La reducción del número de batidas, principal variación

La Administración programa un calendario de batidas de venado coincidiendo con la temporada de jabalí

F. F.-C.SANTANDER.
La reducción del número de batidas, principal variación

Uno de los rasgos fundamentales de la temporada que ahora se inicia radica en los cambios habidos en la reglamentación que rige la celebración de batidas en la Reserva.

La primera de estas variaciones radica en la reducción del número de batidas programadas. En la actual temporada, serán 517 las cacerías que se celebrarán, 37 menos que el ejercicio anterior, en el que se desarrollaron 534 batidas. Esta reducción del número de cacerías programadas afecta a todas las comarcas cinegéticas a excepción de Cabuérniga, que conservará las 108 batidas del pasado año. En el resto de las zonas -Liébana, Nansa, Campoo e Iguña- la cifra será ligeramente inferior a la de las campañas anteriores.

El objetivo

El objetivo que se persigue con esta reducción promovida por la Administración regional es garantizar en la medida de lo posible un aprovechamiento más ordenado de la totalidad de modalidades de caza que se practican en la Reserva. Y es la coincidencia de la celebración de batidas de jabalí con la práctica de otras modalidades cinegéticas especialmente arraigadas en la comunidad ha obligado a los rectores de la caza en Cantabria a adoptar esta medida que, en principio, no debería tener apenas influencia en el normal desarrollo de la campaña.

Otro de los cambios introducidos en la temporada que ahora da comienzo es el relativo a la programación de un calendario de batidas de venado durante la temporada regular, algo que ha tenido incidencia también en la reducción del número de batidas de jabalí programadas.

El objetivo que se pretende alcanzar con estas cacerías de ciervos es reducir la población de la especie, muy abundante en todo el territorio del espacio de la Reserva, mediante la actividad cinegética habitual.

Tradicionalmente era la guardería la que se encargaba mediante la caza selectiva de los ejemplares considerados prescindibles la que se encargaba de situar el número de ciervos en unos niveles que se consideran adecuados.Asimismo, el reparto entre los cazadores de este tipo batidas selectivas ayudaba a los guardas del Servicio de Montes a desarrollar la tarea de control poblacional. Esta medida tendrá una especial incidencia en aquellas zonas en las que el número de venados supere con creces la cifra de ejemplares considerada adecuada por los diferentes estudios técnicos, algo que tiene una gran incidencia, por ejemplo, en la calidad de los trofeos, que, por su parte, continuarán abtiéndose en la modalidad de rececho.

Estas batidas estarán a disposición de las entidades locales propietarias de los terrenos en los que se desarrollen, que podrán proceder a su adjudicación.

Se trata de una experiencia piloto y su continuidad en los próximos años dependerá de la evaluación de los resultados obtenidos en esta ocasión.

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