Cinco años y medio de cárcel por matar a un hombre que intentó entrar en su casa de Sierrapando

El acusado, de espaldas, esta mañana en el juicio. / Sane

El acusado, que se enfrentaba a más de 16 años de prisión, ha reconocido los hechos y las partes han llegado a un acuerdo que rebaja su pena

DM .
DM .Santander

El vecino de Sierrapando (Torrelavega) acusado de matar de un disparo a un hombre cuando intentaba entrar a su casa ha reconocido este miércoles los hechos en el juicio contra él, en el que ha habido conformidad de las partes y ha aceptado la pena acordada de cinco años y medio de cárcel por un delito de homicidio y otro de tenencia ilícita de armas, frente a los 16 años que solicitaba la Fiscalía por asesinato

La sesión, celebrada en la Sección Primera de la Audiencia Provincial, se iba a desarrollar con jurado a lo largo de esta semana y parte de la próxima, pero ha quedado así vista para sentencia, según la cual el procesado -que estuvo en prisión provisional un año y cuatro meses y ahora se encuentra en libertad, también provisional- deberá indemnizar a los familiares de la víctima con 189.168 euros, por debajo de los 220.000 interesados inicialmente. De esa cuantía, 117.168 ya han sido abonados, en tanto que los 72.000 restantes están consignados, informa E. Press

Precisamente, en el consenso alcanzado entre la fiscal, acusaciones particulares y defensa se ha tenido en cuenta la atenuante «muy cualificada» de reparación del daño, así como también la de embriaguez, ya que cuando sucedió todo el implicado tenía «levemente» afectadas su facultades volitivas por la ingesta de bebidas alcohólicas.

Así ocurrieron los hechos

En el acuerdo se ha concluido que la noche de los hechos -el 3 de febrero de 2017- el hombre estaba en el salón de su casa cuando escuchó un fuerte ruido en el exterior. Creyendo que podían estar entrando a robar en su vivienda llamó a un amigo y, cuando llegó, el acusado cogió un revolver que tenía en el domicilio -pese a que carecía de licencia de armas- y salió a la calle.

Mientras, su amigo se dirigió a la parte posterior del inmueble donde sorprendió, agazapado, a un hombre que había saltado la valla perimetral y violentado la puerta y ventana traseras. Llevaba, además, una mochila con útiles para robar y tenía la cara cubierta con un pasamontañas.

El amigo recriminó al extraño, que se dirigió hacia él, momento en el que el procesado, que estaba detrás de su conocido, empuñó el arma y el intruso emprendió entonces la huida.

Pese a ello, F.U.H, «guiado por la intención de acabar con la vida de éste, o asumiendo al menos la posibilidad de que esto ocurriera y aceptando el resultado», realizó tres disparos sucesivos con el revólver, a una distancia mínima de un metro y medio y máxima de 14.

Uno de ellos alcanzó a la víctima en la zona de la axila izquierda, le rompió la aorta y le provocó una hemorragia a consecuencia de la cual murió a los pocos minutos.

Tras esto, el implicado abandonó la vivienda y se deshizo del arma, escondiéndola en una pared de un edificio. Los agentes policiales hallaron en su casa -en la mesilla del dormitorio- otro revólver.

El autor de los disparos fue detenido esa misma noche y estuvo en prisión provisional hasta el 7 de noviembre de 2017, los últimos dos meses en su domicilio porque tuvo que someterse a una operación quirúrgica y desde entonces ha estado en libertad provisional por enfermedad.

La defensa ha explicado, tras la vista, que tiene previsto pedir que se le suspenda por esa misma causa la pena de prisión, en el trámite de ejecución de sentencia.

Queda pendiente por abonar 72.000 euros a la pareja del fallecido, con la que convivía, y su abogada ha pedido que le sea pagada con carácter inmediato.

El veredicto del jurado, que ha sido informado del acuerdo una vez que el acusado ha expresado su conformidad, estaba previsto para el próximo miércoles, 10 de abril.