La Asociación San Amancio tendrá que devolver las subvenciones para las fiestas

La Asociación San Amancio tendrá que devolver las subvenciones para las fiestas
L. Palomeque

Deberá reembolsar al Ayuntamiento unos 49.000 euros por las irregularidades detectadas en las facturas presentadas para cobrar estas ayudas

David Carrera
DAVID CARRERATorrelavega

La asociación social y cultural San Amancio deberá devolver al Ayuntamiento de Torrelavega las subvenciones correspondientes a la organización de las fiestas del Barrio Covadonga de los años 2014 a 2017, y que ascienden a unos 49.000 euros, tras las irregularidades detectadas en las facturas presentadas para cobrar estas ayudas. La comisión informativa de Economía y Hacienda ha dictaminado que este colectivo tiene que reembolsar al Ayuntamiento estas ayudas, que en su día fueron aprobadas en Junta de Gobierno Local y en pleno en otros.

El Ayuntamiento de Torrelavega denunció ante la Fiscalía de Cantabria las irregularidades detectadas en las facturas presentadas por la asociación organizadora de las fiestas del Barrio Covadonga, para justificar las subvenciones recibidas en los últimos cuatro años y que suman 55.734 euros. El Consistorio relata los hechos y ha trasladado el expediente por si el citado colectivo, la Asociación Cultural y Deportiva San Amancio, pudiera haber incurrido en un delito de falsedad documental.

La denuncia se formuló con independencia de que el Ayuntamiento haya procedido a continuar con el expediente abierto, dando en concreto audiencia a la Asociación beneficiaria para que alegara lo que estime conveniente respecto al informe provisional de control financiero emitido por la Intervención municipal. Todo ello con anterioridad a que se resuelva sobre la procedencia o no de incoar procedimiento de reintegro de las subvenciones. En una reunión de la Comisión Informativa de Bienestar Social, Igualdad, Juventud y Festejos, celebrada el pasado mes de julio, surgieron algunas dudas en relación con la documentación presentada para la obtención de la subvención correspondiente a las fiestas de San Amancio de este año. Ello motivó la retirada del asunto del orden del día y la apertura del expediente.

El colectivo podría haber incurrido en un delito de falsedad documental

En primer lugar, el Consistorio envió sendos requerimientos, el 31 de julio y el 3 de agosto, en los que se procedió a solicitar a la Asociación la aclaración de diversos aspectos formales y de contenido en relación tanto con la justificación de la subvención otorgada para los festejos de este año, como con las facturas presentadas en su momento relativas a las ayudas que, para la misma finalidad, se concedieron en 2014, 2015, 2016 y 2017.

La Asociación presentó escrito de alegaciones el 13 de agosto, en el que dio respuesta a los citados requerimientos. Entregó libros de ingresos y gastos de los citados años, así como una relación de documentos y facturas correspondientes a gastos efectuados en ese periodo. El Ayuntamiento recabó información en el Registro Mercantil de Lugo y en la Agencia Estatal de Administración Tributaria, y tanto el Secretario como el Interventor emitieron informes advirtiendo de irregularidades.

Facturas

Según los técnicos municipales, la Asociación presentó una serie de facturas a nombre de proveedores presuntamente inexistentes. El propio colectivo organizador de los festejos, en su escrito de alegaciones, vino a reconocer la invalidez de esas facturas al afirmar que la asociación generaba una serie de facturas provisionales que luego sustituía por las reales una vez cobrada la subvención y pagados los proveedores. Sin embargo, los técnicos señalan que es ahora cuando, con motivo del requerimiento efectuado, se presentan junto con el escrito de alegaciones otras facturas supuestamente reales.

Cambio de ubicación para asegurar la edición de este año

Tras el polémico caso de las presuntas facturas falsas, que ha llevado a la anterior comisión organizadora a ser investigada judicialmente, se temía por la continuidad de las populares fiestas del Barrio Covadonga, pero un nuevo colectivo vecinal ha dado un paso al frente para evitar que desaparezcan. Se trata de la asociación cultural La Pasiega, que ha cogido el testigo con cambios importantes para que la organización de los festejos de San Amancio sea más viable y se vuelvan a celebrar entre finales de abril y principios de mayo. Un miembro de la comisión, Matías Sánchez, jubilado de 71 años, ha explicado que llevan varias semanas trabajando para que las fiestas tengan una nueva ubicación, el Prado del Roble, una finca privada en la que pretenden alcanzar uno de los principales objetivos: evitar el pago que se venía realizando hasta ahora.