El Plan de Movilidad Urbana de Torrelavega restringirá la circulación en los barrios a los no residentes

El Plan de Movilidad Urbana de Torrelavega restringirá la circulación en los barrios a los no residentes

El documento, que analizan los técnicos antes de la aprobación inicial, divide la ciudad en células urbanas para incrementar la calidad de vida

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

El Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), uno de los documentos que ha de regir el futuro de Torrelavega en los próximos años, ya está redactado después de una larga espera. Los técnicos están analizando el texto antes de que sea sometido, en los próximos meses, a la aprobación inicial de la Corporación. Entre sus propuestas destaca la de incrementar la calidad de vida de la ciudad dividiéndola en células urbanas o barrios, en los que quedará restringido el acceso a los no residentes.

El concejal del área en funciones, Javier Melgar, ha mostrado su satisfacción por ver casi culminado «uno de los retos de la legislatura». «Junto con el recién aprobado Plan General de Ordenación Urbana, será uno de los documentos principales que regirán el futuro de la ciudad», afirma el edil socialista. Melgar dice que Torrelavega apuesta por una movilidad «sostenible», similar a la que ya tienen otras ciudades, en las que «el cuidado al medio ambiente, el transporte público y la cercanía al ciudadano son la prioridad».

El PMUS, al que ha tenido acceso este periódico, define ese modelo de ciudad, donde se reduce el uso excesivo del vehículo privado respecto a los otros modos de transporte. En ese contexto, las células urbanas son una forma de ordenación que mejora la calidad del espacio público, al permitir solo el acceso de los vehículos a los que necesariamente tienen origen o destino en su interior, concentrando el tráfico rodado de media y larga distancia entre las membranas de las diferentes células (el viario de separación entre ellas).

«Nuestra apuesta es por una movilidad sostenible en la que el ciudadano sea la prioridad» Javier Melgar | Concejal de Movilidad

En numerosos municipios se están implantando ya zonas con acceso o estacionamiento autorizado solo a residentes. Aparte de experiencias europeas, en España las más conocidas son las iniciativas que desarrollan ciudades como Pamplona, Vitoria, Madrid o Barcelona. Según el equipo redactor del PMUS, en todas las experiencias de este tipo se ha producido un avance progresivo. Incluso en las aparentemente más radicales, el proceso ha sido lento y de implantación paulatina.

Torrelavega presenta una alta densidad urbana con más de 300 habitantes por hectárea y de actividades en la zona central (comercio, administración, centros de estudio...) con aparcamientos libres de pago en sus proximidades, en un entorno que se extiende hasta 900 metros de Cuatro Caminos. Como observaron los técnicos en la fase de diagnóstico, no existe una política de integración de la movilidad y el urbanismo o la ordenación del territorio. Por tanto, aunque ya se han realizado actuaciones de peatonalización y zonas 20 0 30 en espacios del centro y en algunos barrios, éstas se han desarrollado sin haberse estructurado un plan integrado.

Por otro lado, el PMUS señala que la tendencia actual de desarrollo urbano se centra, entre otros aspectos, en un impulso de las ciudades inteligentes (Smart Cities) en las que se busca orientar la vida de los ciudadanos hacia la sostenibilidad mediante infraestructuras, innovación y tecnología para disminuir el consumo energético y reducir las emisiones contaminantes. En ese contexto, existe una disponibilidad creciente de herramientas tecnológicas para el control de vehículos en los accesos a las zonas urbanas.

La articulación territorial que se plantea viene definida por las células urbanas o barrios, en cuyo interior se desarrollan las diferentes actividades de la ciudad (residencial, terciaria...). Tras un periodo amplio de progresiva implantación, la circulación se encontrará restringida, siendo los límites definidos por las vías de mayor jerarquía, que «son los que garantizan la conectividad de toda la ciudad».

El PMUS propone que el acceso y la circulación al interior de esas zonas se vaya restringiendo progresivamente con el apoyo de la señalización horizontal y vertical a medio plazo y mediante cámaras a largo plazo. También ya en el medio plazo se irá permitiendo el estacionamiento en el viario interior solo a los vehículos autorizados. La definición de las células y de los vehículos de acceso autorizado es, en muchos casos, muy simple, pero a veces surgen problemas de cierta envergadura al existir importantes centros en su interior (educativos, de salud, etc.).

Los objetivos básicos del Plan de Movilidad de Torrelavega, similares a los de otras ciudades, son la sostenibilidad ambiental, social y económica. Respecto a la primera, aboga por conseguir un nuevo reparto modal, fomentando los modelos de transporte más sostenibles mediante la intermodalidad donde sea posible, reduciendo el consumo de recursos y las emisiones atmosféricas. También apuesta por la implantación de mejoras tecnológicas que reduzcan el consumo energético y el impacto ambiental de todos los modos de transporte, especialmente el transporte por carretera.

En relación con la sostenibilidad social, pretende mantener la movilidad individual en un contexto de envejecimiento poblacional, continuando con el papel del transporte como motor de la integración social mediante una oferta asequible y eficiente. También aboga por conseguir una adecuada accesibilidad territorial dentro de una planificación equilibrada. Finalmente, cree que la sostenibilidad económica implica la necesidad de «incrementar de manera sostenida la eficacia y la eficiencia».