«En mis días libres hay veces que entreno entre seis y siete horas»

Fernando García Aja Triatleta. El único cántabro que ha triunfado en el Ironman de Hawai cambia de registro para disputar hoy su decimosexto Triatlón Blanco de Reinosa

MARCOS MENOCALSANTANDER.

Fernando García Aja es un todo terreno. El pasado mes de octubre se proclamaba campeón del Mundo en la distancia Ironman en Hawai ( en su grupo de edad, 45 a 49 años) y hoy se enfrentará a un nuevo triatlón, pero en esta ocasión blanco. Entre el de Hawai y el de Reinosa hay cuarenta grados de temperatura de diferencia, pero la preparación para ambos es muy similar. Las claves de García Aja para ambos son la disciplina alemana en los entrenamientos y el corazón incombustible con el que trabaja en todo lo que hace. Triatleta de los pies a la cabeza y veintiún años de competición en sus piernas. A sus 45 años, no se retira porque no se lo pide el cuerpo. Mas de quince veces ha disputado la prueba en la que hoy se enfrentará a su 'handicap': esquiar. 'Fer', como le gusta que le llamen es el ejemplo de que la ilusión y la experiencia es la materia de la que están compuestos los 'superclases'.

-¿Qué espera de la carrera de hoy?

-Pues la verdad es que depende un poco de los demás. He preparado bien la prueba pero es pronto. Llevo dos meses entrenando y el problema es que no ha habido nieve y he esquiado tan sólo un día. Ese es el problema.

-¿Cuál es su objetivo?

-Es muy difícil, porque además, es campeonato de España, pero la intención es estar entre los diez primeros. Depende un poco de los demás y también de la subida al Chivo, que será la que decida.

-¿Qué táctica seguirá?

-Sólo tengo una. Para mí es una contrarreloj. Saldré a tope en la carrera a pie y subiré en bicicleta a tope. Luego, el esquí es mi 'handicap'. No tengo otra.

-Conoce bien la prueba ¿verdad?

-Sí, la he corrido más de quince veces. Acabé entre los cinco primeros tres veces. Fui tercero un año. Aunque este año será un punto más complicada pues se sube hasta arriba, hasta la Fuente del Chivo.

-¿Cómo se prepara usted para algo así?

-Entrenando mucho (se ríe). Yo soy triatleta, entonces la carrera a pie y la bicicleta la entrenas todo el año. Lo único diferente es que estos meses he subido algunos puertos de montaña: Alisas, El Campillo, Fuente Las Varas... Lo único que no he hecho ha sido esquíar, salvo un día.

-¿Qué hace el campeón del mundo de Ironman en Hawai en un triatlón blanco?

-Yo busco competiciones para seguir motivado. Es lo mejor sobre todo a mi edad. Competir es lo que me llena y lo que me motiva. El año, en ocasiones, se hace largo pero mientras se tenga ilusión no hay que pensar en cuando lo dejaremos. Yo no pienso en eso nunca.

-Osea, que no descansa en todo el año.

-Sí, pero muy poco. En octubre, después de Hawai, paré tres o cuatro semanas, pero el 1 de noviembre empecé a entrenar. He estado diez o doce semanas para preparar el triatlón blanco y luego empezamos ya con duatlones, triatlones y toda la temporada. Son ya unos cuantos años a este ritmo y van las cosas bastante bien.

-¿Cómo es un día en la vida de Fernando García Aja?

-Hay diferencias. Si trabajo, el día es de una forma y si no trabajo, entonces el plan es distinto. En principio, me levanto a las 9.00 horas, desayuno, y suelo salir en bicicleta. Dos, tres o cuatro horas, las que toque. Luego, a comer. Por la tarde, sobre las 17.00 horas, hago carrera a pie y a última hora, a nadar. Esa es la agenda de un día libre. Si trabajo, como soy bombero, tengo jornada intensiva. Entro a las 7.00 horas y salgo a las 00.00 horas. En el trabajo aprovecho para hacer gimnasia o para hacer carrera a pie. Los fines de semana suelo utilizarlos para hacer largas tiradas de bicicleta y para subir puertos. Así suelen ser los días.

-Vaya ritmo, ¿no?

-Sí, pero el cuerpo se hace a todo. Uno se acostumbra. Hay que cuidarse un poco y tener ganas. Nada más.

-¿Cómo empezó en esto? ¿Se acuerda?

-Sí, perfectamente. Fue en el año 1990. Yo no había hecho mucho deporte hasta entonces, pero corrí el triatlón de Comillas, por curiosidad, y me encantó. Se puede decir que empecé en esto, casi por casualidad y ya llevo 21 años.

-Su mujer es Inmaculada Pereiro, una de las mejores triatletas de España. ¿Cómo se lleva lo de vivir con una campeona en casa?

-Bien, se lleva bien. Se habla de muchas cosas en nuestra casa, pero fundamentalmente de deporte. Además, nos ayudamos y nos animamos entre nosotros.

-¿En qué se ayudan?

-Cuando yo estoy perezoso, ella me anima a entrenar y cuando lo está ella, soy yo quién la anima.

-¡Vaya palmarés el de 'Inma'! ¿no?

-El otro día estuvimos haciendo un repaso y nos llevamos una sorpresa. Ella ha ganado 18 campeonatos de España entre duatlones, campeonatos de invierno y de verano... es una mujer muy dura, está claro.

-Lo de cuidarse en su casa será casi una religión...

-Pues sí, nos cuidamos mucho. Además, Inma pertenece a una cooperativa de productos ecológicos y comemos todo así. Nos cuidamos mucho.

-¿Tanta intensidad de trabajo no le ha producido lesiones?

-No he tenido nunca una lesión grave. Algún esguince y alguna sobrecarga, pero poca cosa. En 21 años no he tenido nada grave, gracias a Dios.

-Cuando acabe hoy en Reinosa, ¿qué va a hacer? ¿cuál es su próximo objetivo?

-Ya estoy entrenando para Lanzarote. Este año será la sexta vez que vaya al Ironman de allí. Después haré la temporada de triatlón para competir lo que pueda. Y finalmente, volveré a Hawai. Este año me gustaría batir el récord de la prueba en mi grupo de edad, aunque me da no sé qué decirlo. En fin, lo pasaré bien.