El hábito que hizo treinta y un vidas

Foto de grupo de los homenajeados con el obispo, Vicente Jiménez Zamora, ayer, en el claustro del Seminario Diocesano de Monte Corbán de Santander. ::                             SÉ QUINTANA/
Foto de grupo de los homenajeados con el obispo, Vicente Jiménez Zamora, ayer, en el claustro del Seminario Diocesano de Monte Corbán de Santander. :: SÉ QUINTANA

El obispo preside la misa homenaje a los sacerdotes por sus bodas de diamante, oro y plata. La celebración se desarrolló ayer en el Seminario de Corbán con motivo del Día de San Juan de Ávila, patrono del clero

MARTA SAN MIGUELSANTANDER.

La imagen de la Virgen de Lebeña, en Liébana, fue robada en 1993. Fueron años de angustia para un pueblo que honró, durante siglos, a la virgen de la Buena Leche. El vacío entonces fue inmenso. Pero las manos del párroco de la zona devolvieron a la hornacina una copia idéntica de la Virgen. El autor de la reproducción fue Benito Velarde, que ayer celebró sus bodas de diamantes en el sacerdocio. Esta afición, que le ha llenado la vida «con satisfacciones», dio a la comarca de Liébana una imagen para el culto hasta que apareció la original en 2001.

Él es uno de los 31 sacerdotes que ayer recibieron el homenaje por dar su vida al oficio en la Iglesia, en servicio a una sociedad «muy distinta a cuando estudiábamos» reconoce a sus 84 años Benito Velarde. «No nos imaginábamos tanto secularismo y laicismo como sufrimos ahora. Son pruebas que Dios nos manda». Ángel Penagos, con 50 años de servicio en su retina, coincide: «Con la velocidad que hay ahora, la persona necesita el silencio, ser escuchado, pero sobre todo necesita palabras de orientación y compartir situaciones. De antes acudía mucha gente a los confesionarios buscando luz, pero ahora los psiquiatras y los psicólogos tienen lista de espera. Han cambiado a la Iglesia por las ayudas profesionales».

Estas son las reflexiones que se esconden detrás de las vidas que han llenado de sentido el hábito de 31 sacerdotes de la Diócesis, y que este años han cumplido sus bodas de diamante, oro y plata sacerdotales. Para ello, el obispo Vicente Jiménez Zamora ofició ayer una misa en el Seminario de Monte Corbán, en Santander, el mismo día en que se celebra San Juan de Ávila, patrono del clero español. Tras recordar a los homenajeados que «ya no están entre nosotros», también el obispo reflexionó en su homilía sobre la «complejidad» de la sociedad actual: «Tenemos unas comunidades cristianas débiles en la vivencia y transmisión de la fe.

Por eso nuestra esperanza está sometida a prueba. Nos duele particularmente el desinterés que muchos, a quienes queremos servir, muestran hacia lo relacionado con Dios, con la Iglesia y con la fe». Por ello, con sus palabras hizo un llamamiento a la esperanza: «En este contexto aparece la necesidad pastoral básica de la transmisión de la fe a las nuevas generaciones y el fortalecimiento de la misma en todos los cristianos». Las palabras de Vicente Jiménez subrayaron «la constatación de nuestra debilidad como Iglesia y la magnitud de los problemas e incertidumbres», que según dijo, «deben conducirnos a redescubrir la primacía de la gracia de Dios y a apoyarnos más en Él»

Reconocimientos

Este año, seis presbíteros cumplen sus bodas de diamante (60 años), ya que fueron ordenados en 1950. Se trata de Ángel del Cura Manguán (dominico), Elías Fernández Peña, Mario García Rodríguez, así como Pedro Gil Muñoz (claretiano), Gerardo Ricondo López y Benito Velarde Pérez. Otros 17 sacerdotes ordenados hace 50 años cumplen sus bodas de oro: Enrique Bercedo Aguilar (salesiano), Ignacio Carpintero Fernández (capuchino), Pedro Antonio Cea Pérez, Alberto del Campo Hernández, José David Fernández Anguiano, Emiliano García García, Adelino Gómez Bustamante, Pedro Gómez Gómez, Guillermo Gutiérrez Andrés (jesuita), Lorenzo Lisaso Castanedo (canónigo) y Gabriel Antonio Mier González.

También figuran Ángel Pacheco Pérez, Jesús Pérez Bayas, Angel Luis Penagos Valero, Arsenio Quintanal Martínez-Conde, así como Germán Sánchez González y José María Santamaría Pérez.

Los ocho sacerdotes restantes cumplen sus bodas de plata al haber sido ordenados en 1985. Se trata de Carlos Casas Rentería, José Esqueda González, Domingo Landeras Landeras; Fernando Merino Rodríguez, Juan Carlos Pérez Gómez, Pedro Rentería Guardo, así como Agustín Romero Martínez (salesiano) y José Luis Tejería Ruiz. Tras la misa, todos los sacerdotes homenajeados, en compañía de otros muchos presbíteros de la diócesis y de familiares, celebraron una comida fraterna en el seminario de Corbán presidida por el obispo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos