Pintando la ciudad en día de fiesta

Los viandantes observaron con curiosidad las obras./
Los viandantes observaron con curiosidad las obras.

La Asociación Sago llevó a cabo su concurso nacional en el que participaron treinta y dos artistas

I. GLEZ. CASAREStorrelavega

El concurso nacional de pintura al aire libre puso ayer a Torrelavega en una multicolor paleta con la que se plasmó el centro de la ciudad en uno de sus días más festivos. La convocatoria, organizada por la Asociación Cultural Sago y patrocinada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento, contó con 32 participantes en su decimonovena edición consecutiva. Se confirma no solo el éxito de la propuesta, sino también que este tipo de iniciativas cada vez tienen un mayor poder de atracción. Y esta, con 4.000 euros en premios en metálico, es muy interesante para los pintores que acostumbran a presentarse a estos concursos, muy repartidos en Cantabria y en el resto del país; de hecho hay artistas que se recorren España para participar en este tipo de convocatorias.

La nuestra, la de Torrelavega, es una de las más apreciadas. Los que ayer vinieron con sus aparejos para dibujar la ciudad, ubicaron sus caballetes y maletines de pinturas en la Plaza San Bartolomé y en las calles Conde Torreanaz y Mártires, así como en la Plaza Mayor y adyacentes. Dado que la mañana amenazaba lluvia muchos escogieron los soportales de la Plaza Mayor para prevenir sus lienzos del agua, que finalmente respetó el concurso. Este comenzó a las diez y media de la mañana, y se dio por finalizado a las dos de la tarde.

Intensa actividad

Tiempo más que suficiente para que los concursantes, llegados de Vitoria, Madrid, País Vasco y, por supuesto, de Cantabria, reflejasen en el lienzo lo que veían sus ojos. Paisajes urbanos, del momento, de una de las jornadas con más atractivo de las fiestas, que finalizan hoy. La Plaza Mayor estaba llena de público, asistiendo a la feria-exposición del hojaldre, y en los soportales estaba la actividad para niños Se me va la olla, con juegos muy diversos. Así que los torrelaveguenses estaban saturados de fiesta...No daban a basto entre mirar a los pintores cómo se ejercitaban en el arte, y degustar los hojaldres que se ofrecían en las casetas de la Plaza Mayor, o disfrutar de ver a los niños jugando en los soportales.

Premiados

Primer Premio. Manuel Carballeira Rivas (A Coruña).

Segundo Premio. Carlos Espiga Alonso (Bilbao).

Tercer Premio. Eduardo Bahamonde (Pontevedra).

Premio local. Orlando Alonso Martínez (Tanos).

Premio Juvenil. Nayara Marcos Fernández (Vizcaya).

Mención de Honor. Ana Zara Soberón (Madrid)

Mención de Honor. David Cuesta Marín (Cartes).

Parada casi obligada era contemplar al joven David Cuesta, de Torrelavega, pero residente en Santiago de Cartes. Su cuadro de la famosa curva de la calle José María de Pereda, esquina Avenida Menéndez Pelayo, suscitaba gran atracción, y muchos parabienes. «No es la primera vez que participo, me gustan estos concursos, así que suelo ir a todos los que puedo», confesaba. «De momento, en este de Sago no me han dado premios, pero en otros he tenido más suerte». En muy parecidos término se expresaba otro participante, José Ciñano, también vecino de Santiago de Cartes. Escogió la calle Conde Torreanaz, con el edificio de la Biblioteca Pública como estandarte: «Lo he preparado con unos reflejos caso de que llueva, porque no está la mañana muy segura» decía. Y mientras, Orlando Alonso, de Torrelavega, daba por terminado su carboncillo de la Plaza San Bartolomé, retratando al mítico pub El Anticuario. Orlando es un apasionado de estos concursos «porque me encanta pintar in situ». Luego, acabado el trabajo, siguió de alguna manera en el concurso viendo lo que estaban pintando sus competidores, en buena lid.

El público disfrutó mucho del concurso, que fue, sin duda, una de las actividades más destacadas de la mañana. Los que se detenían a mirar los cuadros se prestaban a ayudar, si así lo necesitaban, a los artistas y les animaban con frases halagadoras respecto de lo que estaban pintando. Color y calor, al mismo tiempo, para intentar que los nervios no interfirieran en el trazo de las lineas, ni en la elección de los colores. En la calle Mártires había también una importante concentración de pintores, siendo los edificios más elegidos para dibujar, la Biblioteca y la Casona de los Escudos; también la calle Santander, con sus terrazas y el Urbanos. O el Teatro Concha Espina. En su edición del año pasado el primer premio (este año, dotado con 1.500 euros) se lo llevó el artista gijonés, Diego Fernández Colomé.

El presidente de la Asociación Tertulia Sago,José María Saiz, hizo un primer balance del concurso, destacando el buen número de participantes que, más o menos, se mantiene estable cada año con una treintena de artistas. Las horas que se emplearon en la realización de los cuadros, los integrantes de este colectivo, con más de dos décadas de trayectoria, realizaron un seguimiento del mismo y, por la tarde, se reunieron en su sede de La Llama para deliberar y fallar los premios. Difícil misión, porque «el nivel de los concursantes cada año es mayor, y además, destaca la presencia de jóvenes pintores que garantizan la continuidad del concurso».

 

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