El juez rechaza que el Hotel Miramar sea Bien de Interés Local

La Sala de lo Contencioso Administrativo secunda la decisión de la Consejería de Cultura de no admitir la petición del Ayuntamiento

ABEL VERANO,CASTRO URDIALES.
El Hotel Miramar de Castro está dentro del deslinde marítimo-terrestre, por esta razón está condenado a la piqueta. ::   ABEL VERANO/
El Hotel Miramar de Castro está dentro del deslinde marítimo-terrestre, por esta razón está condenado a la piqueta. :: ABEL VERANO

El Hotel Balneario Miramar de Castro Urdiales no será declarado Bien de Interés Local. La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) ha rechazado el recurso promovido por el Ayuntamiento de Castro contra la Consejería de Cultura, que ya inadmitió en dos ocasiones esta petición.

El asunto se remonta a 2007. En agosto de ese año, el Ayuntamiento de Castro solicitó a la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, «la inmediata y urgente incoación de expediente de declaración de Bien de Interés Local del Hotel Balneario Miramar de Castro Urdiales». Una propuesta que iba acompañada de un informe elaborado por Gorka Pérez, responsable de la Bienal de Arquitectura de Castro.

Tras estudiar la propuesta, el director General de Cultura la denegó. Meses después, el Consistorio castreño interpuso requerimiento previo a la vía judicial y el Consejo de Gobierno no admitió por extemporáneo el recurso formulado, a lo que el Ayuntamiento de Castro contestó solicitando, una vez más, la apertura del expediente. Ahora, el TSJC considera inadmisible el recurso formulado por el Consistorio castreño.

Casos pendientes

El Hotel Miramar es una de las dos instalaciones de Castro Urdiales -la otra es el polideportivo Peru Zaballa- que se enfrenta a una orden de derribo por estar situada dentro del dominio marítimo-terrestre de la Demarcación de Costas.

El proyecto de derribo del Hotel Miramar está ya redactado y a falta de su aprobación. También hay otros trámites pendientes, como la declaración de utilidad pública de la zona para poder realizar las expropiaciones correspondientes y conceder las indemnizaciones a sus propietarios.

El Colegio de Arquitectos de Cantabria elaboró hace meses un informe en el que justifica el valor arquitectónico de la instalación. En ese documento se pone de manifiesto «la clara inserción de este edificio en el contexto cultural del movimiento moderno en la arquitectura del siglo XX y, por ello, la importancia de su mantenimiento y reforma como testigo valioso de su época». El colectivo de arquitectos estima que la defensa de este edificio ha de encontrar el respaldo institucional.