«El nazismo es incomprensible, lo único que queda es recordar para no repetirlo»

El libro 'Amanece en París' narra la historia del laredano Ramiro Santisteban, preso de los nazis durante cinco años, y su posterior esfuerzo por superarlo junto a su mujer Niní Paloma Sanz Escritora y periodista

MARTA SAN MIGUELSANTANDER.
Paloma Sanz, Niní y Ramiro Santisteban, el martes, durante la presentación del libro en Madrid. ::                             EFE/
Paloma Sanz, Niní y Ramiro Santisteban, el martes, durante la presentación del libro en Madrid. :: EFE

La Segunda Guerra Mundial sacó a Ramiro Santisteban de Laredo y lo llevó irremisiblemente a participar en un conflicto que lo acabó arrojando al campo de concentración nazi de Mauthausen (Austria). Allí pasó cinco años de cautiverio y salvajismo y con él, otros 7.000 españoles. Hoy, con casi noventa años y cuando se celebra el 65 aniversario del cierre del atroz centro, la vida del laredano protagoniza el libro 'Amanece en París', la nueva obra de la escritora y periodista Paloma Sanz, que salió a la venta el martes. La autora, sabedora de que «ninguna mente sana puede comprender lo que hicieron los nazis», traza aquí un nuevo retrato literario de una de los períodos más crueles de la humanidad.

-¿Cómo da con el protagonista de su libro, el laredano Ramiro Santisteban?

-La primera vez que vi a Ramiro Santisteban fue en la contra de un periódico de tirada nacional. Un periodista le había entrevistado en París, donde reside actualmente, y leí aquella entrevista prestando mucha atención. Me parecía milagroso que un hombre de su edad estuviera aún tan lúcido después de haber atravesado el infierno nazi. Busqué su número de teléfono, le llamé y le propuse escribir un libro sobre su vida. No sé por qué, pero él aceptó, y me fui a París donde conviví prácticamente con él y con su esposa Niní una semana. Luego hubo un segundo viaje.

-Cada vez son menos los supervivientes, ¿la literatura tiene la responsabilidad de fijar en papel lo que sucedió para que no se repita a pesar de la aparición de nuevos grupos neo nazis?

-No sé si la literatura tiene la obligación de recordar una y mil veces el infierno nazi, pero de lo que estoy convencida es de que sí debe hacerlo. Continuamente estamos viendo brotes neo-nazis, aunque parezca increíble. Yo estuve recorriendo Mauthausen, el campo de exterminio, el pueblo, los bosques que le rodean de una belleza espectacular... para poder escribir sobre ello, y la gente de allí me decía que sigue habiendo por la zona gente pro-nazi. Parece increíble pero es verdad. La historia de Ramiro Santisteban y de sus más de siete mil compañeros tenemos que conocerla. Viendo cómo se encuentra de saludable y cuerdo a sus 89 años, después de todo lo que ha soportado, se nos alegra el alma.

-Miles de españoles estuvieron confinados en el campo de Mauthausen, ¿qué cree que aporta su novela sobre esta trágica experiencia?

-Mi novela aporta muchos datos que hasta ahora no se conocían de la vida de todos estos españoles, y, más concretamente, de la de Ramiro Santisteban, un pobre muchacho que con tan solo 15 años es arrancado de sus raíces laredanas, y las circunstancias históricas del terrible siglo XX le obligan a participar, muy a su pesar, en la Segunda Guerra Mundial, pasando, más tarde, cinco tormentosos años de su primera juventud en el campo de exterminio nazi de Mauthausen. Ramiro se merecía este reconocimiento, y yo me siento orgullosa de formar parte de su historia, al escribirla y novelarla para darla a conocer.

-¿Cómo fue desentrañar los recuerdos de Ramiro Santisteban?

-Ramiro tiene un sentido del humor envidiable, y gracias a eso nuestras conversaciones perdían parte del patetismo que las situaciones descritas merecían, pero, bajo esa apariencia de hombre feliz, cuando buceas en sus sentimientos, te das cuenta de muchas cosas que él no se atreve a verbalizar. Lo que sí puedo asegurar es que todas esas desgracias vividas le han convertido en un hombre sabio, ecuánime y con un criterio muy certero que yo he sabido aprovechar, creo, e imprimir en la novela.

-Tanto en la literatura como en el cine se publican historias de forma constante relacionadas con el Holocausto, ¿es una forma de recordar lo que pasó para evitarlo o una forma de intentar comprender la brutalidad humana?

-La crueldad nazi es imposible de comprender. Lo único que nos queda a los humanos es recordarla para intentar de esta forma que no se vuelva a repetir. Ninguna mente sana puede comprender lo que hicieron los nazis.

-¿Cree que se ha superado esa página de la historia?

-El nazismo es la vergüenza de la humanidad, algo que no podremos superar nunca. Pero ahora tenemos el agravante de que está muy reciente y la herida está sangrando aún. Creo que somos unos afortunados porque Ramiro y algunos de sus compañeros aún nos pueden contar lo que allí pasó.

-¿Su profesión como periodista le ayudó a documentarse? ¿Cómo discurrió el proceso de investigación?

-A nivel documentación he tenido que consultar mucha bibliografía. Es la historia del S. XX a través de los ojos de Ramiro. Ha sido un proceso largo, de intenso trabajo, y muy duro, por los hechos que me tocaba narrar.

-Es su segunda novela tras 'Rojo pasión, negro destino, verde porvenir'... ¿Es el periodismo una puerta hacia la literatura o un hándicap?

-En mi caso ha sido una puerta. Cuando trabajaba en Antena 3, televisión, cubría mucha cultura, y, por otra parte, siempre he sido una lectora empedernida. Mi editora Raquel Gisbert, de Temas de Hoy, a la que conocí haciendo presentaciones de los libros que ella editaba, ha puesto en mí toda su confianza, y hasta ahora toda va muy bien. 'Rojo pasión, negro destino, verde porvenir', ya ha alcanzado la cuarta edición. 'Amanece en París' espero que siga la estela del anterior.