Cañas en ristre

La temporada de pesca arrancó ayer con pocas capturas y una desigual afluencia de aficionados en los ríos

PILAR CHATOSANTANDER.
Los pescadores se estrenaron ayer con la trucha. ::                             DANIEL PEDRIZA/
Los pescadores se estrenaron ayer con la trucha. :: DANIEL PEDRIZA

El día amaneció despejado, con buenas condiciones para la pesca, pero la afluencia a los ríos en el primer día de la temporada fue desigual, dependió de las cuencas. Este año los aficionados han tenido que esperar un par de semanas más para echar las cañas al río y además el salmón se retrasa hasta mayo, pero eso no pareció cambiar algunas costumbres.

En el Pisueña se vio poca gente por las riberas. El río trae poco agua y eso no es bueno para la pesca de la trucha, además según se contaba por la cuenca tampoco se vio mucha trucha. Sí había algo más de gente por el Pas, a la altura de la Vega, única zona del río en el que ayer se podía pescar ya que el resto es área salmonera y la apertura de la veda de la trucha se ha retrasado hasta mediados de mayo. Ha llovido y nevado mucho este invierno, pero los últimos días de viento sur han dejado el terreno seco y eso el río lo nota, poco agua para pescar bien.

Otros años ya se podía pescar salmón en estas fechas. Ahora no. En cualquier caso no se han visto por el Pas muchos salmones de este año. Si hay bastantes zancados, los peces que una vez que desovan están de regreso al mar. Y es que este año parece que ha habido un buen desove y además los zancados están limpios y muy sanos.

El Saja era una de las cuencas en las que había más zonas abiertas a la pesca de la trucha. Aquí sí se vieron muchos aficionados ayer junto al río, aunque el agua estaba muy fría y había viento lo que dificultaba la pesca. El resultado, mucha gente pero poca pesca. En general eran pescadores de la zona y mucha gente joven.

En la cuenca del Asón hubo afluencia de gente aunque no exagerada. En especial en el río Vallino que a su paso por la localidad de Ampuero estrena este año una zona de pesca sin muerte. En la zona de la Junta de Voto es dónde más pescadores se vieron.

Las capturas en esta cuenca fueron irregulares, dependiendo de los tramos, aunque el río presentaba unas condiciones magníficas. Se trata de una zona en la que es habitual la presencia de pescadores vascos, ayer también había muchos, pero este año ganaron los locales.

En el Deva, en su mayoría cerrado por ser zona salmonera, pocos pescadores y poca pesca de trucha. El río, de Potes hacia arriba que era el tramo abierto, baja con mucho agua y los pescadores no se mostraron muy animados.

Así arrancó una de las temporadas de pesca más restrictivas, con el salmón retrasado hasta mayo, dos días a la semana con los ríos cerrados y el sistema de cupos por cuenca. Unos cambios que no han gustado a los pescadores.

Ayer, Anibal Pérez, presidente de la Sociedad Fomento, volvió a mostrar el rechazo a estas medidas porque todas las restricciones se dirigen a los pescadores. Abogó por soluciones mucho más amplias coordinadas con otras administraciones y que pasan por la limpieza del río y más repoblaciones.