El vicepresidente se declara «muy orgulloso» de la anterior tregua

Advierte al PP de que si tensiona el pacto antiterrorista pondrá en peligro la unidad de los últimos tres años

ALFONSO TORICESMADRID.
Alfredo Pérez Rubalcaba. ::
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Alfredo Pérez Rubalcaba. :: EFE

El máximo responsable de la lucha antiterrorista, Alfredo Pérez Rubalcaba, acudió ayer al Congreso para lanzar tres mensajes al PP. El primero, que no piensa entrar a comentar lo que digan las actas de ETA sobre el proceso de paz porque no tiene credibilidad alguna. El vicepresidente pronunció estas palabras antes de que se conociera el auto del juez Pablo Ruz, que confirmó la existencia de la reunión entre el Gobierno y ETA tras la captura del aparato de extorsión de lois terroristas.

El segundo mensaje fue que la prueba de que la anterior tregua la ganó el Gobierno y de que hizo «las cosas bien» es que los terroristas están ante «el principio del fin». Y tercero, que como ministro del Interior está «obligado» a hacer todo lo posible para «preservar» la unidad antiterrorista, pero que los populares no se equivoquen con su ataque personal y político, porque «tonto soy lo justo».

Rubalcaba, en todo caso, aprovechó una comparecencia en la comisión de Interior para aclarar que el Ejecutivo no solo no tiene nada de qué avergonzarse sobre su actuación durante el proceso de paz de la pasada legislatura sino que está «muy orgulloso» de lo que hizo. Se mostró convencido de que el Gobierno gestionó bien el proceso, mejor que el Gobierno de José María Aznar entre 1998 y 1999. Recordó que durante aquel alto el fuego ETA se rearmó, «coló» cinco comandos en España y, tras la vuelta a los atentados, asesinó a 42 personas. «Mi obsesión -en 2006- era que eso no volviese a ocurrir» y por ese motivo el Ejecutivo, durante las conversaciones, solo hizo «movimientos reversibles» y ordenó a las Fuerzas de Seguridad que estuviesen tan «vigilantes» como siempre.

Por eso, insistió, el número de víctimas fue muy limitado, desarticularon numerosos comandos, lograron descabezar seis veces la cúpula de la banda, y redujeron al mínimo su capacidad para atentar. «Ganamos porque hemos trabajado más en tregua que sin tregua. ETA perdió la tregua de 1998», pero la de 2006 la perdió «política y policialmente, y por eso estamos donde estamos», añadió.

Unidad

Rubalcaba indicó que el Gobierno «mantiene la unidad antiterrorista» porque es «un elemento clave» y va a tratar de «preservarla». Aseguró que él mismo va a intentar «por todos los medios» volver a sacar este asunto de la lucha partidista, porque «es un debate que no beneficia a nadie», pero reclamó al partido opositor que no tense la cuerda.

El vicepresidente, que restregó al PP que cuando estaba en la oposición apoyó al Gobierno de Aznar «en la salud y en la enfermedad», advirtió a Mariano Rajoy que pondrá el consenso en peligro si mantiene sus ataques. «Soy tonto lo justo», avisó antes de recordar que en el Congreso el partido opositor ha preguntado más veces al Ejecutivo por el 'caso Faisán' que por el paro.

Antonio Hernando, portavoz socialista de Interior, exigió al PP que «rectifique» porque «utilizan las actas de una organización que mata contra el Gobierno». «Nunca verán a un socialista hacer algo semejante», indicó mientras rompía una de las supuestas actas de ETA de las conversaciones con el Gobierno de Aznar. «Esto no vale nada», concluyó, no sin recordar a Rajoy que el 7 de marzo de 2008 prometió ante el cadáver de Isaías Carrasco que nunca más acusaría a un socialista de connivencia con ETA. «Espero no haber sido un ingenuo, porque le creí», dijo el diputado del PSOE.