«Fue una decepción que el club por el que luché desapareciese de un día para otro»

'Chechu' Fernández, en un partido con el Balonmano Cantabria, continuación del Teka./
'Chechu' Fernández, en un partido con el Balonmano Cantabria, continuación del Teka.

El ex central del Teka regenta un complejo turístico en Málaga y lamenta que sólo el fútbol tenga repercusión mediática en Cantabria

SERGIO HERRERO

Estudió la Licenciatura en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Cantabria «a caballo con el deporte». Mientras tanto, en las canchas, disfrutó y fue parte de la época más gloriosa que ha tenido un club montañés en la historia: el Grupo Deportivo Teka de balonmano. Todo eso, 'Chechu' Fernández (Santander, 25-02-1974) lo ha conjugado en su dedicación actual y regenta, junto a su familia, un 'resort' en Málaga, donde equipos del norte de Europa realizan sus habituales concentraciones invernales: «he logrado mezclar la economía con el deporte».

Situado en Alhaurín de la Torre, el complejo turístico 'Sol Andalusí', que dirige el que fuera central del Teka junto a su esposa, «combina salud y deporte y cuenta con gimnasio, piscina, teatro, restaurante, campos de fútbol o spa». El lugar ideal de concentración para los equipos de fútbol del norte de Europa, que paran sus competiciones durante el invierno. La empresa que lleva a los clubes hasta tierras malagueñas es la misma que gestiona los 'stages' estivales del Racing.

Su negocio familiar le da pie a bromear con alguno de los amigos que dejó en las pistas de balonmano. Es el caso de Demetrio Lozano, que sigue en activo jugando a un alto nivel. En una conversación telefónica, Lozano comentaba al cántabro que se encontraba bien de sus dolencias de rodilla y Fernández le contestó con sorna: «retírate ya y ven a tratarte las rodillas. Verás qué bien te las vamos a dejar».

El mundo empresarial adelantó la retirada de 'Chechu' Fernández del balonmano profesional. «En el Minden alemán quisieron prorrogarme el contrato durante tres años más, pero mi mujer ya estaba trabajando en este proyecto y decidí volver». Aún así, la experiencia germana «ha sido una de las mejores de mi vida. Me trataron muy bien y además aprendí alemán, que me sirve mucho en mi trabajo actual».

Su salida del Teka, después de tantos años en el equipo, no fue todo lo buena que él hubiese deseado. «No tenía idea de marcharme», pero cuando llegó a las oficinas del club para renovar, las ideas de la entidad no eran las que un mito del balonmano cántabro puede merecer. «Quedé libre, me enfadé y me fui a Málaga con mi mujer. Allí jugué con un equipo de División de Honor B y tras unos meses, el Minden me llamó porque necesitaban un central». Fernández no se había planteado salir del país, pero «la oferta fue muy, muy buena».

Su palmarés es, cuando menos, envidiable: dos Ligas españolas, una Copa del Rey, tres Copas Asobal, dos Supercopas España, una Copa de Europa, una Recopa, una Copa EHF, un campeonato del Mundo de clubes, una medalla de plata en el Europeo y otra de bronce en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96. Casi nada.

Con ese expediente, formó parte de la época dorada del balonmano cántabro. Cuando el pabellón de La Albericia vibraba con los mejores jugadores del mundo. «El Teka ha paseado el nombre de Santander y Cantabria por toda Europa. Fue un club legendario y a los que jugamos allí nos conocen en todas partes. El otro día fui al dentista, aquí en Málaga y se sabía 'obra y milagros' de mi vida», relata entre el humor y la nostalgia 'Chechu'.

Pero aquella leyenda se difuminó: «Fue una gran decepción que el club por el que luché desapareciese de un día para otro. Nos estamos quedando sin referencias deportivas y nos estamos empobreciendo. La vida se mueve por motivos económicos y el deporte no es rentable. Sólo el fútbol, que es una rueda que se alimenta a sí misma. Mientras veamos el deporte como una manera de ganar dinero, nos seguiremos equivocando».

A pesar de todo, Fernández paladea los «buenos recuerdos y, sobre todo, los amigos que he hecho y que quedan para siempre». «He vivido experiencias que la mayoría de la gente no puede disfrutar. Es una gran suerte», reconoce. Por eso, a sus hijos les recomienda que practiquen «algún deporte por los valores que éste les puede inculcar: compañerismo, sacrificio...».

Cuando 'Chechu' Fernández recibió la llamada de EL DIARIO MONTAÑÉS, como buen economista, se encontraba en Santander 'negociando' con los Reyes Magos los regalos que sus majestades dejarán a sus hijos bajo el árbol de Navidad. Y es que, en cuanto puede, el ex jugador del Teka vuelve a su casa. «Santander es mi ciudad».

Algunos hablan de la 'Ley de Murphy', otros del destino y otros de la casualidad. Sin embargo, los inicios de 'Chechu' Fernández en los Salesianos dan qué pensar. En 3º de EGB le dieron a elegir entre fútbol y balonmano. Y optó por dar patadas, pero no le llamaron para formar parte del equipo. En 4º le solicitaron la misma elección y «como para el fútbol no me iban a llamar, escogí el balonmano». Bendito sea aquel que no le escogió para jugar al fútbol.

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