Emboscada en Kaunas

'La Roja' se mide hoy a Lituania en un patatal que la UEFA considera apto, pero la última palabra es del árbitro

IGNACIO TYLKO
Los delegados de la UEFA inspeccionan el lamentable estado del césped. ::
                             EFE/
Los delegados de la UEFA inspeccionan el lamentable estado del césped. :: EFE

Si el 'sembrado' helado del estadio Darius y Girenas de Kaunas no lo impide, España debería salir esta noche invicta de Lituania y abrir de par en par las puertas de la próxima Eurocopa de Polonia y Ucrania, donde defenderá título. Incluso en un patatal, los campeones del mundo son superiores a un combinado báltico que apela a la ilusión, al orgullo y a la suerte para salir airoso del choque (20,45 horas, Tele 5). A falta de lo que decida hoy por la mañana el árbitro francés Laurent Duhamel, el delegado de la UEFA determinó que el duelo se juegue porque entiende que no existe riesgo añadido de lesión.

Aunque el mal estado del terreno es una excusa tan vieja como el fútbol, en este caso es una evidencia que el campo no es ni de Regional y perjudica a los intereses de la selección de Del Bosque, que busca su quinta victoria en otros tantos partidos de clasificación. Las imágenes atestiguan que apenas hay briznas de césped y que la tierra está llena de agujeros. Como reconoció Villa, «lo importante es no lesionarse». El choque parece una emboscada y los españoles saldrán precavidos. Por mucha bota de multitaco que haya, tobillos y rodillas se resienten al máximo en superficies duras e irregulares.

Aunque se hayan pasado primero rastrillos y después un rodillo para tratar de alisar el terreno, sería mucho mejor un campo de tierra clásico. La situación no es nueva. En octubre de 2004, cuando el equipo de Luis Aragonés se jugaba el pase para el Mundial de Alemania en Vilna, el 'sabio de Hortaleza' se enfadó tanto con el campo que anuló la sesión preparatoria y ordenó el regreso del equipo al hotel para entrenarse en sus pasillos. El choque se jugó en unas condiciones horribles y España sólo pudo empatar sin goles.

Otro estilo de juego

Del Bosque, siempre comedido y elegante, libera de toda culpa a Lituania y achaca el problema al frío y la nieve del crudo invierno báltico, pero la Federación española ha trasladado su malestar a la UEFA. No es muy lógico que el viernes se celebrase en este escenario un amistoso entre Lituania y Polonia, con victoria por 2-0 para los locales y graves enfrentamientos de público que causaron algún herido y varios detenidos.

Los futbolistas entienden la preocupación de sus técnicos, aunque Del Bosque ya dejó claro que el miedo no sólo afecta a Barcelona y Madrid, el grueso de la selección con seis y cinco convocados. «Tampoco nos vamos a morir», ironizó Sergio Ramos. Como dice Iniesta, el escenario les recuerda a su etapa de infantiles, cadetes y, si acaso de juveniles. Campos lamentables hasta que se impuso el césped artificial.

Del Bosque mentaliza a sus jugadores para que se adapten y antepongan la practicidad a la estética. Si hay que dar un pelotazo, se da sin problemas. El técnico salmantino barrunta cambios en todas las líneas. Pretende repartir minutos entre los convocados. Dará juego a hombres como Iraola, Llorente, Silva, Javi Martínez, Albiol y Mata, inéditos ante los checos.