Estalla la fiesta con el chupinazo rojo y verde

Estalla la fiesta con el chupinazo rojo y verde

La ciudad inicia diez días de fiesta tras el multitudinario pregón del periodista Antonio Pampliega, el desfile de Doña Leonor y el pasacalles temático de los años 20

DAVID CARRERASantander

Los torrelaveguenses cumplieron con la tradición y se echaron ayer a la calle en el inicio de sus fiestas, con ganas de aparcar los problemas y disfrutar de diez días intensos de actividades para todos los públicos, la gran mayoría de ellas gratuitas. Con el Bulevar Demetrio Herrero abarrotado y una tarde brillante y soleada, el programa arrancó con el multitudinario pregón de Antonio Pampliega, periodista secuestrado en Siria por el grupo Frente Al Nusra, que invitó a torrelaveguenses y visitantes a disfrutar de La Patrona de forma que los festejos de este año sean «inolvidables», que para él lo serán «después de la pesadilla que he vivido».

La ciudad se echó a la calle para vivir el inicio de sus fiestas, que siempre se distinguen, como quedó ayer demostrado, por la alta participación de vecinos y visitantes. Torrelavega se tiñó de rojo y verde y la marea humana era la protagonista con todas las miradas puestas en el balcón del Ayuntamiento y el chupinazo con el que arrancan las fiestas. Para dar más colorido, la sesión se completó con la suelta de globos rojos y verdes de El Diario Montañés que fueron palmeados de mano en mano y de un lado a otro de la plaza. «Como en Sanfermines pero con el verde además del rojo», decía una señora que no perdía detalle sentada en una de las terrazas.

El periodista madrileño dijo sentirse «muy orgulloso» de que la ciudad haya pensado en él para dar el pregón, ya que tiene una especial vinculación con esta tierra debido a que su pareja es natural de Torrelavega. «Para mi supone un privilegio y también una ocasión sin igual, que aprovecho para agradecer de corazón a torrelaveguenses y cántabros tantas muestras de cariño recibidas», dijo el pregonero desde el balcón del Ayuntamiento y con el pañuelo rojiverde anudado al cuello. De hecho, recordó que tras ser liberado, uno de sus primeros mensajes en redes fue una contestación al apoyo recibido desde la ciudad: «Y como prometí, este año estoy en La Patrona como un clavo disfrutando de la tierruca y de grandes amigos».

Debajo del balcón de la Casa Consistorial, en un abarrotado Bulevar Demetrio Herrero, cientos de personas le apoyaron y convirtieron el acto en una gran fiesta en rojo y verde. «Me llena de orgullo explicó el periodista que la Corporación municipal y en definitiva toda la ciudad, haya pensado en mi persona para leer el pregón de las fiestas, demostrando que Torrelavega está comprometida con la lucha por la libertad de prensa, que no en todas las partes del mundo, por desgracia, existe». En cuanto a la ciudad, reconoció que sus habitantes no pasan precisamente por su mejor momento pero se mostró convencido de que «esto cambiará» por lo que dijo «necesitamos, y mucho, que la situación mejore y que Torrelavega vuelva a ser tan próspera y dinámica como fue».

El periodista madrileño insistió en su mensaje vitalista y pidió a los torrelaveguenses que hagan un «paréntesis feliz» en el quehacer de las tareas diarias: «Vivámoslo con alegría, por los niños, por nuestros mayores, por nosotros mismos. Os recomiendo lo que yo mismo vengo dispuesto a hacer. Tengo ganas de disfrutar de los bailes populares, de los conciertos al aire libre, de pasear por la ciudad, de hablar con la gente, de tomar los blancos con mis amigos y con mi familia, de disfrutar de unas buenas rabas en la Plaza Roja, de querer y dejarme que me quieran. En definitiva, de disfrutar de estas fiestas que son tan importantes para mí que espero no volver a perdérmelas nunca más».

El pregonero, nervioso entre bambalinas y más acostumbrado a situarse detrás de la cámara, no quiso olvidarse de «la persona por la que hoy estoy aquí». Su pareja, Sara, torrelaveguense y con la que quiso compartir este «momento de alegría y de felicidad en mi vida».

Y así, con mensaje optimista y los mejores deseos, llegó el momento más esperado, el de prender la mecha. El maestro pirotécnico, Emilio Díaz, entregó la llama al pregonero que prendió el primero de los cuatro cohetes lanzados desde el balcón. El segundo fue para el alcalde, José Manuel Cruz Viadero, que minutos antes destacó que Torrelavega «es una ciudad grande en todo y por todo», invitando a «divertirse en unas fiestas para vivir en familia y entre amigos». El tercero de los cohetes fue prendido por su socio de gobierno y primer teniente de alcalde, Javier López Estrada, y el cuarto para la concejala de Festejos, Patricia Portilla.

El Zeppelin de la plaza

Pero ayer hubo más actos. Se iniciaron a primera hora de la tarde con el arranque del tradicional concurso de bolos de la Patrona y luego, antes del pregón y del chupinazo, tuvo lugar el desfile de gaiteros, piteros, gigantes y cabezudos encabezado por Doña Leonor de la Vega. Aunque este año con una novedad, ya que antes del desfile en el Bulevar Demetrio Herrero y como preámbulo del pregón de las fiestas se desarrolló el espectáculo Torrelavega Años 20, con números de circo, teatro y música para todas las edades, además de un carrilón gigante, bandas de jazz, excéntricos fotógrafos y un singular Zeppelín.

La plaza del Ayuntamiento fue el punto de encuentro de muchas familias que acudieron con los más pequeños para disfrutar de las actividades infantiles previstas para este día. Un gran escenario presidía el lugar. Sobre él un impresionante reloj verde. A las seis y media de la tarde la plaza estaba medio vacía de no ser por las terrazas de los bares donde se avistaba algún que otro abuelo que, a la sombra, disfrutaba de su cucurucho de helado. Pasadas las seis y media la plaza comenzó a llenarse de niños y padres que, con una sonrisa en la cara, acudían expectantes a las actuaciones. María traía de la mano a la niña de mis ojos que vestía el pañuelo de la Patrona sobre los hombros. «Soy de aquí de toda la vida y este año mi nieta me acompaña por primera vez. Si no venimos los que somos de Torrelavega ¿quién va a venir?». La función tardó en empezar pero la espera estuvo amenizada por los trucos y las gracias de un mago, que parecía más un torero por su traje de luces, y un ayudante. Los asistentes a la plaza formaron un corro y el mago se encargó de entretener a pequeños y mayores. Los niños pudieron también participar de la actuación, aunque hubo alguno que no pudo evitar poner cara de susto mientras mientras intentaba encontrar una explicación a los trucos de magia.

Circo y teatro

A las siete de la tarde el show principal abrió las fiestas de La Patrona. Un pequeño hombrecito saltó al escenario pintado de blanco y enfundado en un traje de color verde, a juego con los tonos del reloj. Cada movimiento que hacía iba acompañado de una música diferente, propia de cada situación. Los bancos de la plaza estaban abarrotados para esta hora. Los más listos se preocuparon de coger sitio a primera hora y poder así divisar el escenario sentados y comiendo un helado. La ilusión por unas fiestas de larga tradición se palpaba en las caras de los niños y también de los mayores que los acompañaban. Aunque la mayoría de los asistentes eran de Torrelavega, también venían de otros puntos de la región. Desde Santoña, Sara traía a su sobrina «que vive en Barcelona pero es más de aquí que de allí». En esta primera jornada de fiestas el tiempo fue el mejor aliado para dar el pistoletazo de salida a la Virgen Grande.

La jornada llegó a su fin con la apertura del Mercado Renacentista de la Casa de la Vega, en la Avenida de España, Pequeñeces y parque Manuel Barquín, donde permanecerá abierto con actividades propias, por la mañana y por la tarde, hasta el próximo martes, día 16. Y para cerrar este primer día de celebración y emociones, la fiesta se trasladó hasta la Lechera, donde el festival Rock en la Feria arrancó con las actuaciones deLa Vid y el Olivo, Melopea y Hombres G.

Un día intenso para abrir boca lleno de alegría, sol, buen ambiente y optimismo y con la única nota negativa de la ausencia de la Feria de Día tras el desencuentro entre los hosteleros y el Ayuntamiento y que deja a la Plaza de La Llama huérfana del punto de encuentro gastronómico pero como ayer ya se pudo comprobar con múltiples alternativas en distintos puntos de la ciudad para tomar un pincho y unas cañas, tanto en la barra como al aire libre. No será por falta de terrazas y más con el tiempo que para los próximos días anuncian.

Serán diez con desfiles, espectáculos, circo, teatro, música, mercado renacentista, feria de hojaldre, gala floral, barracas. Toda una serie de eventos que se pueden consultar en esta web y que tendrán a Torrelavega de fiestas hasta el próximo día 21 de agosto.

 

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