Las chicas se hacen con la pelota

Los escolares del colegio Marqués de Estella, en una sesión por la igualdad en el deporte con las jugadoras de fútbol sala del Guarnizo

SERGIO HERREROSantander
Alumnos del colegio Marqués de Estella, durante la actividad, con una de las jugadoras del Guarnizo. ::                             ANDRÉS FERNÁNDEZ/
Alumnos del colegio Marqués de Estella, durante la actividad, con una de las jugadoras del Guarnizo. :: ANDRÉS FERNÁNDEZ

¿Conocéis algún deporte de chicas?». Muy pocas manos se levantan entre los alumnos de 3º y 4º del colegio Marqués de Estella de Peñacastillo. «Patinaje, gimnasia rítmica o ¿comba?», aventuran algunos. Acaba de empezar una de las sesiones del programa 'Todavía crees que hay deporte para chicas y deporte para chicos' de la Dirección General de la Mujer del Gobierno de Cantabria. Y, cuando se cuestiona sobre deportes de chicos, el espacio se puebla de manos: «fútbol, baloncesto, balonmano...». Con esto no hay dudas.

Viendo este panorama, la directora general, Ana Isabel Méndez, apela a la necesidad de un «cambio» de mentalidad al dirigirse a los escolares. Las encargadas de coordinar esta actividad son, en esta ocasión, unas especialistas en esto de luchar con un balón en los pies en el feudo masculino por antonomasia: las jóvenes jugadoras del Guarnizo, club de fútbol sala. Entre ellas, alguna puede presumir de haberse proclamado subcampeona de España sub-16. Y quién mejor para dar ejemplo que una alumna del propio centro. Belén, estudiante de quinto curso, es una de esas chicas que tratan de abrirse un hueco en aún tantas cosas en contra.

Pero para echar abajo prejuicios y diferencias prefabricadas se han traído las diapositivas que se proyectan sobre la pared blanca del salón de actos. «¿Qué veis?», pregunta María José Salvador, directiva y entrenadora del club de Guarnizo. «Un chico nadando», responden los chavales. «Pues no, es una chica». De repente, se rompe una imagen mal cimentada del género y el deporte. No es una competición de sexos, «es simplemente deporte», sentencia la presentadora.

«¡Pau Gasol!», gritan todos cuando aparece el rostro de la estrella en la improvisada pantalla. El pivot de Los Ángeles Lakers tiene dos anillos de campeón de la NBA. Luego aparece una mujer, de pelo rubio, con coleta, botando un balón de baloncesto y con el equipaje de la selección española. Nadie sabe su nombre, y eso que ella tiene un aro de campeona más que Gasol: tres anillos de la WNBA -la NBA femenina-. «Se llama Amaya Valdemoro y es una de las deportistas más importantes de este país». Detrás van apareciendo otras deportistas con un palmarés gigantesco. Desde Ruth Beitia a Sheila Herrero, Gisela Pulido, Isabel Fernández... El listado de grandes mujeres del deporte finaliza con un claro mensaje dirigido en especial a las alumnas: «El poder no se da, el poder se coge. La llave la tenéis las jugadoras».

Los escolares también ven gráficamente los problemas a los que se enfrentan algunas deportistas por cuestiones culturales y religiosas. La imagen de una jugadora de fútbol sala iraní, vestida de 'largo' para poder disfrutar de su afición, habla por sí sola.

Dudas

Aunque no lo parezca, los chavales son conscientes de las desigualdades y, en el turno de preguntas, uno de ellos intenta resolver una duda: «Si en un equipo de chicos puede haber dos chicas, ¿en uno de chicas pueden jugar dos chicos?».

Después de la teoría se pasa a la acción. «Todos al pabellón». Los balones comienzan a rodar. Los más duchos en la materia sueltan algún que otro «esto está chupado». Pero, tanto los más 'futboleros' como los menos, disfrutan con las actividades dirigidas por las chicas del Guarnizo. Una de ellas, Elena Alonso, relata lo «complicado» que fue llegar hasta donde ha llegado y anima a las niñas que quieran jugar al fútbol «a dar el paso para hacer lo que realmente les gusta».

Los niños del Marqués de Estella, durante los diferentes juegos con balón, reconocen que sus compañeras «también juegan muy bien»: «es como si jugara un niño más», explican. Ellas no quieren ni oír hablar de desigualdad. «Los niños pueden hacer las mismas cosas que nosotras», comenta una. Otra, con ganas de mostrar sus habilidades futbolísticas desea «jugar tan bien» como sus monitoras en esta sesión. Su objetivo es que día a día, a la pregunta de «¿qué deportes de chicas conoces?» la respuesta sea también «el fútbol y el fútbol sala».