Asunción Mazón estudió Derecho cuando la mujer no podía ni votar

Asunción Mazón cuando era estudiante (izquierda) y junto a su amiga Nieves Rosino, también fallecida./DM
Asunción Mazón cuando era estudiante (izquierda) y junto a su amiga Nieves Rosino, también fallecida. / DM

Hasta su fallecimiento, con 102 años, mantuvo una mente lúcida e independiente, y fue aguda tertuliana y defensora del valor de la mujer

Nieves Bolado
NIEVES BOLADOSantander

V ino al mundo Asunción Mazón Muñoz en 1917, un año en el que por los sucesos que se concentraron –los graves desafíos militar, político y social, con una durísima huelga general– ha llegado a ser denominado en la historiografía como el de la 'crisis española'. En Rusia, los zares caían abatidos por los bolcheviques, Europa se desangraba en la Primera Guerra Mundial, y el invierno incubaba la demoledora pandemia –mal llamada 'gripe española'– que mataba en el mundo al menos a 50 millones de personas, ocho millones de ellas contagiadas en nuestro país, donde murieron 300.000. Los hombres –las mujeres españolas no existían para casi nada fuera del hogar– llevaron a la presidencia del Gobierno al liberal Conde de Romanones. Alfonso XIII 'El Africano', reinaba en España, y en Torrelavega, Juan Cacho Ruiz de Villa, era un breve alcalde conservador. En su más de siglo de vida, Asunción vivió bajo el reinado de Alfonso XIII, en la Dictadura de Primo de Rivera, en la Segunda República, pasó la Guerra Civil, la Dictadura de Franco y conoció la Monarquía de Juan Carlos I y Felipe VI. Nada más y nada menos. Un tratado de Historia.

Su padre fue José Mazón Samperio, primer alcalde republicano que tuvo Torrelavega entre 1931 y 1933. Su madre, Asunción Muñoz Ruiz de Rebolledo, era originaria de Campuzano. El progenitor era propietario de una panadería, 'La Ideal', un hombre de cultura autodidacta, que quiso que su única hija fuera a la Universidad, y posiblemente así cumplía un sueño personal. La joven estudio, como las niñas 'bien' de entonces, en el Colegio de los Sagrados Corazones, cursando el Bachillerato en el instituto Marqués de Santillana, siendo una de las primeras alumnas de este centro que fue impulsado bajo el gobierno de su padre.

«Una mujer no es importante por el hecho de ser mujer, sino por su valía»

Siendo hija única, mujer, con 18 años, vecina de una ciudad con diez mil habitantes, donde la formación de las mujeres brillaban por su ausencia, el matrimonio convino que Asunción se matriculara en la Facultad de Derecho, en la Universidad Complutense, ¡hace nada menos que cien años! Abrieron un piso en la capital y allí se fueron con ella la madre y Nanda, su cuidadora desde pequeña. Al finalizar con éxito el segundo año de carrera, regresó de vacaciones a Torrelavega, donde, en julio de 1936, le sorprendió el inicio de la Guerra Civil. Este trágico hecho detuvo sus estudios. La situación posterior al conflicto, parecía no aconsejar moverse de la ciudad, pero no fue así y, dispuesta a ser abogado, regresó a la capital donde se licenció iniciando, incluso, los cursos de doctorado.

Asunción Mazón Muñoz en una foto de joven.
Asunción Mazón Muñoz en una foto de joven. / DM

Entre estudios y vacaciones, conoció a Luis de la Campa Rodríguez, con quien se casó teniendo un hijo, José Luis, prestigioso abogado. No ejerció Asunción su profesión, aunque administró la firma láctea 'La Suiza Montañesa', ubicada en Puente San Miguel, propiedad de la familia. Mantuvo siempre contacto con sus compañeros de carrera, reuniéndose en Madrid, aunque obviamente fue quedando ella sola. Participaba en la famosas tertulias del café Florida, también en el ropero, y cada tarde, hasta cuando cumplió 96 años, que sufrió una caída, jugaba al canastón, en el Casino, con doble baraja francesa. Dejó el mundo a los 102 años viendo como una de sus nietas colgaba, como ella, un siglo después, el título de Derecho. Y dejó una frase para la reflexión: «Una mujer no es importante por ser mujer, sino por su valía». Ahí queda.