Ruiz-Mateos alega lumbalgia para no declarar ante el juez por el caso Rayo Vallecano

CÉSAR CALVARMADRID.

El dueño de Nueva Rumasa, José María Ruiz-Mateos, acreditó ayer que padece una lumbalgia que le mantiene postrado para evitar comparecer ante el juez y declarar como imputado por tres delitos vinculados a la gestión del Rayo Vallecano. Fuentes del caso recordaron que es la segunda vez que el empresario jerezano alega problemas de salud para retrasar su visita al juzgado de Instrucción 45 de Madrid.

Cinco minutos antes de las doce del mediodía, hora a la que estaba citado a declarar el industrial en los juzgados de la madrileña plaza de Castilla, sus abogados entregaron al instructor la documentación acreditativa de la enfermedad. El juez tendrá ahora que volver a citarle.

Sí acudió al juzgado uno de los hijos del patriarca, Javier Ruiz-Mateos Rivero, que llegó con retraso. Uno de sus acompañantes fue identificado por la Policía tras intentar sin éxito meter su coche dentro del aparcamiento de la sede judicial. Terminada su declaración, el hizo de Ruiz-Mateos salió por uno de los laterales del edificio, para evitar ser abordado por los medios.

El juez investiga la presunta comisión de delitos contra la Hacienda Pública, falsedad documental y alzamiento de bienes. La falsedad estaría vinculada a irregularidades en las actas de las juntas de accionistas de la sociedad deportiva. En relación con el alzamiento de bienes, el instructor investiga los ingresos que generó al club de fútbol la publicidad de la marca Clesa, incorporada a las camisetas de los jugadores. Según las cuentas de la sociedad, sus acreedores principales son la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, que reclaman de 21,68 millones de euros.