El enviado de la ONU no cambia la posición de Rabat sobre el Sáhara

Mohamed VI expresó a Ross su «disposición» a negociar, pero insistió en que la única solución aceptable es la autonomía

PAULA ROSASRABAT.

El comienzo de la tercera gira del enviado especial de la ONU para el Sáhara Occidental, Christopher Ross, ha vuelto a demostrar que poco o nada ha cambiado la posición marroquí respecto al conflicto. El país magrebí sigue defendiendo su plan de autonomía como única solución posible para la ex colonia española. Ross marcha hoy hacia los campamentos de refugiados de Tinduf, donde se reunirá con el Frente Polisario.

Las dos posturas siguen igual de enrocadas que en 2007, cuando se paralizaron las conversaciones celebradas en Manhasset, a las afueras de Nueva York, y la ONU busca con esta nueva gira un compromiso de todas las partes para retomar la negociación.

Ross se reunió ayer con el ministro de exteriores marroquí, Taieb Fassi Fihri, y el jueves se entrevistó con el rey de Marruecos, Mohamed VI. El monarca, aunque le transmitió su «plena disposición» para negociar, volvió a reiterar que la única solución aceptable para el Sáhara es la de la autonomía. Este plan «responde perfectamente a los parámetros y directivas de las resoluciones del Consejo de Seguridad», puntualizó el soberano. Tanto el Frente Polisario como Argelia rechazan esta solución.

Los derechos humanos

En el aire está aún otra cuestión importante. El Frente Polisario ha pedido que el nuevo mandato de la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para la Organización de un Referéndum en el Sáhara Occidental), que se renueva el próximo mes de abril, incluya entre sus cometidos la supervisión de los derechos humanos en el territorio. Actualmente, el personal de la MINURSO sólo vigila el respeto del alto el fuego entre el Polisario y Marruecos.

Uno de los últimos casos denunciados de abusos a los activistas saharauis es el de los cinco independentistas encarcelados desde el pasado octubre, que aguardan un juicio militar por haber viajado a los campamentos de refugiados de Tinduf. Rabat les acusa de haberse reunido con militares argelinos. Los cinco se encuentran en huelga de hambre indefinida desde el inicio de la visita de Ross a Marruecos para pedir un juicio justo y reclamar su liberación.

El plan marroquí cuenta con el apoyo de Estados Unidos, y el jueves recibió además el respaldo de 54 senadores estadounidenses, que enviaron una carta a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, defendiendo el plan de autonomía como una opción realista. Después de Tinduf, Ross viajará a la capital mauritana, Nuakchot, y de allí partirá a Argel.

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