«Levantar la mano es tarjeta roja»

Tras el lamentable episodio de Chari y Rubén, la productora 'El Reencuentro' advierte que no va a permitir la «violencia física» en el concurso

YOLANDA VEIGA

Ni 'El Yoyas', ni la legionaria, ni Indhira... Ninguno había llegado tan lejos como Rubén y Chari. Y no es asunto de 'edredoning', sino del otro 'leit motiv' de 'Gran Hermano', las broncas. La pareja que más minutos de televisión ha llenado en la última edición del 'reality' de Telecinco atravesó el otro día una frontera que no se habían atrevido a pisar otros. Y llegaron a las manos en medio de una acalorada discusión a cuenta... de una cucharada de leche condensada.

No fue en 'GH' -que ya ha terminado-, sino en su programa gemelo, 'El Reencuentro', que da una segunda oportunidad a parejas (sentimentales o no) que tienen «cuentas que saldar». Chari y Rubén las han saldado por las bravas, a tortas e insultos. Y la escenita les ha costado la expulsión del concurso. El episodio, otro más, reabre el debate sobre dónde están los límites de la violencia en televisión. En Zeppelin, la productora responsable de 'GH' y 'El Reencuentro', tienen claro que la pareja rebasó de largo el límite que han puesto ellos: «Levantar la mano es un límite inmediato, no había ocurrido nada parecido antes. Es tarjeta roja». Expulsión directa, y a contar los pormenores del incidente en 'El Debate' (el programa del domingo), con las madres de ambos delante, como los niños reprendidos por pegarse en el patio del colegio...

El episodio de la polémica empieza con Chari verde de rabia viendo cómo Chiqui (otra concursante) le da a la boca una cucharada de leche condensada a Rubén, su ex y su compañero de concurso. La dulce escena desencadena un lamentable rifirrafe: «Chari insultó a Rubén y a la madre de él. Al segundo insulto Rubén respondió con una pequeña bofetada. Luego siguieron llamándose de todo y ella le dio con la toalla en la cara». La bronca continuó todavía un rato más, pero para entonces la dirección del programa ya les había puesto la cruz.

«Fue la primera vez que un concursante le daba una bofetada a otro. Han ido más allá de lo verbal, aunque solo con los insultos ya les habríamos expulsado. Ellos saben antes de entrar que no les permitimos ningún conato de violencia física y que la verbal la valoramos y también puede ser motivo de expulsión», cuenta Jaime Guerra, director de Zeppelin y productor ejecutivo del programa.

No es el primer encontronazo serio entre concursantes de 'GH', -el 'reality' más rico en polémicas-, ni son ellos los primeros expulsados, porque tristemente célebres fueron los shows de 'El Yoyas', el vaso que una despechada Indhira lanzó a Carol, la noche 'toledana' de Bea 'la legionaria' con Melania... «No es que el caso de Chari y Rubén sea más grave, pero sí ha sido muy claro y evidente y es una pena porque eran una de las parejas más populares. La violencia verbal es más subjetiva, pero la física no la vamos a permitir», insiste Guerra.

-¿Son Chari y Rubén muñecos rotos de la tele?

-No, son dos adultos, que tienen una relación así tanto delante como detrás de las cámaras.

Si no han tenido más broncas (y han sido unas cuantas) es gracias a los psicólogos, «que todas las semanas suben a la casa para hablar con los concursantes» y rebajar así la tensión a la que se enfrentan «encerrados, con poca comida, a veces sin tabaco...». En estos 'realities' les hacen pasar un poco de hambre, así que lo de la leche condensada era un vicio. Un dulce que acabó amargando.