Bibliotecas integradas en el siglo XXI

La Biblioteca Central de Cantabria apuesta por las NNTT a través de la incorporación de nuevos servicios y sistemas

SARAY CEBALLOS SARAY_CEBALLOS@INNOVACANTABRIA.COMSANTANDER.
Fachada del edificio que alberga la Biblioteca Central de Cantabria, ubicado en la calle Ruiz de Alda, en Santander. ::
                             BCC/
Fachada del edificio que alberga la Biblioteca Central de Cantabria, ubicado en la calle Ruiz de Alda, en Santander. :: BCC

Entrar en una biblioteca ya no es lo que era. La visión de un centro lleno de libros en papel, que antes sólo había de esos, ha evolucionado. Lo ha hecho y lo está haciendo porque estos centros, de algo más que préstamo de libros, se saben adaptar a los tiempos que corren. Sin embargo, y pese a los que muchos puedan pensar, innovar en una biblioteca no es sólo cuestión de tener e-books.

En términos generales, a la hora de desarrollar trabajos de gestión bibliotecaria se están comenzando a utilizar Sistemas Integrados de Gestión Bibliotecaria (SIGB) que permiten la automatización de las tareas clásicas de adquisición, catalogación, etc. Así, por ejemplo, se crean catálogos automatizados que son algo más que un simple listado de libros o documentos ya que permiten la incorporación de imágenes, índices, resúmenes y enlaces a información externa, ofreciendo, además, un acceso personalizado a los mismos.

Sin embargo, ésta no es la única innovación que este tipo de instituciones han incorporado a su día a día. Sistemas informatizados de control antihurto que facilitan al usuario el préstamo y la devolución de documentos de forma autónoma, documentos de la propia institución digitalizados o instrumentos de comunicación interna y con el usuario como, por ejemplo el correo electrónico, las páginas web o las herramientas 2.0 son otros de estos avances que hacen más fácil el día a día de una biblioteca tanto para sus trabajadores como para sus usuarios.

En Cantabria

En el caso de la Biblioteca Central de Cantabria (BCC), la apuesta por la aplicación de las nuevas tecnologías es una apuesta diaria.

La BCC cuenta entre sus herramientas con varios sistemas de digitalización (escáner cenital, varios escáneres en multifunción y cámaras digitales), aunque se han ido incorporando «de manera puntual», tal y como explica Marta San Emeterio, gestora de Servicios Generales de la institución cántabra. «Les hemos utilizado para pequeños proyectos como la digitalización de documentos solicitados por préstamo interbibliotecario, para su inclusión en publicaciones para su utilización en exposiciones o digitalización de fotos, folletos, impresos, etc. para su publicación en la web», explica.

Aunque éste es el presente, las metas marcadas para un futuro a corto plazo vienen también de la mano de la innovación. «Tenemos previsto desarrollar el módulo multimedia de nuestro actual SIGB, con la intención de incorporar imágenes escaneadas, por ejemplo, de portadas y de materiales efímeros de interés como carteles o fotos». Además, a lo largo de este año 2011, está previsto poner en marcha el proyecto de Biblioteca Digital Cantabria.

Últimas novedades

Y es que la Biblioteca Central no se quiere quedar atrás, por ello, en ella conviven «de manera natural», en palabras de la responsable de Servicios Generales de la BCC, Loreto Rodríguez, soportes en formato CD, DVD o documentos en línea con el soporte impreso. «La integración de otro tipo de materiales - continúa - tales como audiolibros o e-books está todavía en una fase inicial por lo que es pronto para valorar su uso en bibliotecas públicas, aunque parece previsible que su implantación sea inmediata y exitosa tal y como ha ocurrido con otro tipo de soportes».

En el caso del servicio de audiolibros en línea, se trata de grabaciones de los contenidos de libros proporcionadas a través de Audiomol.com. «Desde su puesta en marcha, el 3 de enero de 2011, - explica Rodríguez - se han dado de alta 43 usuarios y se han efectuado 34 descargas».

Por otro lado, la Biblioteca Central de Cantabria proporciona a sus usuarios 41 dispositivos facilitados por la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura que permiten leer el pantalla textos en formato digital. «El lector con el que la BCC inicia este servicio de préstamo a domicilio incluye 184 obras libres de derechos de autor, precargadas en cada uno de los dispositivos», señala la responsable de Servicios Generales.

Además, actualmente la instalación cántabra está procediendo a la instalación de Accedys, una herramienta que «posibilita el acceso a la información electrónica disponible en la biblioteca en línea mediante una única interfaz». Instrumento que, de la misma manera, permitirá al centro llevar a cabo un control estadístico de uso.

«La Biblioteca Central - continúa - ha solicitado la adquisición de mobiliario de autopréstamo y devolución y tiene previsto adquirir en un futuro próximo el equipamiento necesario para control y recuento automatizado de fondos a través de radiofrecuencia».

Todos estos avances son muestra de que las bibliotecas en general y la BCC en particular se saben subir al carro de las nuevas tecnologías creando un espacio renovado y actual donde el tradicional tomo del Quijote se ha adaptado a los nuevos tiempos rodeado, en un mismo espacio, de sus homónimos en CD, e-book o audiolibro, y viviendo archivado en una base de datos digitalizada donde es mucho más fácil hacerse con él.

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