«Elegiré especialidad el día que haya que formalizar la petición»

Héctor Real Nº 35

«Elegiré especialidad el día que haya que formalizar la petición»

«Academia y academia», responde. Solo existe esa fórmula para preparar bien el examen de MIR. «En cierto modo pueden preguntarte de todo, pero es más fácil si te aconsejan, si te dicen cómo es la tónica general, si te familiarizas con los exámenes de otros años, etc». Héctor Real regresa al pasado verano, cuando estudiaba para la prueba que hoy le posiciona en la casilla 35 de la lista para conseguir plaza de residente.

«Estudiaba por la mañana y ya por la tarde, hacia las siete, salía con unas amigas que también estaban estudiando». Más tarde llegó la hora de la verdad, un poco diferente a como lo imaginaba. «En realidad ha sido un examen un poco diferente al de otros cursos. Más largo que otras veces. Por eso es importante prepararse. Al fin y al cabo te encuentras con cinco horas en las que has de mantener la atención y el ánimo, y permanecer inalterable a la alegría de encadenar unas cuantas preguntas que conoces o el temor de que sea a la inversa», reflexiona.

Real es una persona tranquila. La decisión de la especialidad tampoco le inquieta. «Lo resolveré el mismo día de la petición, porque al final dependes de lo que elija la gente que está delante; pero me gustaría cirugía. Y creo que Valdecilla sería una buena opción», comenta. «Si no, Barcelona, o Madrid. También hay que pensar si te gusta o no la playa», indica. Entre risas, pero consciente de que también cuenta estar a gusto en lo personal.

A sus ojos, el problema de los alumnos cántabros de nuevo ingreso en la carrera tiene fácil solución. «Si hay capacidad logística para reunir a 10.000 médicos el mismo día para hacer un examen. ¿Tan complicado será hacerlo con Selectividad? La prueba única nacional sería la única manera de terminar con posibles diferencias en las calificaciones de acceso».