Torrelavega compra una casa para erradicar el chabolismo en Sierrapando

La vivienda tiene dos plantas y está situada en La Valleja, a pocos metros de la rotonda de Los Rotarios./Luis Palomeque
La vivienda tiene dos plantas y está situada en La Valleja, a pocos metros de la rotonda de Los Rotarios. / Luis Palomeque

Fue la única oferta presentada en la quinta licitación para dotar de una vivienda alternativa a la familia afectada

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

A la quinta licitación fue la vencida. El Ayuntamiento de Torrelavega está a la espera de un informe pericial para adquirir la vivienda con la que pretende resolver el problema de chabolismo que sufre el pueblo de Sierrapando y que impide a los vecinos disfrutar del parque público de la localidad. Se trata de la única oferta presentada después de que las cuatro licitaciones anteriores quedasen desiertas. Es una casa unifamiliar de dos plantas situada en La Valleja (Sierrapando), a escasos metros de la rotonda de 'Los Rotarios', que vende su propietaria a través de una inmobiliaria local.

El presupuesto base de licitación se fijó en 60.000 euros, según ha recordado Pedro Pérez Noriega, concejal de Hacienda. A la vista de las ofertas presentadas, la Mesa de Contratación acordó en su última reunión, por unanimidad, remitir la única propuesta al arquitecto municipal, con el fin de que valore la misma y emita el informe correspondiente. La operación se cerrará una vez valorado el inmueble, cuyo importe no podrá superar los referidos 60.000 euros.

Y es que hasta ahora el populoso pueblo de Sierrapando no ha tenido suerte con su parque público, ubicado en el corazón de la localidad, entre la zona comercial y la plaza de La Llana. Los vecinos lucharon primero para que se hiciese y ahora, una década después, dicen que no pueden disfrutar de él por el problema de chabolismo. El intento del Ayuntamiento de comprar una vivienda alternativa para la familia afectada parecía estancado tras los intentos fallidos en la licitación.

Recogida de firmas

La Asociación de Vecinos Ara del Dobra registró en el Consistorio 1.286 firmas de ciudadanos que pedían en 2011 la construcción del parque. El presidente, Eladio Gutiérrez, decía entonces que el pueblo tenía «verdadera necesidad» de contar con un «pulmón verde», tras muchos años de expansión urbanística y comercial. Los vecinos pedían al Ayuntamiento que desestimase la construcción de un vial, previsto en el planeamiento urbanístico, con el fin de unir dos parcelas para habilitar la zona verde. Ya entonces protestaban por la presencia de la referida familia, de etnia gitana, que reside en una casa cedida por la Parroquia de Sierrapando.

Los vecinos se quejan de que no pueden usar el parque por problemas de convivencia

La movilización popular tuvo éxito y a mediados de 2015 concluyeron las obras para habilitar la zona verde, de más de 3.000 metros cuadrados. El proyecto, que supuso una inversión de 50.000 euros, vetebró las referidas dos parcelas, que estaban en desuso y quedaron enlazadas por un camino peatonal. Además, se eliminó el muro de mampostería que separaba ambos espacios, colocándose a ambos lados bancos, puntos de luz, una fuente, setos, árboles y papeleras.

El resultado final de la obra no gustó a muchos vecinos, pero el mayor problema surgió después. «No quiere ir nadie al parque mientras estén los gitanos. La convivencia resulta difícil. Ya ni siquiera se hacen allí las fiestas», explicaba el presidente de la AA VV a finales del pasado mes de noviembre, cuando El Diario volvió a informar del problema. Gutiérrez señalaba que cada vez que tiene la oportunidad de hablar con el alcalde, José Manuel Cruz Viadero, le dice lo mismo: «Es urgente que reubiquen a esa familia, llevamos diez años para conseguir el parque y ahora es poco más que un simple prado».

El Consistorio llegó a licitar en cinco ocasiones, dos en 2017 y tres el año pasado, la compra de una vivienda alternativa y siempre con el mismo enunciado: 'Anuncio de licitación, procedimiento abierto, para la adquisición de una vivienda unifamiliar con la finalidad de incorporarla al parque público de viviendas destinadas a resolver situaciones de emergencia y erradicación del chabolismo'. En todas las ocasiones, el presupuesto base de licitación fue de 60.000 euros, salvo en una que quedó reducido a 33.000. El Ayuntamiento había rechazado las dos únicas ofertas que había recibido hasta ahora, una por encontrarse el inmueble fuera de ordenación urbanística y la otra por no cumplir los requisitos referidos a cuartos de baño y aseo. En definitiva, hasta ahora todas las licitaciones habían tenido el mismo resultado: fueron declaradas desiertas.

Mientras tanto, inversiones municipales que podrían tener como escenario la zona verde parecía que se desviaban a otros espacios de Sierrapando. Es el caso del parque infantil que la Concejalía de Medio Ambiente quiere instalar en los próximos meses en una parcela situada junto a la pista polideportiva, obra que cuenta con un presupuesto base de licitación de 50.000 euros. La nueva inversión, anunciada recientemente, se realizará a apenas 150 metros del parque público de la localidad. Otro concejal, Javier López Estrada, que dirige el departamento de Obras y Barrios, también ha hecho una propuesta de gasto en los últimos meses, en este caso de 19.143 euros, para construir una plaza pública en una parcela situada en la Avenida de Bilbao, detrás del supermercado Mercadona.

Cinco pisos sociales

Contrariamente a lo que le ocurría en Sierrapando, el Ayuntamiento sí tuvo suerte con otras licitaciones. Acaba de adquirir cinco viviendas para destinarlas a personas en riesgo de exclusión social. Serán destinadas a uso temporal en un programa de emergencia habitacional que saldrá a licitación en los próximos meses. Se trata de cinco pisos que suman una cuantía de 248.686 euros y están situados en las calles Río Escudo (35.000 euros), Hermilio Alcalde del Río (53.000), Colonia El Salvador (40.611), Julián Urbina (56.115) y Bonifacio del Castillo (63.960 euros). Según el concejal de Hacienda, Pedro Pérez Noriega, todos ellos se encuentran en buen estado y cuentan con accesos para personas con discapacidad.