El Ayuntamiento de Torrelavega estudia una rebaja del 10% para las tasas de las terrazas

Terrazas en la plaza Baldomero Iglesias, en el centro de Torrelavega. /Luis Palomeque
Terrazas en la plaza Baldomero Iglesias, en el centro de Torrelavega. / Luis Palomeque

La aplicación de las nuevas tarifas en 2017 generó malestar y críticas tanto en el sector de la hostelería como entre los grupos municipales

David Carrera
DAVID CARRERATorrelavega

La ordenanza de terrazas de hostelería sigue dando de que hablar en la ciudad y sometiéndose a cambios y actualizaciones. Primero saltó la polémica porque los hosteleros consideraban que el nuevo texto era «muy restrictivo» con los horarios, la retirada y recogida de mobiliario y, sobre todo, con las distancias que había que respetar. Ahora se ha dado un paso más y el Ayuntamiento estudia modificar antes de finalizar el año la actual normativa aplicando una reducción general de casi el 10% de los actuales precios públicos. Una rebaja que podría ser incluso mayor en el caso de los veladores que son fijos y que se equipararán a lo que pagan los quioscos de prensa.

El concejal de Hacienda, Pedro Pérez Noriega, explicó que la actual ordenanza, aprobada en noviembre de 2016, se «modulará» con esta modificación que el equipo de gobierno PSOE-PRC negocia con los grupos de la oposición para que se comience a aplicar este mismo año. El edil recuerda que los precios iniciales previstos en la ordenanza se aplicaron en 2017 y generaron cierta polémica tanto en el sector como entre los grupos municipales, por lo que ahora se apuesta por modificar la normativa para proceder al cobro de las nuevas tarifas este mismo año.

Pérez Noriega ha avanzado que el objetivo es «mejorar» los aspectos de la normativa que se ha comprobado que hay necesidad de modificar, ya que la ordenanza «no tiene afán recaudatorio y sí de regular el uso y disfrute de las aceras y las plazas».

«La norma pretende ordenar de forma más racional y mejor el espacio público»

Así, y de forma paralela a la negociación de los cambios en la norma, el departamento municipal de Patrimonio está otorgando las últimas autorizaciones de veladores que habían sido solicitadas, pero no tramitadas por sobrecarga de trabajo.

Para ello, se colocarán chapas rotuladas en el suelo con los datos de las terrazas y sus límites, algo que se pretende tener ultimado antes de finalizar el próximo mes de agosto. El concejal ha reiterado que la norma pretende ordenar «de forma más racional y mejor» el espacio público para hacer «compatible» el uso y disfrute de los ciudadanos de las vías públicas con la actividad del sector de la hostelería, y ha vuelto a rechazar que la ordenanza tenga el afán recaudatorio. También ha defendido que la aplicación de la normativa «no ha generado grandes problemas» pese a las críticas en su contra vertidas por algunos grupos políticos, aunque sí reconoce «algunas incidencias» en lugares concretos, en las calles más concurridas, que se está tratando de solucionar.

La oposición cree que el texto provoca el cierre de negocios

El principal partido de la oposición en el Ayuntamiento, el PP, ha lamentado que «la defectuosa ordenanza de terrazas que se aprobó el pasado año no beneficia a nadie, y los resultados de su aplicación, pésimos, no se han hecho esperar».

Según explica, muchos locales emblemáticos se ven abocados al cierre ante la imposibilidad de hacer frente a los requisitos de una normativa elaborada «de espaldas a la ciudad, a los condicionamientos de las calles y a las necesidades de hosteleros y vecinos».

Recuerdan que durante la tramitación de la ordenanza, desde el PP se recogieron quejas y diferentes opiniones de ciudadanos y hosteleros, con el fin de hacer propuestas que redundasen en un texto adecuado a las necesidades de la ciudad, a las medidas de las calles, sin perder de vista la existencia de espacios libres para los ciudadanos y el derecho de hosteleros.

Además de la actualización de los precios, los hosteleros de Torrelavega se mostraron en desacuerdo con la normativa de regulación de terrazas que ha implantado el Ayuntamiento y que califican de «absurdo». La limitación de horarios, la «desproporción» de las sanciones, la prohibición de publicidad en los elementos de las terrazas y la obligación de recoger mesas y sillas en el interior del establecimiento, son los puntos que rechazó el sector, asegurando que incidirán en el empleo y los puestos de trabajo.

En cuanto a las sanciones, aunque la Asociación de Hosteleros de Cantabria defiende que «el que incumpla pague», han pedido que se reduzca la cuantía establecida y «que sean sanciones leves, porque llegan hasta 3.000 euros». Además, reclaman que «por lo menos se dé un aviso y ya el segundo sea una sanción». Del mismo modo para los hosteleros era «de locos» exigir que los elementos de la terraza queden recogidos en el interior del establecimiento al cierre. «La terraza lo que tenemos es que tenerla limpia, curiosa, pero apilada en la fachada del establecimiento», indicaron.