Los innovadores programas de Amica con la discapacidad servirán de modelo en Europa

Más de medio centenar de personas trabajan en la lavandería industrial del Paseo del Niño, el primer centro de empleo de Amica. /Sane
Más de medio centenar de personas trabajan en la lavandería industrial del Paseo del Niño, el primer centro de empleo de Amica. / Sane

La ONG ha multiplicado su patrimonio gracias a las ayudas comunitarias que reciben sus ideas, y en octubre acudirá al Parlamento Europeo para explicarlas

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

De ser una asociación sin ánimo de lucro de ámbito local, Amica ha pasado a desarrollar proyectos a nivel nacional e internacional. La clave de su crecimiento exponencial está en el éxito que han tenido sus ideas innovadoras. La principal: las personas con discapacidad no son diferentes, todos seremos discapacitados en algún momento de nuestra vida. Por tanto, hay que ayudarlas para que desarrollen su vida con normalidad. Esas ideas han recibido apoyo de la Unión Europea durante más de tres décadas y han permitido a la ONG multiplicar su patrimonio «por veinte». El director-gerente de Amica, Tomás Castillo, explicará este fenómeno social el próximo mes de octubre en el Parlamento de Estrasburgo, para que esas ideas sigan propagándose por el mundo.

La ONG es hoy, 34 años después de su nacimiento, un gigante en el sector: dispone de dos sedes sociales (Torrelavega y Santander); centros de apoyo (atención a la infancia, formación y empleo, promoción de la autonomía personal y alojamientos); centros de actividad laboral (lavanderías, lencerías y talleres de confección) y centros relacionados con el medio ambiente (recuperación y reciclaje, transferencia de residuos, punto limpio). Las cifras del grupo lo dejan claro: 16,3 millones de presupuesto, más de 500 personas en plantilla. ¿El último proyecto? Se llama Campus Diversia y consiste en desarrollar acciones de cooperación internacional en una finca de más de 400 hectáreas en Yátova (Valencia).

Instalaciones

Sedes sociales
Torrelavega y Santander.
Apoyo a las personas
Centros de atención a la infancia, formación y empleo, promoción de la autonomía personal y alojamientos.
Medio ambiente
Recuperación y reciclaje, transferencia de residuos y punto limpio.
Gestión del conocimiento
Campus Diversia (Valencia).
Cooperación internacional
Varios países iberoamericanos.

Preguntado por el germen de todo esto, Castillo, psicólogo y fundador de la asociación, dice que fue la inquietud que tenía un grupo de profesionales por cambiar las cosas, por entender la discapacidad de otra manera, por aportar una nueva forma de trabajar. «Antes se pensaba que la discapacidad era algo que ocurría a algunas personas -explica-, pobrecitas, y ahora sabemos que todos vamos a conocer la discapacidad en algún momento de nuestra vida, es algo inherente al ser humano». Según él, ese cambio de «enfoque» ha sido vital para entender que están trabajando «para todos, para todas las personas».

«Todos vamos a conocer la discapacidad en algún momento de nuestra vida»

Amica inició su andadura en una «casita» que rehabilitó en La Veguilla (Reocín). «Comenzamos con una unidad de adultos -recuerda-, la semilla de lo que hoy son los Centros de Día». Tres años después se trasladaron a otra casa que adquirieron en el barrio de La Barca (Viveda), donde poco después, en 1989, la Unión Europea ya premio sus ideas innovadoras. La entonces modesta asociación iniciaba así su proyección internacional.

Reconocimiento

Tres décadas después, las claves de su crecimiento siguen siendo su metodología de trabajo y las políticas europeas: «La innovación que estábamos introduciendo fue reconocida por la Unión Europea. Recibimos ayudas importantes en los años 90, cuando Cantabria estaba viviendo una crisis importante en los servicios sociales. No se tenían ni medios económicos ni ideas claras de cómo ayudar a las entidades sociales, y fue entonces cuando decidimos acudir a Europa».

La ONG recibió primero fondos comunitarios para aplicar su método innovador en el ámbito del empleo. «Propusimos la formación profesional dual -afirma Castillo-, eso de lo que tanto se habla ahora. Planteamos que la formación de las personas con discapacidad tiene que ir vinculada al empleo y pusimos en marcha el primer centro, la lavandería Horizon, en Torrelavega». Amica participaba así en el primer programa europeo (Helios), un camino decisivo para la entidad.

El próximo mes de octubre, la ONG hará un balance ante el Parlamento Europeo de las ayudas que ha recibido para sus inversiones, casi 1,5 millones, una cifra que ha permitido multiplicar su patriminio. Castillo explicará ante los parlamentarios y organizaciones europeas ese gran impulso: «Los programas de formación y empleo nos han permitido crear más de 2.000 puestos de trabajo en lavanderías, confección, medio ambiente... Ese balance es clave para entender lo que somos ahora, una entidad que desarrolla sus actividades principales en Cantabria, pero también en el ámbito nacional e internacional, con presencia en Bolivia, Nicaragua, Argentina, Colombia...».

«Europa quiere que demos a conocer nuestras ideas desde la experiencia práctica»

Respecto a los nuevos proyectos en España, Castillo destaca el campus que están promoviendo en una finca enorme de Valencia (412 hectáreas) para «desarrollar las capacidades de las personas». «Estamos diseñando programas de intercambio entre las organizaciones y también un espacio accesible en el medio natural, posiblemente el más grande del mundo», señala.

Amica entiende que tiene que ser agradecida con el 'empujón' que recibió de Europa: «Queremos colaborar aportando nuestra experiencia como un proyecto de innovación social. Hemos aportado nuevas soluciones para las personas con discapacidad, una nueva visión de entender ese fenómeno social y, sobre todo, las hemos puestos en práctica. No sólo aportamos ideas, sino también experiencia».

«Tienen que vivir su vida»

Castillo resalta especialmente el esfuerzo que han realizado para promover la vida independiente de las personas con discapacidad: «Hemos logrando avances para que esas personas puedan estar en la comunidad, no en instituciones cerradas. Por Amica han pasado 7.300 personas y 1.600 están ahora con nosotros. Las demás están trabajando en otras empresas, viviendo de forma independiente, formándose en los centros educativos». A su juicio, esta ruptura con la «dependencia institucional» es otra «clave» del éxito de la ONG. «Tenemos que prestar apoyos puntuales -añade-, los que esas personas necesitan; hay que acabar con la dinámica del siglo XX de incorporarlas a centros para diferentes. Tienen que vivir su vida, en los barrios, trabajar en las empresas..., sin sufrir ningún tipo de desarraigo». Según Castillo, Europa quiere que Amica explique en octubre sus valores y, sobre todo, cómo se realiza ese cambio desde la experiencia.

Trabajo en red

La ONG ha crecido tanto -170 profesionales trabajan en ella- que ahora busca que su trabajo se haga en red, colaborar con otras organizaciones: «En ese intercambio de conocimiento, pensamos que hay mucha más riqueza que en hacer algo monolítico. Pretendemos que nuestras ideas, que ya han funcionado, sean conocidas. Buscamos un efecto multiplicador para transformar la vida de la gente». Y pone un ejemplo: «Estamos promoviendo que haya un censo que nos identifique a los mil millones de personas con discapacidad que hay en el mundo, una tarea titánica que no podemos hacer sólos».

Pero Amica no olvida sus raíces y también tiene proyectos de futuro en Torrelavega. El último consiste en ampliar su primer centro de trabajo, la lavandería industrial del Paseo del Niño, abierta que 1994, que necesita ser «actualizada» para garantizar el empleo (50 puestos de trabajo) y mejorar el servicio a los clientes (hoteles, restaurantes...). La asociación ha adquirido una nave cercana de 2.300 metros cuadrados a otra ONG, Coorcopar, para satisfacer sus necesidades de espacio.

Balance

Efecto multiplicador

Amica recibió 1,4 millones de ayudas europeas entre 1993 y 1999.

Sus centros de empleo han pasado de valer 421.181 euros a 14 millones.

De los 61.000 euros de presupuesto en 1992 ha pasado a 16,3 millones.

Más de 500 personas trabajan en la asociación.

Más de mil personas reciben el apoyo diario de la ONG.

Más de 7.300 personas han pasado por sus instalaciones en estos 34 años.

En el área productiva trabajan 329 personas, 287 con discapacidad.

En los proyectos de medio ambiente emplea a 168, 115 con discapacidad.

En 1992 tenía tres centros de trabajo y ahora cuenta con veinte.

Líneas estratégicas (2017-2020)

Avanzar en el protagonismo de la persona (empoderamiento).

Impulsar el liderazgo compartido para modificar el entorno.

Tener mayor visibilidad en la sociedad.

Afianzar la sostenibilidad de la entidad.

Potenciar el talento de las personas y la cultura de la organización.

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