Pasión por la Patrona

Pasión por la Patrona

La salida de la Virgen Grande, entre aplausos y vítores, vuelve a emocionar a cientos de torrelaveguenses

DAVID CARRERASantander

La Virgen Grande ha vuelto a emocionar a los torrelaveguenses en la víspera de su festividad. La salida de la talla de La Patrona en procesión entre volteo de campanas, aplausos y vítores, y escuchar a Julián Revuelta El Malvís de Tanos entonar Canciones de Torrelavega en su honor volvió a emocionar a cientos de torrelaveguenses. «Grande en todo y por todo, lo de esta fecunda vega, hijos de la Virgen Grande, bendita Torrelavega», sonó de nuevo con fuerza, como es tradicional, en la abarrotada plaza Baldomero Iglesias. «¡Y qué guapa se la ve!», decían algunas señoras al paso de la Virgen, que lució sus mejores galas. Algunos siguieron el acto desde ventanas y balcones y muchos, móvil en mano, aprovecharon la ocasión para difundir el acontecimiento y, ¿por qué no?, presumir de procesión.

El obispo de la Diócesis de Santander, Manuel Sánchez Monje, ofició la misa solemne en el templo, abarrotado de fieles, antes de la procesión que recorrió las calles del centro de la ciudad que a última hora de la tarde todavía aprovechaba los últimos rayos de sol. La agradable temperatura calor sofocante en el interior de la iglesia animó a los vecinos a seguir la procesión que salió de la plaza Baldomero Iglesias para iniciar su tradicional recorrido por el casco urbano. La Agrupación de Danzas Virgen de las Nieves, de Tanos, bailó los picayos, en presencia de las autoridades civiles y religiosas, encabezadas por el alcalde, José Manuel Cruz Viadero, y el obispo de la Diócesis de Santander, respectivamente.

La salida se produjo en torno a las nueve menos cuarto, tras la Misa solemne que presidió el obispo Manuel Sánchez Monje. El recorrido tampoco se salió de la tradición, bajando el desfile por la calle Ruiz Tagle, hasta José María Pereda y enfilando Pablo Garnica hasta llegar al templo de La Asunción. Aquí, también como es costumbre se hizo una parada para rezar una Salve , con la presencia de la Coral de Torrelavega, cantándose un Ave María por parte de una de las integrantes de la agrupación.

La iglesia vieja recibió a La Patrona de la ciudad con sus puertas principales abiertas, en señal de acogimiento. Posteriormente, la imagen de la Virgen Grande regresó, cada vez con más público siguiendo la procesión, a su Santuario por la calle Consolación, hasta la Plaza Baldomero Iglesias, en torno a las nueve y media, y ya casi con la caída de la noche. Los Garcilaso recibieron a La Señora, entonando Grande por todo y en todo que está considerado el himno de Torrelavega, con el espectacular solo de El Malvís de Tanos. Durante la misa, con la iglesia abarrotada, el Obispo de Santanderdijo al final de su intervención que la ciudad a pesar de la situación laboral de muchos de sus vecinos «está luchando» por volver a ser motor industrial y económico de la región por lo que «animó a que pronto se recuperen unos cuantos puestos de trabajo», en alusión a la reapertura de la fábrica de Sniace.

Hoy es el 'día grande'

Este lunes, día grande de La Patrona, se oficiará la Misa solemne, a las 12.00 horas, en el templo parroquial. Y es que con la procesión de anoche, ya ha transcurrido más de medio siglo desde que la imagen de la Virgen Grande pasara por primera vez bajo el dintel obra del escultor Jesús Otero, estrenando su nueva casa, la parroquia de San José Obrero que la acoge durante todo el año.

El templo se inauguró en un acto rigurosamente solemne, el 15 de agosto de 1964, siendo obispo Eugenio Beitia y alcalde de la ciudad, Jesús Collado Soto. Las 2.000 personas que tuvieron la ocasión de asistir a la bendición del Santuario, se sorprendieron, según se recoge en el libro de José Ramón Sáiz sobre los 50 años de la iglesia, en primer lugar de la impresionante bóveda, para cuya construcción se emplearon alrededor de 140.000 ladrillos en los arcos, sumando un peso de 600 toneladas. Se construyó en Talleres Obregón, del que era director Serapio Rodríguez Ochoa. El autor del proyecto de la nueva iglesia, que se levantó en el mismo lugar en donde estaba la de Consolación, fue Luis Moya Blanco, autor, entre otras construcciones de la Universidad Laboral de Gijón. También estos días está de celebración el templo de Nuestra Señora de la Asunción, que ha superado el centenario, cumpliendo 115 años. Por ello, La Asunción acoge la exposición, Eterna es su Misericordia y musical Testigos, una auténtica peregrinación artística y personal a través de la obra de consagrados artistas.

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