El proyecto para implantar la OLA en la ciudad genera división

El proyecto para implantar la OLA en la ciudad genera división
Luis Palomeque

Los comerciantes apoyan la rotación en el aparcamiento, mientras la mayoría de los vecinos no se fía de que el servicio vaya a ser gratuito

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

Todos se quejan de la falta de estacionamiento en Torrelavega, pero los años pasan y la división persiste sobre la posible implantación de la ordenanza limitadora del aparcamiento (OLA). La opinión es dispar en la Corporación y también en la calle, donde el comercio apoya la iniciativa y la mayoría de los vecinos no se fía del último proyecto del Ayuntamiento: estudia implantar la OLA de forma gradual y que sea gratuita al menos la primera hora. Mientras tanto, la capital del Besaya se ha convertido en una de las pocas ciudades españolas sin el servicio que facilita la rotación en las plazas de estacionamiento en superficie en el centro del casco urbano.

No hay legislatura en Torrelavega en la que no se hable de ello, pero esta vez parece que va en serio. Es uno de los acuerdos firmados en agosto por el equipo de gobierno (PSOE-PRC) y un grupo de la oposición (Torrelavega Sí) para aprobar el Presupuesto de este año. El texto del compromiso es claro: «Ordenar los aparcamientos en superficie a través de un estudio que permita la implantación gradual de un sistema que garantice la rotación necesaria para posibilitar a los visitantes un aparcamiento cercano a su destino, ya sea comercial, administrativo o lúdico». El pacto incluía la creación en octubre o noviembre de una comisión técnica para elegir una de las alternativas que se plantean, acuerdo que, de momento, no se ha cumplido. Todo parece indicar que la decisión final sobre la OLA no se tomará antes de las próximas elecciones municipales, previstas para el próximo mes de mayo.

El debate no sólo es político. También está en la calle y El Diario se hace eco de él. Juan Ramón Gutiérrez, que dirige una asesoría en la calle Hermilio Alcalde del Río y reside en la ciudad, es de los que duda del último proyecto que estudia el Ayuntamiento: «Estaría bien lo de la gratuidad por lo menos la primera hora, pero me temo que se convertiría en la antesala de una OLA pura y dura, con la que estoy en desacuerdo. Me parece bien que se haga, es lógico, pero sin cobrar, porque no está la gente para pagar un euro más». Y lo dice él, que no mueve el coche en la ciudad porque sabe que «encontrar aparcamiento es inviable».

Celedonio Calderón, taxista que trabaja en otra calle céntrica (Avenida Menéndez Pelayo), también está en desacuerdo: «La OLA sería la puntilla para el comercio del centro, al que ya están arruinando con un montón de grandes superficies en la periferia que ofrecen aparcamiento gratuito». Él tampoco se fía de la gratuidad que pregona el Ayuntamiento y recuerda que la mayoría de la gente «no quiere gastar ni un duro por aparcar».

Zonas de carga y descarga

Sin embargo, Juan Ignacio Husillos, que regenta un negocio en la Plaza de Abastos (Pescadería Nacho), está «totalmente de acuerdo» con la implantación de la OLA. «Está en todas las ciudades -afirma-, por algo será. La falta de estacionamiento afecta mucho al comercio. La rotación en las plazas del centro daría una opción a esos clientes que vienen de fuera de Torrelavega y que en su mayoría hemos perdido». Juan Ignacio apoya la iniciativa municipal de que la OLA sea gratuita «al menos las dos primeras horas» y sugiere otra mejora: «Esa rotación se podría aplicar también los sábados a las zonas de carga y descarga, ya que están vacías a partir de las 10 de la mañana».

Otro comerciante, Armando Ortiz, que tiene una frutería en la calle Serafín Escalante, tampoco tiene dudas. «Sí, estoy de acuerdo con que se ponga la OLA y si las dos primeras horas son gratuitas, pues mejor», señala. Él también tiene claro que hay que acabar con la falta de rotación en las plazas de estacionamiento, al menos en el centro.

Miguel Rincón, presidente de la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios, Comerciantes y Autónomos de Cantabria (Apemecac), muestra su malestar por lo que para él es una larga espera. «Genera cansancio y desconfianza -explica- que todavía a estas alturas de la evolución del uso del suelo en las ciudades, aquí se esté planteando otro estudio sobre la posibilidad de poner en marcha la OLA. Parece que se tiene miedo a implantar un método que ya lo tienen muchos municipios». Rincón también expresa su opinión sobre la gratuidad: «Parece de entrada muy positivo y estratégico para la dinamización de la actividad empresarial y comercial, pero tiene que ir con un claro presupuesto para que tenga la vigilancia necesaria y sea operativo».

El último informe técnico sobre esta cuestión, entregado al Ayuntamiento en 2017 y realizado por la empresa Vectio, señala que el número de plazas de estacionamiento en el centro, tanto libres como de pago o privadas, es mucho menor que el de vehículos censados (en torno a 800 plazas menos) y el de vehículos foráneos (unos 2.000 diarios), que llegan en parte a primera hora de la mañana. También indica que en la zona centro, la del estudio, el ratio de ocupación es casi del 100%, ya que ninguna plaza permanece libre durante más de 20 minutos, lo que pone de manifiesto la alta demanda de estacionamiento. El ratio de rotación tiene unos niveles muy bajos (en torno a 3/4 vehículos-plaza al día), porque gran parte de las plazas son ocupadas por residentes y usuarios que no mueven su vehículo durante todo el día.

Según el informe, las zonas con mayor demanda de aparcamiento, y, por tanto, con mayor tasa de ocupación y mayor problemática de estacionamiento, son las ocupadas por los principales puntos comerciales, administrativos y de ocio. La propuesta es regular el estacionamiento ubicado en las calles más afectadas en horario de 9.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas, suponiendo únicamente un 30% del estacionamiento libre que hay en el área de estudio (30,5% por la mañana y 32,5% por la tarde, debido a la carga y descarga matutinas).

Los autores del estudio hicieron hincapié en que con la OLA mejoraría la movilidad de la ciudad al eliminar la congestión que origina la búsqueda de aparcamiento y los vehículos parados en doble fila. Los técnicos de Vectio llegaron a estas conclusiones tras analizar los datos aportados por el Consistorio y los recabados a través de la realización del inventario de la oferta de aparcamiento, encuestas a pie de calle sobre las preferencias de los ciudadanos, aforos de matrículas de vehículos estacionados y el estudio de la movilidad mediante equipos de filmación instalados en coches equipados con tecnología GPS. También se colocaron equipos de filmación con tecnología 'time lapse' en los dos mayores aparcamientos públicos en superficie.

Un 95% de los encuestados entonces sobre la implantación de la OLA prefería la alternativa de los aparcamientos disuasorios y gratuitos, por los que ha apostado el Ayuntamiento en las últimas décadas. Al ser preguntados por la propuesta de aumentar el número de aparcamientos subterráneos y de pago, al 51% de los ciudadanos le pareció mal, un 30% se mostró favorable y a un 18% le resultó adecuada.

 

Fotos

Vídeos