La Policía usará el acta de fundación de Bildu para impugnar la coalición

El escrito, denominado 'metodología básica', habla siempre de «tres partidos», a pesar de que la coalición sólo la forman EA y Alternatiba

MELCHOR SÁIZ-PARDOMADRID.

Los servicios de Información de la Policía ya tienen en su poder la que consideran una de las pruebas de cargo para que el Gobierno o la Fiscalía impugnen de manera conjunta las candidaturas de Bildua las municipales, la última marca electoral de la izquierda 'abertzale', más allá de que la coalición presente listas más o menos 'contaminadas' por miembros de partidos ilegalizados.

Se trata de su acta fundacional, un documento que, a pesar de ser interno, se hizo público en marzo. En ese texto, de cinco páginas y en castellano, se subraya hasta en cuatro ocasiones que -a pesar de que solo Eusko Alkartasuna y Alternatiba aparecen como promotores de Bildu- en realidad son «tres partidos» los que componen el «acuerdo a nivel nacional» independentista «para ir junto a las elecciones». La tercera formación -sostienen los investigadores de Interior- obviamente es Batasuna.

Ese documento, denominado 'Herri Akordioa. Metodología Básica' -recuerdan las fuentes consultadas- contradice la versión que han dado los promotores de la coalición en las últimas semanas, empeñados en desligarse de Batasuna tras la suerte corrida por Sortu. El pasado domingo los dirigentes de Bildu presentaron en San Sebastián la coalición, que, según sus propias declaraciones, está creada exclusivamente por dos partidos, Eusko Alkartasuna y Alternatiba, a los que se sumaban un grupo de «candidatos independientes de la izquierda soberanista».

El martes, los responsables de Bildu inscribieron la coalición en la Junta Electoral Central de Madrid para concurrir a las municipales y ante la Junta Electoral de Navarra para las del Parlamento foral, y reiteraron que sus «tres pilares» son EA, la escisión de Ezker Batua y los independientes. Ni una palabra de ese «tercer partido» que aparece en la 'hoja de ruta' interna mencionado hasta la saciedad.

Bildu, explican los investigadores, habría cometido otro «error de bulto» con vistas a pasar el filtro del Supremo: el pasado 16 de enero en Vitoria presentaron en público el embrión del 'Herri Akordioa'. Se trata de otro documento denominado 'Euskal Herria ezkerretik'. En ese papel, junto a la firma de los dirigentes Peio Urizar (de EA) y Oskar Matute (Alternatiba) estampó su rúbrica Rufi Etxeberria, uno de los máximos dirigentes de la ilegal Batasuna.

Antecedente

La presencia del propio Etxebarria en otro acto similar, el de la presentación en febrero en el palacio Euskalduna de Bilbao de la ya vetada Sortu, fue uno de los argumentos de peso para que los servicios jurídicos del Estado y la Fiscalía General reclamaran su ilegalización por ser continuación de la coalición proscrita. En ese acto de enero en la capital alavesa ni Urizar ni Matute ocultaron que firmaban un acuerdo con la izquierda 'abertzale' ilegalizada, incluso se dejaron fotografiar junto a Rufi Etxeberria.

El acta interna que los servicios antiterroristas de la Policía quiere utilizar para cortar el paso a Bildu a las elecciones aborda tres puntos: «programa, listas electorales y proyección futura». En el último de los apartados, el documento precisa, según los funcionarios del Ministerio del Interior, la que puede ser la táctica de Batasuna para destaparse después de los comicios. Pasadas las elecciones, se dice en el documento, «en cada municipio se analizará la posibilidad de que cada partido forme grupo municipal propio», con el objetivo «de abordar con naturalidad este nuevo camino». Este punto dejaría abierta la posibilidad de que la coalición ilegalizada tuviera sus grupos propios en los ayuntamientos, una forma de intentar sortear la ley de partidos.

Además, de acuerdo a este texto, Bildu no podría imponer a los ediles de la formación la condena expresa a ETA o una disciplina de distanciamiento de los terroristas porque cada electo tendrá libertad en las votaciones. «En el futuro -apunta el acuerdo- y dentro de la actividad institucional municipal, ante los temas que haya desacuerdo (en el seno de la coalición), los concejales de cada partido tendrán libertad de voto, aunque pertenezcan al mismo grupo de concejales y haya un acuerdo programático».

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