potencien la conciliacion o realizar campañas de sensibilización contra el acoso sexual y laboral. El decálogo se cierra con la puesta en marcha de un observatorio para la igualdad que, en palabras de Carmen Sebastianes, vicepresidenta del Colegio de Médicos de Cádiz, analizará todos estos aspectos y servirá de «buzón de sugerencias confidencial para los problemas nuevos que se vayan planteando». «El espíritu del decálogo es -continúa Hurtado- empoderar a las mujeres y darles voz. Es necesario que la mujer tenga el papel que le corresponde en la profesión médica».

«Nos enfrentamos a una situación en los próximos años con tres factores que van a influir en la urgente necesidad que tenemos de más médicos», ha dicho Cobo para finalizar. «El primer factor va a ser la feminización y el cambio de vida porque tenemos que empezar a pensar en una sociedad reproductiva, vamos a tener que ser corresponsables. El segundo factor es que cada vez hay más evidencia científica abrumadora de que médicos trabajando mas de 12 horas seguidas aumentan la morbimortalidad, el numero de incidentes críticos, lo que nos va a llevar a trabajar en turnos. Y el tercer punto es que en los próximos diez años se jubilarán 60.000 médicos». En su opinión, esos tres factores juntos conllevan a la necesidad de elaborar un plan que debería liderar el Ministerio de Sanidad «para la formación de médicos especialistas que cubran las necesidades de la població si queremos mantener el mismo sistema sanitario», concluye.

 

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