El aceite de oliva también es bueno para prevenir la fibrilación auricular

Pruebas con aceite de oliva en un laboratorio./
Pruebas con aceite de oliva en un laboratorio.

Investigadores de la Universidad de Navarra determinan que el riesgo es menor en aquellas personas que siguen una dieta mediterránea

DANIEL ROLDÁNMadrid

Las propiedades beneficiosas para la salud del aceite de oliva son bien conocidas. Usado con moderación en la cocina, sirve de antioxidante, por ejemplo. Pero las ventajas de un consumo razonable de uno de los tesoros alimenticios del Mediterráneo continúan. El último descubrimiento lo han realizado investigadores de la Universidad de Navarra (UN) para prevenir la fibrilación auricular, que es la principal arritmia y afectará a una de cada cuatro personas a lo largo de sus vidas. En la actualidad, no existen intervenciones eficaces para la prevención primaria de esta enfermedad, considerada una de las epidemias cardiovasculares crecientes en el siglo XXI y una de las principales causas de morbimortalidad.

Pero el líquido oleoso puede ayudar, según publica el equipo dirigido por Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UN, en la revista Circulation. El ensayo de prevención primaria Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea), integrado en el Centros de Investigación Biomédica en Red (Ciber) de Obesidad y Nutrición, demostró que una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos reduce la incidencia de accidentes cerebrovasculares, infarto de miocardio o mortalidad cardiovascular en una población de alto riesgo. En este ensayo se evaluó el efecto de estas mismas dietas en la incidencia de fibrilación auricular. Así, durante una media de 4,7 años de seguimiento, se identificaron 246 nuevos incidentes de la enfermedad entre 6.705 participantes elegibles.

La incidencia de esta patología fue significativamente inferior en los participantes asignados a la dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra, en comparación con la dieta control. Por el contrario, no se encontró efecto de la dieta mediterránea suplementada con frutos secos. "Los efectos anti-inflamatorios y antioxidantes de aceite de oliva virgen extra en el contexto de una dieta mediterránea pueden explicar este efecto, aunque se necesitan más estudios que repliquen estos resultados y exploren los mecanismos subyacentes", explica el doctor Martínez-González. "Este estudio es el primer ensayo aleatorizado -subraya el profesor de la UN y máximo responsable del estudio-, que pone en evidencia que recomendar una dieta mediterránea rica en aceite de oliva virgen extra puede ser una estrategia adecuada para la prevención primaria de la fibrilación auricular".

El aceite, además de antioxidante es rico por su alto contenido de vitaminas sobre todo de la E, carotenos y polifenoles. Unos componentes surgidos del propio proceso de creación natural del aceite. Además, el aceite de oliva es rico en ácido oleico, un tipo de grasa monoinsaturada cardiosaludable, que aumenta el colesterol HDL (el bueno), sin que el general de la sangre se vea incrementado. Pero estas bondades del aceite tiene un límite diario: entre tres o cuatro cucharadas al día. Más es inconveniente ya que es un producto que tiene muchas calorías.