CEOE niega a los auditores la grabación de una reunión de su comité ejecutivo

El único empresario que votó a favor de dar el documento, Santiago Díaz Zabala, se pregunta «qué tiene que ocultar la organización para proceder así»

CONSUELO DE LA PEÑASANTANDER.

El máximo órgano ejecutivo de CEOE de Cantabria impuso ayer un «telón de acero» en torno a la investigación interna que realiza un equipo de auditores, contratados por la propia organización para investigar las presuntas irregularidades denunciadas por el secretario general, Yves Díaz de Villegas.

Los miembros del comité ejecutivo denegaron ayer a los técnicos de la auditora Deloitte la grabación de la reunión que celebraron el pasado 28 de enero, en la que se abordó la modificación de los estatutos de la Fundación Servicios para ampliar su actividad y poder promover y construir en el PSIR de Liébana. Además, la ejecutiva aprobó retirar todas las grabaciones del servidor de CEOE, grabar copias de seguridad y custodiarlas en la caja fuerte de la confederación.

Los auditores requirieron oficialmente al comité ejecutivo la grabación de aquella reunión después de que Díaz de Villegas denunciara que nunca se llegó a producir tal encuentro y que se simuló su celebración en un acta en la que se utilizó su firma electrónica a sus espaldas, una supuesta falsificación que el secretario general ha denunciado ante la Fiscalía de Cantabria. Sin embargo, un informe caligráfico realizado por un experto, a petición de la presidencia de CEOE, desvela la autenticidad de la rúbrica del alto cargo de la patronal.

El pasado domingo, el presidente Miguel Mirones convocó para ayer una reunión extraordinaria del comité ejecutivo para tratar la petición de los auditores. El asunto suscitó un agrio debate entre la mayoría de sus miembros y sólo hubo una voz discrepante: la del empresario Santiago Díaz Zabala (Ascan), el único partidario de entregar la prueba solicitada. No acudieron a la cita los representantes de grandes firmas como Carlos Hazas (Banco Santander), Javier Eraso (Caja Cantabria) y Blas Mezquita (Sniace), ni el presidente de la Asociación de Hostelería, Emérito Astuy. El presidente de la confederación, Miguel Mirones, se apartó en todo momento del debate y se abstuvo.

La mayor parte de los miembros del comité alegó que ignoraba que las reuniones se grababan, a pesar de que viene siendo práctica habitual desde el año 2007 por acuerdo del propio órgano de gobierno, al que ya pertenecían una buena parte de los componentes de la actual ejecutiva. Y se opuso tajantemente a entregar a los auditores el documento grabado y a facilitarles su acceso a él. Pero, además, se acordó retirar las grabaciones del servidor informático de CEOE, realizar copias de seguridad y custodiarlas en la caja de fuerte de la patronal. Y nunca más se volverán a grabar las reuniones del comité ejecutivo y del patronato.

Díaz Zabala se quedó solo en su posición de «entregar a los auditores todo aquello que nos pidan». Al término del encuentro mostró su «indignación» por lo ocurrido y se preguntó «qué se tiene que ocultar para proceder de esta manera con unos auditores que hemos contratado nosotros, la CEOE, para llevar a cabo una investigación transparente. Da la sensación de que se está actuando de una forma poco clara, con ocultismo y con decisiones dudosas, porque si no ¿cuál es la explicación para tanto oscurantismo y tantas trabas para entregar una grabación?», cuestionó el empresario.

El presidente de Ascan calificó de «auténtica pantomima» que «CEOE no entregue una información a los auditores. Aquí hay movimientos que van en contra de la transparencia de forma intencionada y tácita. No es normal que se oculte documentación a unos profesionales que hemos contratado para que clarifiquen si se cometieron irregularidades».

La auditora forense Deloitte trabaja desde el pasado día 7 en la CEOE para investigar si es cierta la denuncia de presuntas irregularidades en la gestión de Mirones, formulada por el secretario general. El presidente de la organización se comprometió a que el próximo día 31 la auditora habrá terminado su trabajo y estará en disposición de entregar sus conclusiones.