Los jueces y los fiscales expresan su rechazo a la candidatura de Mediavilla a magistrado

El Parlamento aprueba la terna de candidatos al TSJC y, junto al consejero, se postulan Paz Hidalgo por el PP y Enma Marcos por el PSOE

IRMA CUESTASANTANDER.

El Poder Judicial y Fiscal de Cantabria dijo ayer alto y claro lo que piensa sobre la candidatura del consejero de Justicia, Vicente Mediavilla, para ocupar el sillón que deja vacante el magistrado Santiago Pérez Obregón en el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, TSJC. «Sorprendida y molesta», recordó que en la selección de quienes se propongan «para tan alta función» debería salvaguardarse a toda costa la imagen de independencia de los candidatos.

En una suerte de aviso a navegantes sin precedentes en la región, los jueces salen a la palestra porque consideran que es su deber «recordar que ese es requisito imprescindible para la confianza del ciudadano y presupuesto indispensable del recto ejercicio de la función jurisdiccional en el Estado de Derecho caracterizado por la separación de poderes». Un comunicado que se hacía público sólo unas horas antes de que el trámite parlamentario quedara resuelto y los nombres de la terna estuvieran casi camino de Madrid. A Mediavilla, candidato por el PRC, le acompañan en ese viaje dos mujeres: Enma Marcos por el PSOE y Paz Hidalgo por el PP.

Unanimidad en la judicatura

Todas a una, las secciones territoriales en Cantabria de las asociaciones judiciales Francisco de Vitoria (FdV), Asociación Profesional de la Magistratura (APM), Jueces para la Democracia (JD) y Foro Judicial Independiente (FJI) y Asociación Profesional de Fiscales, se unieron ayer para difundir un evidente rechazo de la judicatura y los fiscales en esta región sobre un asunto que tiene al actual consejero de Justicia, Vicente Mediavilla, como principal protagonista.

El anuncio del todavía consejero de presentarse a la terna a la que ayer dio el visto bueno el Parlamento de Cantabria, ha sorprendido tanto a la clase judicial de Cantabria como para conseguir que ayer todas las asociaciones que les representan se unieran en un llamamiento a dar imagen de independencia. El comunicado se hizo público a media mañana, cuando todavía no se sabía con certeza quiénes serían los otros dos aspirantes, apunta sin reparos al consejero regionalista.

Los tres nombres

Ayer, el pleno del Parlamento dio el visto bueno a los tres nombres que se postulan como candidatos a ocupar el sillón que quedará vacante en el TSJC con la jubilación de Pérez Obregón. Con 21 votos a favor (los de los diputados regionalistas y los de los socialistas, con la ausencia de Purificación Sáez), las candidaturas de Vicente Mediavilla por el Partido Regionalista, y de Enma Marcos por el PSOE, fueron aprobadas. Con 16 (los votos de los populares con la ausencia de Van den Eyden) la propuesta de los populares: Paz Hidalgo. Con el visto bueno de la Cámara, los informes profesionales parten rumbo al Consejo General del Poder Judicial que será, en definitiva, quien decida en sólo unos meses.

Un proceso, el de la presentación de candidatos y votación, que levantó más expectación mediática que otra cosa. Es cierto que para el consejero de Justicia era un día especial: se proclamaba su candidatura, se aprobaba uno de los proyectos de Ley, el de la creación de la Entidad Pública Empresarial 112 que él ha promovido, y, casi con seguridad, ayer ocuparía por última vez el sillón del hemiciclo reservado para el Gobierno.

No porque el consejero vaya a dimitir. Ha dicho que no lo hará y ha dejado en manos del presidente del Ejecutivo la decisión mientras Revilla se apresura a descartar esa opción. Lo que ocurre es que el de ayer era el último pleno de la legislatura y el consejero parece dispuesto a alejarse todo lo posible de la primera línea mientras se decide su futuro. Esa impresión transmitió cuando cuando, nada más aprobarse el proyecto de Ley, el titular de Presidencia y Justicia dijo que no valoraría el comunicado de jueves y fiscales. Hacía sólo unos minutos que había sido nombrado candidato por el PRC para ocupar el sillón que deja vacante Santiago Pérez Obregón, en liza con las letradas Enma Marcos (PSOE) y Paz Hidalgo (PP) cuando afirmó: «no voy a ser yo, precisamente ahora, quien de una opinión al respecto en la idea de una buena marcha del proceso y con independencia».

En consejero hizo estas declaraciones en una comparecencia en el patio del Hospital de San Rafael con sabor a despedida. Parece claro que la de ayer será la última intervención público-política del titular de Justicia que sabe que, tal y como están las cosas, desvincularse en la medida de lo posible de la política ejecutiva sólo le traerá ventajas. Al menos con sus futuros compañeros si el consejero logra, finalmente, sus propósitos.

Cambio de agenda

Ayer, la primera agenda de Gobierno para hoy contemplaba una rueda de prensa con Mediavilla como protagonista para informar sobre la convocatoria de elecciones autonómicas 2011. Eso era a las siete menos veinte. A las siete y cuarto se hizo saber que será la secretaria general de la Consejería de Presidencia y Justicia, Jezabel Morán, quien dé la información. Una prueba más de que el consejero no quiere deslices. En sólo unas semanas tendrá que demostrar ante los miembros del Consejo General del Poder Judicial que es el mejor candidato para ocupar el puesto y, de momento, parece que sus futuros compañeros no están, ni mucho menos, de acuerdo con que el político deje su despacho en la calle Peña Herbosa para desembarcar sin paradas intermedias de ninguna clase en la sala del TSJC.

Además, Mediavilla deberá lidiar con las candidaturas de dos mujeres. Dos letradas que, si bien no son especialmente conocidas, sí se ocuparían de nivelar los compromisos de paridad de los que hacen gala especialmente los socialistas. Sería, de ser elegida una de ellas, la primera mujer en ocupar en cargo de magistrado en el TSJC por esta vía. En cualquier caso, la apuesta del consejero parece firme y él se muestra dispuesto a batirse con quien proceda para recuperar su «verdadera vocación».