Israel aborda sin violencia el 'Rachel Corrie'

La Marina hebrea impide también que el carguero de la 'flotilla de la libertad' que quedó rezagado llegue a Gaza

LAURA L. CARO CORRESPONSALJERUSALÉN.
Miembros de la Armada israelí abordan el 'Rachel Corrie' en aguas internacionales cuando se dirigía a las costas de la franja de Gaza. ::
                             EFE/
Miembros de la Armada israelí abordan el 'Rachel Corrie' en aguas internacionales cuando se dirigía a las costas de la franja de Gaza. :: EFE

Esta vez, por lo que parece, la operación militar israelí acabó sin sangre. El 'Rachel Corrie', el carguero de bandera irlandesa que quedó descolgado de la flotilla principal y que se dirigía a Gaza, fue abordado a media mañana de ayer por dos barcos de la Marina israelí sin que se produjeran víctimas.

«Fue un abordaje completamente pacífico -explicó la portavoz del Ejército, la comandante Avital Leibovich-. El capitán cambió su rumbo y se ha hecho con la conformidad de la tripulación y los pasajeros, que no han ofrecido resistencia». Satisfecho, el primer ministro, Benjamin Netanyahu, rompió su jornada de descanso sabático para decir al mundo que ésta es la diferencia «entre un barco con activistas de paz y un barco de odio».

La actuación no duró más de cinco minutos y las autoridades hebreas se apresuraron a difundir parte de un vídeo en el que podía verse a sus soldados accediendo desde un bote a la cubierta del 'Rachel Corrie', sin disparos y sin encontrar impedimentos. No se conoce, sin embargo, la versión de los seis activistas malayos y cinco irlandeses que viajaban en él -entre ellos la Nobel de la Paz 1985, Mairead Maguire-, porque, como ya sucediera con el 'Mavi Marmara', Israel dejó incomunicado el carguero desde la noche.

Sí se pronunció la Campaña Irlandesa de Solidaridad con Palestina (IPSC), con sede en Dublín y coorganizadora de la flotilla, que a través de su web acusó a la Marina judía de «secuestro» y de haber tomado «por la fuerza un barco humanitario». El Movimiento Gaza Libre subrayó en la red social Twitter que «nadie» en el 'Rachel Corrie' «dio su complacencia, ni quería hombres armados a bordo», al tiempo que lamentaba que «el Ejército de Israel no considere un acto de violencia un abordaje en aguas internacionales».

Esa circunstancia era confirmada por la oficial Leibovitch a este diario, cuando reconoció que la toma de control se había producido a las 12.00 horas, de nuevo «en aguas internacionales, a unas veinte millas náuticas al noroeste de Ashdod», y después de que el carguero ignorara cuatro avisos para que se dirigiera voluntariamente a puerto israelí.

La embarcación era conducida finalmente a ese punto, donde llegó pasadas las 17.30 horas. Allí estaba previsto entregar a sus veinte pasajeros a las autoridades de Inmigración, para que decidieran «los pasos a seguir», aunque, según publicaba un diario de Tel Aviv, la Policía había informado de que no serían arrestados, sino retenidos en puerto hasta concluir la descarga del barco, al que luego podrían regresar para volver a su lugar de origen, siempre escoltados por la Marina en la primera parte del trayecto.

En cuanto a esa carga, existe el temor de que Israel no transferirá a Gaza la totalidad de las 1.200 toneladas de ayuda, entre las que se encuentran materiales de construcción, como sacos de cemento, que la regulación judía no permite entrar a la Franja. Los gobiernos de Irlanda y Escocia -que han intercedido en todo momento a favor del 'Rachel Corrie' frente a Israel- exigieron que «toda la ayuda» debe llegar al territorio palestino y advirtieron de que es «imperativa» una investigación imparcial de la ONU.

Barco de odio

Ajeno, Netanyahu daba su lectura de la operación. «Hoy hemos visto la diferencia entre un barco con activistas de paz, con quienes no coincidimos, pero a los que respetamos su derecho a expresar una opinión diferente, y un barco de odio, organizado por extremistas violentos que respaldan el terrorismo», decía, en referencia al 'Mavi Marmara', donde al menos nueve pasajeros perdieron la vida por disparos de las tropas judías, según han desvelado las autopsias practicadas en Turquía.

«En ambos barcos, el Estado de Israel empleó exactamente el mismo procedimiento para defender el bloqueo marítimo, para evitar el contrabando de armas a Hamás en la franja de Gaza», añadía el jefe del Gobierno judío, en una interpretación que contradicen los cientos de testimonios de miembros de la 'flotilla de la libertad', que aseguran que las tropas israelíes atacaron con fuego los barcos antes de acercarse a ellos.

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