Una noria gigante en lugar de la gran bola de Navidad

El primer teniente de alcalde de Torrelavega dice que contratar la atracción está resultando difícil porque «hay muy pocas en España»

Una noria gigante en lugar de la gran bola de Navidad
Luis Palomeque
José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

Una noria gigante podría ser la sustituta de la gran bola luminosa como principal atractivo de la Navidad en Torrelavega. Eso es lo que pretende el Ayuntamiento, deseoso de seguir potenciando el programa festivo para atraer a la ciudad a miles de visitantes. Pero la contratación de la llamativa atracción, de 40 metros de altura, está resultando «francamente difícil» porque «hay muy pocas en España», según señala el primer teniente de alcalde, Javier López Estrada.

«Creemos que las Navidades –explica el edil regionalista– son una época importante para el comercio y los ciudadanos en general, unos días festivos en los que Torrelavega puede aportar mucho. Ya lo comenzamos a hacer el año pasado y éste lo vamos a superar». López Estrada avanza que habrá muchas actividades y proyectos nuevos que «se irán conociendo a la par que se acerquen las fiestas».

Uno de ellos es el de la noria gigante, una contratación que se está «complicando» porque «sólo hay doce en España y casi todas tienen una ubicación fija, bien para Navidad o para todo el año». El objetivo es instalarla en la Plaza Mayor, un lugar «idóneo» por «las dimensiones, el peso y la superficie llana». La atracción sería de pago para los usuarios y el Ayuntamiento sólo tendría que asumir el coste eléctrico y la ocupación de suelo público, una cuestión importante, dado que la gran bola que iluminó la Navidad el año pasado no volverá a brillar en la ciudad por las críticas a su elevado coste (77.000 euros).

Las norias gigantes se han convertido en un atractivo turístico más en diversos países. En Europa destacan los casos de Viena, Londres o París, y en España también hay ciudades que presumen o han presumido de tener esta atracción, como Málaga, Valencia o Alcalá de Henares. En algunos casos funcionan durante todo el año y en otros en momento muy señalados, como las fiestas patronales o las navideñas.

San Sebastián ofrecerá este año ambos atractivos

Torrelavega pretende cambiar este año la gran bola luminosa por una noria gigante y otra ciudad norteña, San Sebastián, ha anunciado que incluirá ambos atractivos en el programa navideño que está elaborando. La noria, de 50 metros de altura, se colocará en Alderdi Eder y ofrecerá una nueva perspectiva de la bahía de La Concha. La atracción hará compañía a la gran bola luminosa que desde hace varios años se instala en la plaza de Cervantes, según ha anunciado el teniente de alcalde de San Sebastián, Ernesto Gasco.

La búsqueda de nuevos atractivos para el programa de Navidad llevó al Ayuntamiento de Torrelavega el año pasado a contratar la polémica gran bola luminosa, que se instaló en la Plaza Baldomero Iglesias. El alcalde, José Manuel Cruz Viadero, fue el primero en anunciar que sería la primera y última vez, tras «escuchar» las airadas protestas vecinales por la elevada cuantía del singular elemento decorativo.

El servicio, que incluye un espectáculo de luz y sonido, fue adjudicado a la empresa Iluminaciones Ximénez, de Puente Genil (Córdoba), que había instalado el año anterior la atracción en esa localidad andaluza, sumándose también La Coruña y San Sebastián. Ante el éxito cosechado, al año siguiente se sumaron otras ciudades, entre ellas Vigo y Torrelavega.

La noria, de 40 metros de altura, se pretende instalar en la Plaza Mayor y sería de pago

El Consistorio sacó a licitación el contrato con el objetivo de atender la demanda de «los ciudadanos y comerciantes», y ofrecer la gran bola como complemento del alumbrado navideño. La atracción se convirtió en el principal atractivo del programa festivo, que incluyó también una pista de hielo, feria infantil, carpa de Papá Noel y un mercadillo, entre otras actividades.

El encendido del adorno se convirtió en una multitudinaria fiesta el 15 de diciembre y miles de personas disfrutaron de la enorme esfera durante todas las Navidades, bien visitándola por dentro o asistiendo al espectáculo de luz y sonido que ofrecía tres veces al día. Pero la polémica no abandonó a la gran bola hasta su adiós, dado que los vecinos criticaron la «pasividad» del Ayuntamiento a la hora de retirarla. Permaneció en la 'Plaza Roja' más de dos semanas después de finalizadas las fiestas, lo mismo que la pista de hielo en la Plaza de la Llama.

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